<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319</id><updated>2012-02-11T23:58:33.082-03:00</updated><category term='txts propios'/><category term='Exabruptos'/><category term='txts ajenos'/><title type='text'>Ese es el tema...</title><subtitle type='html'>CUALQUIER SIMILITUD CON LA REALIDAD ES PURA INCONSCIENCIA</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>356</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7962611576749507699</id><published>2012-02-11T18:54:00.000-03:00</published><updated>2012-02-11T23:58:33.090-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Eternidad (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;La tarde no termina de pasar. Se hace eterna. Una mosca se cree dueña del lugar y merodea insistentemente por la mesa de madera. A puro instinto, elude manotazos y aplausos asesinos. El calor agobia. Música ochentosa suena de fondo. Acompañan, medianera mediante, alaridos histéricos de niños desatados. El mate se enfría una y otra vez. El pequeño duerme. El sol no se quiere ir. Y yo, encerrado en el tedio, escribo sin parar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7962611576749507699?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7962611576749507699/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7962611576749507699&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7962611576749507699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7962611576749507699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2012/02/la-tarde-no-termina-de-pasar.html' title='Eternidad (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5771709900097922297</id><published>2011-11-12T00:26:00.001-03:00</published><updated>2011-11-12T00:46:55.524-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Enojada (...)</title><content type='html'>-Mamá, te voy a hacer una pregunta. No la tomes a mal...&lt;br /&gt;-... &lt;br /&gt;-¿Por qué siempre tenés cara de enojada? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Con fresca curiosidad, sin pelos en la lengua, la pequeña interrogaba a su madre mientras esperaban sentadas en una de las flamantes paradas de colectivos de Lomas de Zamora. La madre ni siquiera se inmutó ante el incisivo planteo de la niña. Con el rostro cansado y ajado, pese a que no llegaría a los 30 años, la mujer siguió con ese gesto de tener pocos amigos y menos paciencia, el mismo o peor del que llevó a su hija a formular inequívocamente aquella pregunta. Obvia, pero valiente. También cruel. Demasiado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-...&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Mamá, no me respondiste. Te hice una pregunta -insistió la pequeña sin amedrentarse por el ceño cada vez más fruncido y la mirada encendida de la mujer. &lt;br /&gt;-Y a vos qué te parece, nena. Es la única cara que tengo. Si no te gusta, no la mirés. Y listo... No me puedo comprar otra -contraatacó con una violencia aún mayor, impropia de un diálogo mínimamente civilizado entre una madre y una hija. &lt;br /&gt;-A mí me parece que tenés que divertirte más porq...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La respuesta de la nena, que llevaba un guardapolvo blanco de varón súper gastado con botones a presión, se interrumpió con un certero y doloroso revés de derecha, un golpe al estilo antiguo, tal como solían pegar las abuelas enojadas. La niña emitió un quejido seco, pero no pareció dispuesta a entregar sus lágrimas. De hecho, lejos de acobardarse, ensayó un pedido de explicaciones. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Mamá, ¿por qué me pegaste otra vez? &lt;br /&gt;-Por insolente. Por pendeja insolente... &lt;br /&gt;-Pero vos me dijiste que te dijera qué me parecía... En serio, mamá, ya no te acordás de lo que me dijiste... -la chiquita intentó una mínima reconciliación sin imaginar lo que vendría: un tsunami de resentimientos. &lt;br /&gt;-Yo no te pedí ningún consejo, pendejita de mierda. Yo no quiero nada de vos. Nunca espero nada de vos. Ojalá nunca te hubiese tenido. Me cagaste la vida. Y encima me pedís que me divierta más... Me paso todo el día trabajando para que vos y el borracho de tu padre se den la buena vida. Mirá, mirá, mejor me callo. No, mejor callate vos, pendeja desagradecida... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nena, que no tendría más de once años, abrió la boca. Quiso decir algo, pero no pudo emitir sonido. Los ojos habían perdido la frescura y la osadía que tenían hasta milésimas antes del traicionero y lacerante cachetazo. Estaban repletos de lágrimas. Pero no se desbordaban. No pensaba darle el gusto de llorar a esa mujer enardecida. Esta historia de enojos y golpes la conocía hasta el hartazgo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Veo que no tenés nada más que decir, pendejita. Se te acabaron las ganas de dar consejos... A ver, princesita maleducada, decí algo -desafió la mujer, totalmente fuera de sus cabales, mientras se incorporaba de la banqueta de chapa perforada de la parada-. Dale, parate rápido -y la tironeó con ganas de la colita del pelo- . A ver si todavía perdemos el colectivo por tu culpa, pelotudita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nena, inyectada en bronca, no terminaba de rumiar su dolor por la andanada de ofensas. Vio que a pocos metros se asomaba el 543 y no lo dudó. Juntó todas sus fuerzas y, cuando su madre le daba la espalda intentando detener el colectivo, la empujó hacia la calzada. &lt;br /&gt;-Morite, hija de puta -espetó con un gritito demoníaco, casi sin separar los maxilares, apenas moviendo los labios, con los ojos abiertos al máximo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chofer del choche 12 de la 543 no hizo a tiempo para frenar. Ni el hombre con mejores reflejos y los mejores frenos podría haberlo evitado. Se llevó puesta a la mujer. Tras embestirla, su cabeza pegó de lleno contra el asfalto, pero fueron las ruedas delanteras las que la aplastaron y le dieron el golpe de gracia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nena recién entonces empezó a llorar. Por su mente no sólo pasaban las imágenes y las palabras de la humillación recibidas hacía un ratito. También desfilaron feroces e inexplicables golpizas. Abandonos. Olvidos. Maltratos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chofer bajó desesperado, miró el cuerpo ya sin vida y acto seguido golpeó repetidamente su calva cabeza contra la carrocería, a la vez que profería insultos por los aires. Casi en simultáneo, una desconocida &amp;nbsp;envolvía el cuerpito de la niña con sus brazos e intentaba calmarla con suaves caricias pese a que provenían de manos más ajadas que las de su madre. En ese momento, la nena seguía con su recorrido por la memoria y trataba de toparse con la imagen del último beso de su madre, la misma que acababa de empujar hacia la muerte. No podía recordarlo. Y lloraba cada vez con más fuerza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó con celeridad primermundista una ambulancia. Vio cómo los paramédicos se miraban con resignación y hacían gestos de situación irremediable con sus cabezas. La mujer que la abrazaba intentaba apartarla. También una oficial de la Bonaerense. Pero no podían moverla. La nena seguía llorando, desencajada para el afuera, desarmada en su interior, aferrada a uno de los caños de la parada de colectivos. Observó con detenimiento -y con mucho morbo- cómo envolvían a su madre, con el rostro levemente desfigurado, aunque con el mismo rictus de enojo, en una bolsa morguera que luego fue subida a una F100 carrozada que hacía las veces de unidad de traslado. Mientras miraba cómo se alejaba la vieja camioneta blanca, la chica seguía con el doloroso ejercicio de intentar recordar el último beso. Pero no se le aparecía. ¿Será que nunca había recibido un beso de esa maldita mujer que era su madre? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sentía culpa por el empujón mortal. Sentía alivio. Aunque no dejaba de llorar. Sentía también el desconocido y apacible amor de los brazos de la no menos apacible desconocida. La mujer le pedía calma. Le ofrendaba una sonrisa nerviosa. Pero una sonrisa al fin. Recordó entonces el inicio del final. No sólo nunca había sentido el calor de los labios de su madre en una mejilla. O en su cabellera. Tampoco la había visto sonreír. Siempre llena de odio y resentimiento. Con una eterna cara de enojada. &lt;br /&gt;&lt;div style="background-color: transparent;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5771709900097922297?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5771709900097922297/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5771709900097922297&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5771709900097922297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5771709900097922297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/11/enojada.html' title='Enojada (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-2288764974837996181</id><published>2011-10-20T13:49:00.004-03:00</published><updated>2011-10-20T14:07:22.873-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>El periodista deportivo (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba cansado. Sentía que el cuerpo rechinaba en cada pequeño movimiento. De tanto dolor, mis brazos se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;adormecieron&lt;/span&gt;. Pero no podía soltar el volante. No podía dejar que el cansancio me venciera. Quedaban unos 200 kilómetros por delante. Tenía que llegar sí o sí a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Tandil&lt;/span&gt; antes de la medianoche. El calor era insoportable. El ventilador del auto trabajaba a destajo y amenazaba con fundirse. El aire que entraba por la ventana quemaba. Y eso que el Sol llevaba un par de horas descansando. La ruta 3 estaba repleta de camiones. No había forma de acelerar a fondo. Y yo me desarmaba de sueño. Para evitar que se me cerraran los ojos, busqué en la radio una emisora que pasara música. Resultaba difícil sintonizar alguna que no fuera de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;cumbia&lt;/span&gt; o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;reggaeton&lt;/span&gt;. Sentí alivio al encontraba la voz de un periodista que llevaba tiempo sin escuchar. Su voz fluía por el éter con la gracia de una bailarina clásica. Por momentos, dejé de sentir el agobio de la interminable jornada. La ruta, súbitamente, se limpió de camiones. El camino se había allanado. El aire ya no calcinaba. Me sentí liviano. Aliviado. No entendía bien por qué. Quizá mis ruegos o mis maldiciones habían servido de algo. Pero, porfiado como siempre, comencé a desconfiar de mi repentina buena fortuna. No podía ser que todo, de la nada, me estuviera saliendo bien. Algo raro debía estar pasando. Fue entonces cuando me di cuenta de que el locutor que estaba escuchando con tanto placer llevaba varios años muerto. ¿Cómo podía ser? ¿Sería una grabación? ¡Pero si hablaba del partido de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Banfield&lt;/span&gt; del domingo!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco a poco volví a sentir calor. Gritos. Y chapas que se retorcían. Era un infierno. Y yo estaba adentro. Encerrado en el auto, todavía aferrado al cinturón de seguridad. Con cortes y sangre por todas partes. No tenía fuerza para nada. Quise balbucear unas palabras cuando vi a un bombero con un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;cortafierros&lt;/span&gt;. Volví a dormirme. Me desperté una semana más tarde. Me dicen que estuve siete días en coma. Me encontré magullado, pero entero. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Evidentemente&lt;/span&gt;, el cansancio me había ganado aquella noche, me fui a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;banquina&lt;/span&gt; y terminé dando vueltas por el aire transformando mi coche en un montón de chatarras. Un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;automovilista&lt;/span&gt; que pasaba por ahí fue el primero que me auxilió. Me salvó la vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tres meses más tarde, ya casi totalmente recuperado de los golpes y del susto, volví a Las Flores para averiguar datos sobre aquel buen hombre que había evitado que muriera incinerado a la vera de la ruta. Quería agradecerle por haberme salvado la vida. Tenía la necesidad de hacerlo. Acompañado por mi hermano, fui a la comisaría de la ciudad para averiguar quién había hecho la denuncia. El oficial de turno, tras &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;convidarme&lt;/span&gt; un mate amargo, buscó gentilmente en los registros. Después revisar detenidamente folio por folio, el policía se frotó la cabellera con insistencia cuando llegó al expediente en el que figuraban mis datos. "Señor, acá debe haber un error", me dijo con un gesto de perplejidad. Y siguió: "Resulta que el hombre que hizo la denuncia se llama &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Felipe&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;López&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Jaurena&lt;/span&gt;. No puede ser". No podía ser.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así se llamaba el periodista deportivo que conducía la audición que sintonicé justo antes de que me pegara el terrible palo con mi coche. Llevaba diez años muerto. Se había matado en un terrible accidente de autos, en ese mismo paraje, 15 kilómetros de Las Flores... Viajaba a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Tandil&lt;/span&gt; y se había quedado dormido. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-2288764974837996181?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/2288764974837996181/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=2288764974837996181&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2288764974837996181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2288764974837996181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/10/el-periodista-deportivo.html' title='El periodista deportivo (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3675930346360564723</id><published>2011-07-05T01:06:00.002-03:00</published><updated>2011-07-05T01:10:32.659-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exabruptos'/><title type='text'>Fútbol y dinosaurios* (...)</title><content type='html'>&lt;div&gt;De la nada, haciendo el recorrido del lunes, desde el jardín de infantes hacia el maternal, con Cata como pasajera y con la radio con un programa deportivo de fondo que hablaba por enésima vez del descenso de River a la Primera B Nacional.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Viste, papá, qué lío hicieron los de River el otro día.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Sí, un lío bárbaro -le seguí la corriente mientras trataba de pensar cómo se había enterado y cómo se acordaba de los desmanes de hacía ocho días en el Monumental-.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Todo porque se fueron a la B, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Sí, linda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-¿Pero no es tan grave?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-No, no es nada grave.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Si Banfield se fue como cinco veces a la B y no pasó nada. ¿No, papá?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Me parece que Banfield se fue más veces... Pero no importa porque ahora hace tiempo que está en Primera y hasta salió campeón -le repliqué-.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Por eso. No es tan malo irse a la B. Jugás con los malos un tiempo y después volvés a jugar con los buenos... Con Banfield, con Boca...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Claro...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Pero viste cómo rompieron todo...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Sí. Y eso está mal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Claro que está mal. ¿Cómo van a romper todo porque se fueron a la B? Mirá si un paleontólogo se pone a romper todo porque no encuentra más huesos de dinosaurio. Mirá si va a tirar todos los huesos al agua porque las cosas no le salen bien...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Tenés razón, Cata. Los hinchas de River tendrían que haber hecho como los paleontólogos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Claro... Además, pueden hacer como Banfield, que ahora juega con los buenos y salió campeón... Y hasta tiene la plaza del campeón. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;-...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Papi, ¿cuándo me vas a llevar a la cancha?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Cuando haga más calor te llevo, te lo prometo...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-¿Y me vas a comprar un superpancho?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Claro. Todo lo que quieras...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;*Diálogo 99 por ciento real.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3675930346360564723?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3675930346360564723/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3675930346360564723&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3675930346360564723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3675930346360564723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/07/futbol-y-dinosaurios.html' title='Fútbol y dinosaurios* (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8887235329163405106</id><published>2011-07-03T02:06:00.004-03:00</published><updated>2011-07-03T11:47:20.607-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exabruptos'/><title type='text'>La Plata hace la curiosidad (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ir al estadio Ciudad de La Plata para ver la Copa América no es cosa de todos los días. Y no sólo por el lujo que implica tener la posibilidad de ver a Messi en vivo y en directo, un espectáculo que escasea por estas tierras. También por las situaciones extrañas que empezaron a aflorar camino a la capital bonaerense. Tendríamos que habernos dado cuenta de que sería una noche rara cuando nos cruzamos con el Bambino Pons y con Jorge Luz en Florida y Saenz Peña, a pasitos de la estación Catedral. La prueba de que sería una jornada para el recuerdo fue el siguiente encuentro cercano. Yendo por Pueyrredón quien caminaba en sentido contrario y pasó entre nosotros era Jean François Casanova, con sus tradicionales anteojos con marcos de color, en este caso azules. Pons, Luz y Casanova, una peculiar colección de famosos, un tridente ofensivo para la mejor de las kermeses.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero la historia no terminó allí. Tras un largo viaje en un Flechabus rentado por la Conmebol, llegamos al estadio y nos encontramos con una notable desorganización. Si a eso le sumamos nuestro despiste, la resultante fue terminar en las antípodas del sector destinado a la prensa, sentados una fila por debajo de la interminable y generosa humanidad de Alberto Samid (y sus curiosas ocurrencias). No era nuestro lugar en el mundo. Convencidos del error tras una serie de deliberaciones y un salvador llamado telefónico, llegamos a nuestras ubicaciones luego de cruzar medio estadio escoltados, junto con otros colegas (no éramos los únicos giles, claro), por un voluntario, el único que se dignó a decirnos la verdad. Habíamos sido engañados vilmente por unos cinco o seis acomodadores, que conocían el escenario tanto o menos que nosotros. Obviamente, nuestros lugares estaban ocupados, pero ticket en mano no resultó difícil hacernos de los asientos que nos correspondían...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El primer tiempo transitó entre la intrascendencia, el confuso planteo de Batista y el acertado diseño del DT boliviano. Y no me olvido del frío, el protagonista estelar en La Plata, incluso por encima de Messi y el resto de sobrenaturales actores del balompié mundial. ¡Qué tornillo que hacía! Por momentos resultaba intolerable. De allí la necesidad de ingerir algo para meterle una inyección de calorías al cuerpo. Sin embargo, los 22 pesos que valía una hamburguesa envuelta por dos panes y los 15 que costaba un súper pancho nos hizo calentar tanto que desistimos de engrosar la incipiente fortuna del puestero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El calor fue pasajero, ya que el frío volvió con más crudeza en el segundo tiempo, más allá de la mini vianda, que incluyó medio sánguche de miga blanco de jamón y queso, un cuarto más, pero de miga negra, un alfajor de mousse de chocolate, un Mantecol y una Coca. Llenó mínimamente la panza, pero no alcanzó para levantar temperatura, algo que si lograba la Selección, que no daba pie con bola -nunca más apropiado-. Peor todavía cuando los bolivianos dejaban a todos literalmente congelados con el gol de Edivaldo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Podía molestar el flojo rendimiento de Zanetti y de Rojo, la ceguera de Lavezzi y la ausencia de inteligencia futbolística de Di María, pero nada superaba la continua sensación de bajo cero. Dolía, entumecía como la pobreza táctica de los que rodeaban a Messi y Banega. Los guantes de Romero salvaban a la Argentina y provocaban envidia en estos dedos que trataban de esconderse debajo del puño de la campera. Todo salía al revés hasta que Burdisso, corajudo, se la bajó de pecho a Agüero, que fusiló al bueno de Arias. El 1-1 sólo sirvió para que no se quemaran los papeles. Pero, siguiendo con la sucesión de hechos extraños, casi provoca que un colega, ubicado un par de escalones debajo nuestro, se quemara vivo después de que una zapatilla hiciera un cortocircuito y largara una llamarada, seguida por un molesto y tóxico humo negro...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El partido terminó con pocas ideas y menos juego, pero faltaba lo mejor. O lo peor. El frío no aflojaba y sólo dejó de ser el único tema de conversación cuando Carlos Tapia, comentarista estrella de Alejandro Fantino, saludó efusivamente a mi compañero. Juró no conocerlo, aunque el gesto enfático del Chino supusiera lo contrario... Sin embargo, eso no fue nada. A la espera de que llegara la combi que nos llevara a otra combi, la de unos compañeros que tuvieron la enorme gentileza de sacarnos de la gélida La Plata y llevarnos hacia la también helada Buenos Aires, comprobé en carne propia cómo Horacio Pagani devino en rockstar. Acosado por la gente, se le hacía imposible caminar con normalidad por el estadio. Un fan se le acercó y le pidió que le grabara una frase en el teléfono para usarla como ring tone. Increíble... Casi tanto como que este servidor terminó siendo fotógrafo improvisado ante el pedido de otro muñeco que quería tener su recuerdo junto con Pagani en su celular. Enseguida vino otro, pero me negué... Igual, el fulano logró su cometido con una clásica autofoto. Al ratito, por suerte, llegó el traslado. Faltaban dos horas, otra combi, un taxi y mi auto, para completar la travesía de regreso a Banfield, casi once horas después de la salida. Una velada inolvidable por el frío extremo y por las curiosidades. Fuimos a ver fútbol y sólo volvimos con una gran anécdota. Algo es algo...    &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8887235329163405106?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8887235329163405106/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8887235329163405106&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8887235329163405106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8887235329163405106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/07/la-plata-hace-la-curiosidad.html' title='La Plata hace la curiosidad (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-2706766393867556168</id><published>2011-06-25T23:30:00.004-03:00</published><updated>2011-06-26T03:48:41.999-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exabruptos'/><title type='text'>Daniel (...)</title><content type='html'>Duele tu partida. Duele porque nunca te dijimos cuánto te queríamos. Yo, al menos, no lo hice. Por estúpido, por egoísta, porque no pensaba que te ibas a ir tan de repente. Pero calculo que vos lo sabías, lo presentías. Por eso eras generoso. Siempre. Porque nos enseñabas todo el tiempo. Porque eras franco, aunque a veces tus mentiritas, siempre en diminutivo, nos hicieran enojar. Porque nos provocabas para sacarnos lo mejor. Para divertirte. Pero sobre todo para ayudarnos. Porque siempre nos dabas una mano cuando más lo necesitábamos. Porque nos dabas ese empujón necesario para que nos metiéramos de prepo en lo que más nos gustaba. "¿Qué querés? ¿Ser periodista o recibirte de periodista?", me dijiste alguna vez que dudaba sobre agarrar algún trabajo que, con el otro Daniel, pusiste al alcance de mi mano. Justo vos, un defensor férreo de la educación universitaria. Un maestro de esos que no abundan. Pero tenías razón. Porque también se aprende lejos del aula. Y no miento: nunca te tuve como profesor. Ni siquiera ese lujo me pude dar. Pero si te tuve como guía, como compañero, como consejero. Porque, como dice el Negro, recibí tus pellizcones en los cachetes, tus abrazos interminables, tus "pipis" y tus "chuchis". Por eso duele. Porque había pocos como vos. Porque te reías de tus pequeñas contradicciones. Porque nos cantabas la justa cuando no te gustaba lo que decíamos o escribíamos. Porque te valías de una ecuanimidad que rara vez se ve en el barro por el que transitamos día a día. Por eso te lloro. Por eso te respeto. Por eso te extraño. Perdón, por eso todos te extrañamos, Dany.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-2706766393867556168?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/2706766393867556168/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=2706766393867556168&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2706766393867556168'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2706766393867556168'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/06/daniel.html' title='Daniel (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1914002547373427795</id><published>2011-06-11T02:07:00.004-03:00</published><updated>2011-06-11T14:51:52.196-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Paula (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y ella me dijo que no. No lo hizo con palabras. Lo hizo con su mirada. Y con su silencio. Reaccioné como pude. Me sentí incómodo. No esperaba su rechazo. No supe qué decir. Ni siquiera quise preguntarle por qué. Estaba confundido. Sin volver a mirarla a los ojos, me levanté y encaré hacia el baño. No tenía ganas de nada. Sólo de escapar. Caminé unos pocos pasos. Seis, siete, ocho, no más. Frené con la intención de volver a la mesa para decirle que no se fuera, que la acompañaría, si ella quería, a su casa. Pero cuando intenté girar me choqué con otra chica. Por la inercia del contacto, la chica derramó su vaso en mi camisa. Le pedí perdón por mi torpeza. Ella también ofreció disculpas. Nos reímos. Por un instante, dejé de sentir el dolor lacerante que me partía en dos. Miré hacia la mesa que compartía con Natalia y ella me miraba con enojo, como si creyera que yo estaba tratando de levantarme a...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Me llamo Paula -me dijo y me dio un beso en la mejilla, como si me conociera desde hace mucho tiempo-. Vení que le pido una remera a uno de los chicos de la barra. No te podés quedar así. No te vas a poder levantar ninguna chica. Aunque con los ojos que tenés no te hace falta más nada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Volví a quedarme sin palabras. Paula me tomó de la mano hasta una de las barras y se puso a hablar con el hombre que manejaba la caja. Yo intenté pispear a mi mesa, donde debía estar Natalia. Pero no la vi. Paula todavía me tenía agarrado de la mano. Intenté soltarme. En ese momento, me di cuenta de que Natalia estaba al lado mío. Tenía los ojos, los mismos que me habían dicho que no, inyectados en lágrimas. Quise preguntarle qué le pasaba, pero no me dio tiempo. Me pegó un cachetazo y me insultó con bronca intrínseca.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Boludo. Eso sos, un boludo. No, en realidad sabés lo que sos: un hijo de puta. Andá a la puta que te parió, pajero... -gritó Natalia como para que se enteraran en todo el bar y en todos los bares de la zona.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Natalia salió corriendo. Toda la gente que estaba en el lugar observó la escena. Al menos eso era lo que yo sentí. Paula me miró con lástima. Me dio una remera hecha una bola de tela. Y me volvió a ofrecer disculpas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Te cagué la noche, Negro. Perdoname.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No, no, no -atiné a balbucear-. Creo que me la salvaste -le respondí y enseguida le devolví el beso en la mejilla. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así fue cómo conocí a Paula. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1914002547373427795?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1914002547373427795/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1914002547373427795&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1914002547373427795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1914002547373427795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/06/paula.html' title='Paula (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3389157904079887804</id><published>2011-05-20T12:51:00.005-03:00</published><updated>2011-06-11T03:43:47.362-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Messi jugaba en el 'Taladro' y le decían 'Garrafa'</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 2001 casi nadie sabía que existía Lionel Messi. Su fama se limitaría, se estima, al entorno familiar, Rosario, y La Masía, el lugar donde trabajó con las inferiores de Barcelona y terminó de pulirse como diamante, tratamiento hormonal de por medio... Messi, sin embargo, jugaba en Banfield. No era veloz como lo es la Pulga, pero manejaba su zurda con similar talento. Y lo hacía en las canchas del ascenso, no en los billares europeos... No era el mejor del mundo, estaba claro, pero le bastaba y le sobraba para hacer felices a sus feligreses. Se habla de José Luis Sánchez, el cerebro del Taladro que volvió a Primera luego de cuatro años de padecimientos en la B Nacional. El Gordo -el mismo que en una pierna y con la casaca de El Porvenir había amargado a Banfield en un torneo reducido- sacó a relucir su repertorio de magia para que la tortuosa estadía en el fútbol de los sábados llegara a su final. Porque desde entonces nunca más se volvió a perder la categoría. Y mucho tuvo que ver 'Garrafa'...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se trata de ser injustos con Lucchetti, que luego fue partícipe de la alegría mayor con la vuelta olímpica en el Clausura 2009. Tampoco con 'Archu' Sanguinetti, el gladiador de las mil batallas, que puso el alma y todas sus agallas al servicio de la verde y blanca. Ni con el Gato Leeb, cuyos goles generaron disfonías crónicas en Peña y Arenales y sus alrededores, ni con los otros héroes de aquella campaña con 'Mané' Ponce como DT... Garrafa, en cambio, entró en la dimensión de las leyendas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Porque el crack de Laferrere, el que heredó el apodo por el oficio de su padre, agarraba la pelota, se plantaba, y nadie se la podía sacar. En el Florencio Sola y en cualquiera de los otros estadios de la categoría. Porque él la llevaba atada en la zurda, sin necesidad de mirarla. Nunca hacía una de más. Porque la jugada, sin exagerar, siempre terminaba con una ovación. Tenía todo para ser amado por los propios. Tenía todo para ser odiado (y admirado, por supuesto) por la contra. Gracias a él, Banfield volvió a Primera. Un año más tarde, también gracias a él, ya secundado por Josemir Lujambio, le hizo una gambeta (obvio) al fantasma del descenso. Esa ya es otra historia. Ahora, como siempre, es tiempo de rendirle tributo al equipo que corrió desde atrás y terminó dejando de rodillas al resto, incluido el temido Quilmes, en el Centenario. Como Maradona en la Selección de México '86... Como Messi en el Barcelona. Ese Banfield inolvidable de 2001 tuvo un prócer: Garrafa Sánchez.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;*Publicado el 19/5/2011 en la Agencia Universitaria de Noticias y Opinión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3389157904079887804?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.auno.org.ar/leer.php/6945' title='Messi jugaba en el &apos;Taladro&apos; y le decían &apos;Garrafa&apos;'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3389157904079887804/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3389157904079887804&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3389157904079887804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3389157904079887804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/05/messi-jugaba-en-el-taladro-y-le-decian.html' title='Messi jugaba en el &apos;Taladro&apos; y le decían &apos;Garrafa&apos;'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-2616556127729042872</id><published>2011-04-24T00:40:00.004-03:00</published><updated>2011-04-24T01:16:14.266-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Que no se entere mamá (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Veni, papi... Te tengo que contar un secreto. Agachate que te lo digo al oído. Tengo un regalito para vos por tu cumpleaños -me susurró-. Vení conmigo a mi pieza, pero vamos despacito para que mami no se dé cuenta. Ella me dijo que te lo dé mañana, pero yo no puedo esperar...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Catalina no se lo pudo aguantar. Antes de irse a dormir, en secreto, sin que se enterara la mamá, me llevó a su pieza y me mostró el dibujo que me hizo para mi cumpleaños. De la biblioteca blanca en la que guarda sus libros y apila sus vinchas y hebillas, sacó una hoja canson azul. En el dibujo estamos los dos tomados de la mano. En realidad, unidos por dos líneas que simulan ser nuestros brazos. A ella se la ve en el centro de la escena. Dominante, sonriente y rubia. Sí, rubia. Yo aparezco a su izquierda. En un segundo plano, chiquito, como si fuese su hijito. Mi boca también es una enorme letra u. También está el Sol y unas flores. Y unos cuantos garabatos rubricados con un prolijo Cata en firmes mayúsculas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¿Te gusta?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Somos nosotros dos, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Sí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Me encanta... Muchas gracias, princesa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Tomá, papi. Guardalo en un lugar en donde mamá no lo vea.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- No, mejor guardalo vos acá, entre los libros. Mañana me lo das y yo me hago el sorprendido. Así mamá no se da cuenta de que ya me lo mostraste y no se enoja. ¿Te parece?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Dale - y se rió con ganas-. Ah, esto tampoco te lo puedo decir. Hoy te compramos otro regalito. Pero ése no sé dónde está. Lo escondió mamá. ¿Querés que te diga qué es?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- No, dejá. Mañana me lo dan...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde su habitación hasta el living fuimos caminando de la mano, como en el dibujo. Me la soltó unos centímetros antes de entrar para que no nos vieran Andrea y Manuel, su hermanito. Como para no levantar sospechas...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-2616556127729042872?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/2616556127729042872/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=2616556127729042872&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2616556127729042872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2616556127729042872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/04/que-no-se-entere-mama.html' title='Que no se entere mamá (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8824918373492218218</id><published>2011-03-29T02:19:00.006-03:00</published><updated>2011-03-29T12:07:15.459-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Mañana (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me quedo dormido porque el despertador hace rato que ya no me despierta. Escucho desde el sueño el llanto del más chiquito de mis hijos. Creo que se trata de un delirio onírico, pero no... Es efectivamente Manuel. Me incorporo y mis tobillos rechinan como la bisagra de una puerta vieja. Están cansados de soportar tanto exceso de equipaje. Tengo que ir al baño, pero primero debo ir a calmar al chiquilín. Entro a su pieza, piso sin darme cuenta una esquirla de un juguete que se incrusta en la planta del pie derecho. Manuel me mira algo extrañado. Se asusta con mi grito gutural. También tiene hambre. Y el pañal al borde del colapso. Repite las sílabas "ma-ma" ochenta y cuatro veces. Le digo que su mamá ya se fue. La explicación no lo conforma y decide averiguar el paradero de su hermana mayor. Combina la sílaba "ca" con "ta" y la repite unas treinta veces. Le cuento que se fue con la madre, que ya debe estar con sus amiguitos en el jardín de infantes. Me mira mal. No quiere salir de la cuna. Lo saco por la fuerza y lo llevo con el brazo derecho. Con la mano izquierda abro puertas. La del pasillo y la de la heladera. Sirvo la leche en la mamadera y la pongo en el microondas para calentarla durante algo menos de un minuto. Guardo el tetra lácteo en su lugar, pero Manuel no se conforma con la única promesa de desayuno. Hace fuerza para que le muestre al perro. Dice "babau" unas quince veces hasta que Chango sale de la nada y asoma el hocico por la ventana. El se sobresalta. Su corazón se acelera con algunos latidos extra. Suena la alarma del microondas. Se sobrecalentó la leche. Abro la mamadera y también la heladera, vuelvo a sacar el cartón y pongo un poco de leche fría en la caliente. Todo con la mano izquierda. Se la doy a Manu. Me hace que no con la cabeza. Insisto. Vuelve a hacer no con la cabeza, ahora con los ojos cerrados y con una mano alejando el biberón. Le ofrezco una galletita. La agarra con gusto y muerde uno de sus bordes. Exclama "titaaaa" y encaramos hacia mi pieza para seguir con la rutina. Vuelvo a pisar el resto de un juguete. Esta vez, por suerte, no fue tan de lleno. Ya no hubo dolor en el pie. Sí en el brazo derecho, que está a punto del desgarro. Pero llega con lo justo para depositar al bebé sobre el cambiador. Busco un pañal y el paquete con toallitas húmedas. Recuerdo que tengo que ir al baño, pero el chico está semidesnudo y tiene la prioridad. Primero los niños, siempre. Le cambio el pañal, lo visto y lo llevo hasta su cuarto para dejarlo en la cuna mientras voy al baño. La idea es no correr riesgos de que intente treparse a algún lugar prohibido durante mi ausencia, forzada por una de mis urgencias fisiológicas. Vuelve a llorar apenas me alejo dos pasos, pero no puedo aguantar. Voy y regreso del baño, Manuel deja el llanto y pide upa. Enseguida, dice unas doce veces la combinación "caca-caca". Me fijo y no es mentira: había vaciado los intestinos -suena más lindo que mover el vientre, ¿o no?- en el pañal último modelo. Otra vez lo cargo en el brazo derecho y repito el operativo cambiazo, aunque ahora con un contenido más crítico y oloroso. Ya cambiado, baja de la cama y sale disparado corriendo por el pasillo que va a la cocina. Me saca diez metros de ventaja. Y lo escucho llorar. ¿Se cayó? No, simplemente vio la mamadera y exige la leche que minutos antes había desechado. Se la doy, claro. Miro el reloj. Son las 7.55 AM. Demasiado temprano para mi gusto. Demasiado tarde para empezar un día que terminará mañana.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8824918373492218218?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8824918373492218218/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8824918373492218218&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8824918373492218218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8824918373492218218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/03/manana.html' title='Mañana (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1569382982902342430</id><published>2011-03-16T15:55:00.001-03:00</published><updated>2011-03-16T15:57:30.708-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Condena (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Duele cuando la palabra deja de ser una simple definición y se transforma en una agobiante sensación. Eso pasa con la frustración. Repiquetea en la cabeza. Te ahoga. Te quema. Te deja contra un rincón, condenado a vivir bajo la dictadura de la mediocridad. Necesitaba decirlo. Quizá sea el punto de partida para empezar a salir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1569382982902342430?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1569382982902342430/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1569382982902342430&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1569382982902342430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1569382982902342430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2011/03/condena.html' title='Condena (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7556547867763228515</id><published>2010-12-30T11:56:00.002-03:00</published><updated>2011-06-13T11:00:30.357-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>La casa de la abuela (...)</title><content type='html'>&lt;p&gt;La historia arranca donde, justamente, terminan las historias: en una casa de velatorios. Había muerto la abuela de Marcos. Al enterarnos de la noticia, nos organizamos rápidamente para ir a darle un abrazo al amigo que pasaba el mal momento. Con un par de llamados quedamos en juntarnos allá, lejos de casi todos, en Turdera. Recuerdo que Mario me pasó a buscar por casa con su auto, luego de levantar a Néstor y a Eduardo por distintas parte de Capital. Llegamos pasadas la una de la mañana. En parte porque salimos tarde, pero también porque nos pasamos de largo. Allí estaba Gerardo, el Negro, esperándonos. El había llegado por las suyas y, por suerte, nos había visto pasar. Justamente fue un mensaje de texto de Gerardo el que evitó que siguiéramos derechito por la avenida hasta Burzaco.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Marcos se sorprendió cuando nos vio. No esperaba vernos a todos juntos en la lejanía del conurbano entrada la madrugada. Pero había que hacerlo. Era lo que correspondía. A los cinco minutos, obviamente, ya no había mucho más que hablar luego de darles las condolencias a los familiares y de las obvias preguntas de rigor para interiorizarnos sobre lo que le había pasado a la abuela. Néstor, como de costumbre, se abalanzó a una caramelera que estaba en una mesita ratona y le apuntó directo a uno de limón que estaba todo pegajoso, como si hubiese pasado horas en un bolsillo o bajo el sol. La verdad es que no había demasiados para elegir. Los caramelos ácidos eran los únicos que zafaban, pero que también escaseaban ya que como en toda casa de velatorios abundaban los de nuez y café. Los que no le gustan a nadie.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mientras los molares de Néstor luchaban para despegarse del pegote que había provocado una apresurada mordida al caramelo, algunos, un poco más formales, aceptamos un café para hacerle frente a la gélida noche de agosto. Hablábamos de cualquier cosa con tal de entretener un poco a Marcos. Unos se acomodaron en las sillas y los sillones. Algunos se quedaron parados discutiendo acaloradamente sobre política y fútbol, incluso levantando la voz más de lo debido por culpa de la pasión. Otros, en cambios, fueron a la puerta a fumarse un cigarrillo a pesar del frío cuasi polar que invitaba a dejar el vicio por el solo hecho de evitar un congelamiento innecesario. Sin embargo y sin haberlo charlado a priori, todos sentíamos que debíamos quedarnos un rato largo. Y no sólo por Marcos. Había algo, más allá del cariño fraternal, que le daba un valor extra a la abuela de Marcos. No imaginen cosas raras, por favor. No sean mal pensados. Acá les cuento la historia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ver una película pornográfica siendo menor de edad, además de una ilegalidad, era casi un imposible en épocas en las que no existía internet. Y no hace mucho tiempo de aquellos tiempos de enormes dificultades que coincidió, justamente, con nuestra adolescencia. Ahora, en el globalizado mundo 2.0, alcanza con poner triple doble ve punto minas con tetas grandes punto com punto ar para toparse con un arsenal de sexo capaz de ofrecerle el más feroz de los combates al más fundamentalista de los onanistas. Vale retroceder unos 20 años, apenas, para revivir esos tiempos de sequía, incluso teniendo como vitales aliados a los vhs, padres de los devedés, que eran una herramienta tecnólogica y súper moderna que evitaba el oprobio y el escarnio de colarse en algún cine continuado del microcentro porteño.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dicen que la curiosidad mata al gato. Y en este caso, casi mata al curioso. Nunca voy a olvidar la tarde en la que decidí conocer en primera persona un continuado. La hago rápida. Pagué 10 pesos y entré sin siquiera tener que mostrar el DNI. La sala era un asco. Toda sucia, con olor a culo. Arrancó la película y era una porno que estaba traducida al español. Resultaba gracioso escuchar los doblajes. Los actores esgrimían repetidamente un "pues tía, muévete un poco que estoy hecho una moto". Y las actrices sacudían sus sensuales esqueletos al compás de un "ay, mi coño arde con tu polla enorme" para cerrar con un "ay, tío, me corro, me corro, tío, ay". La gracia acabó súbitamente cuando un fulano se acomodó en una de las butacas linderas y empezó, sin el mínimo pudor, a tocarse la entrepierna, con la bragueta baja y el fulanito al aire libre... La verdad, no quise ver el final. Salí corriendo. Tampoco, debo confesar, tuve el valor de volver a un continuado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En los suburbios del Gran Buenos Aires, lejos de las facilidades cinematográficas que entregaba la metrópoli, los jóvenes como nosotros debíamos recurrir a curiosas artimañas para disfrutar (y aprender) del carácter obsceno de las obras literarias o artísticas, tal como describe la Real Academia Española a la bendita pornografía. De hecho, los mitos urbanos abundan al respecto. Estaban aquellos que descubrían los secretos mejor guardados de sus padres, que escondían bajo llave o con candado el material pecaminoso envasado en un videocasete o en una revista arrugada. Algunos, por ejemplo, aprovechaban la ausencia del hombre de la casa para llevar adelante prolijos trabajos de carpintería o cerrajería y poder disfrutar, a solas o con amigos, de las cintas o páginas prohibidas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Otros eran unos privilegiados. Era el caso de Mario, que en primer año nos asombraba, para bien y para mal, con sus pajas maratónicas. Nosotros no le creíamos hasta que en la fiesta de su cumpleaños número trece, a la que curiosamente asistimos sólo varones, mostró el material prohibido y deseado que cobijaba en su habitación. Nunca supimos cómo lo había conseguido. Sin embargo, en aquel estante falso del placard escondía el secreto de la felicidad. Lo juro por quien quieran ustedes: nunca antes en mi vida había visto tantas revistas porno juntas. Desde entonces, cada vez que lo visitábamos o nos invitaba, aprovechábamos para hurgar el ropero mágico para deleitarnos con las nuevas adquisiciones. Distinto fue el caso de Pepe, un pibe que estuvo en segundo y tercer año junto a nosotros. Mientras la mayoría, en la que me incluyo, elegía ver las páginas que rebalsaban de tetas, Pepe se las ingeniaba para descifrar la clave de una alcancía que guardaba los pocos ahorros de Mario. Obviamente, el cofre fue vaciado y el pobre Mario, distraido, se dio cuenta mucho tiempo después de la sustracción.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero volvamos a las películas porno que es el eje de esta historia. Verlas, siendo adolescente, era un lujo reservado para pocos. Incluso algunos pasaban horas frente a un televisor viejo, convencidos de que la sintonía fina alcanzaba para decodificar las novedosas señales para adultos. Muchas veces funcionaba, pero era imposible encontrar el clímax ante la rebeldía de los rayos catódicos. Otros, sin tanta paciencia para esperar un guiño de la tecnología, organizaban meticulosos planes, con mucha logística, para poder observar a rubias y morochas despampanantes (a veces no tanto) y siliconadas siendo sometidas por señores que gozaban de una hombría interminable y casi irreal. Entonces, uno ofrecía su casa o la de un familiar que quedaba vacía y ausente de testigos que fueran capaces de incriminar a los protagonistas de semejante travesura. Así, luego de tan larga introducción, fue cómo conocimos la casa de la abuela de Marcos. Y no piensen mal otra vez. La abuela de Marcos no tenía películas porno en la casa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Marcos era el más nuevo del grupo. Apenas cursó unos pocos meses tras sumarse a nuestra división en el cuarto año del secundario, en el Normal de Banfield. Sin embargo, a diferencia de todos los que pasaron y volaron, el tipo se quedó para siempre con nosotros. Luego de un par de pasos en falso, Marcos se convirtió en un personaje fundamental dentro de la familia de amigos. Todavía con pelo largo, con sueños de bohemia que sigue teniendo y largos silencios que luego se prolongaron aún más en épocas de soledad y aislamiento, Marcos ofreció la casa de su abuela como sala de proyección de una película porno. Así, con una velocidad sideral, el grupo se organizó rápidamente para cumplir con la misión. Toda una aventura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Pero no era tan sencillo. Había que conseguir la película en algún videoclub del barrio que tuviera un empleado cómplice que no pidiera el DNI a la hora de alquilar las no aptas para menores de 18 años, ésas que estaban en lo más alto de los anaqueles, como si los chicos no pudieran alzar la vista para mirarlas de refilón. Era toda una odisea que necesitaba una coordinación perfecta para no desperdiciar la oportunidad de transgredir los límites y conseguir material para descargar toda esa testosterona acumulada y envasada en los púberes calzoncillos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ojo, las dificultades aparecían a cada paso: en la casa de la abuela de Marcos había un televisor, pero no videocasetera. Entonces era un lujo tener uno de esos aparatos, principal botín de los chorros que entraban a robar a las casas. Allí apareció la colaboración inestimable de Néstor, que, muy osado, dejó por unas horas a su familia sin el preciado reproductor de vhs. ¿Vieron la escena de Misión Imposible en la que Tom Cruise evitaba que una alarma sonara haciendo acrobacias para esquivar los haces ultrarrojos que delatarían su presencia? Bueno, fue así como se sintió Néstor cuando tomó prestada la videocasetera de su casa. Menos mal que nadie de la familia se dio cuenta de la injustificada ausencia del aparato.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;También, si la memoria no me traiciona, fue Néstor quien se encargó de conseguir, junto con Eduardo y Ricardo, la película. Tampoco fue sencillo, según me contaron. Hubo un intento fallido en el videoclub del barrio, en donde el empleado, el mismo que días antes le había alquilado un largometraje de Mazinger Z, se negó a ser complice de nuestra aventura. Hubo que ir a buscar otro y Ricardo debió hacerse socio para poder lograr el cometido. El empleado se dio cuenta de que éramos pibes, pero con tal de recaudar unos mangos un lunes por la tarde se hizo el gil. Misión cumplida. Con la videocasetera en una mochila y la porno en otra, sólo faltaba ir a la casa de la abuela de Marcos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;En realidad también faltaba yo. También, generoso, Néstor se encargó de avisarme a mí, que estaba en plena clase de inglés. Con la videocasetera a cuestas y con poco disimulo, se fue junto con Marcos hasta la otra punta de Banfield para que yo no me perdiera la gran velada. No era sencillo. No había celulares. O si los había era impensado que pibes como nosotros tuviese uno. Por eso se fueron hasta el instituto, que funcionaba en el fondo de la casa de una amiga nuestra. Tocaron el timbre, saludaron a Jimena y pidieron permiso para hablar conmigo. El aula estaba en el fondo de la casa. Era chiquita. Apenas entraba un escritorio y unos ocho pupitres. Yo era el único varón del curso. Así, entre siete chicas y la profesora -todas mirándonos a nosotros tres tratando de desentrañar el motivo de la inesperada visita-, me dejaron las coordenadas exactas. No lo olvido más.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;"Mirá, Gordo, tenemos una porno para ver. Vamos a la casa de la abuela de Marcos, que está trabajando en el puesto de diarios y no vuelve hasta la noche. Así que venite que te vamos a estar esperando. Tomate el colectivo, el 318 o el 165, y bajate en Temperley, apenas cruza la avenida. Fijate, ésta es la dirección", balbuceó Néstor, con la boca torcida y tratando de no levantar la perdiz, mientras me entregaba un papelito todo arrugado. Me lo dijo como si se tratara de un plan magistral para robar un banco. Incluso, salió tan apurado que se llevó puesta la puerta del aula con la mochila en la que escondìa celosamente la videocasetera familiar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Quedaba media hora de clase de inglés. No podía dejar de pensar en la gran velada que nos esperaba. Apenas pude salí corriendo a la parada de colectivos para llegar a destino. Nunca había ido a la casa de la abuela de Marcos, pero llegué sin problemas, como si tuviera un gps en la cabeza.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Apenas entré vi que la videocasetera ya estaba conectada al televisor y preparada para poner el play. También había un par de cervezas en la heladera y algo para picar en la mesa de la cocina-comedor. La consigna era clara. Para que la abuela de Marcos no se diera cuenta de la invasión, antes de partir había que dejar la casa tal cual como estaba. Marcos nos asustó diciendo que la abuela se daría cuenta de hasta el más mínimo detalle. Los vasos tenían que estar donde estaban y no podía quedar rastros de basura. Ni siquiera una miguita. Saben el julepe que nos pegamos cuando a Ricardo se le cayó un plato. Por suerte, era Durax -para toda la vida- y zafamos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Tampoco era fácil dejar todo como estaba. Sobre todo para aquellos que descubrieron un enorme y tentador frasco con berenjenas en escabeche que reposaba en la heladera... Estaban buenísimas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La película transcurrió entre los gemidos de las actrices, las poderosas descargas de los actores y algunas esporádicas -y lógicas- visitas al baño de los espectadores. Otra vez no hay que pensar mal. La cerveza es un diurético por excelencia y se hace difícil retener la orina una vez que la vejiga está llena. Fue una tarde de gloria, una gran aventura que ya tomó forma de anécdota indeleble. Por suerte, la historia se repitió unas cuantas veces y la abuela de Marcos, al menos eso es lo que creemos, jamás se dio cuenta. Los que no entendían demasiado, eso sí, eran los familiares de Marcos. Es difícil comprender por qué siete tipos se estaban cagando de risa en un velorio...&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7556547867763228515?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7556547867763228515/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7556547867763228515&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7556547867763228515'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7556547867763228515'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/12/la-casa-de-la-abuela.html' title='La casa de la abuela (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-2121819604875033577</id><published>2010-10-30T00:50:00.002-03:00</published><updated>2011-06-26T03:54:02.445-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>50 (...)*</title><content type='html'>Feliz cumpleaños, Diego. Por todo lo que hiciste dentro de una cancha de fútbol. Porque ahí, sin dudas, fuiste el mejor que vieron este par de ojos. Por tu zurda mágica, la que desafiaba los límites de la excelencia, la que nos permitió gritar goles extraordinarios y fundirnos en abrazos interminables que se transformaron en recuerdos imborrables en nuestras vidas. Por tu coraje, por tu enjundia. Por hacer sentir poderosos a los débiles y débiles a los poderosos. Feliz cumpleaños, Diego.&lt;br /&gt;Llegaste a los 50 años en plenitud, después de hacerle increíbles e innumerables gambetas a la muerte por culpa de la maldita cocaína y todas las tentaciones que se acercaron a tu vida de rey. Disfrutás, como siempre soñaste, de tus hijas Dalma y Giannina, que te cuidan y protegen como guerreros espartanos. Que te regalaron un nieto que te sorprende y te deslumbra. Eso habla muy bien de vos. Te permitís soñar. Y eso también está bueno. Feliz cumpleaños, Diego.&lt;br /&gt;Seguís defendiendo con pasión excesiva tus convicciones. Sos capaz de inmolarte por un amigo, incluso cuando sabés que el tipo está equivocado y termines manchando la pelota o dejando escapar a la tortuga. Seguís teniendo gestos nobles como ponerte al servicio de las necesidades del Negro Cáceres y ofrecer el hombro para el dolor de una familia y de un pueblo. Feliz cumpleaños, Diego.&lt;br /&gt;En los últimos tiempos, aunque te cueste aceptarlo, te diste cuenta de que toda tu sabiduría como futbolista es difícil de ser aplicada como director técnico. Tu equipo, porque la Selección es tu equipo, chocó a 200 kilómetros por hora contra un frontón en el Mundial de Sudáfrica. Sin cinturón de seguridad ni airbags. Y quedó en evidencia que Maradona es, apenas y nada menos, el sinónimo ideal de mejor jugador y no el de mejor entrenador. Porque fuiste un DT que, curiosamente, jamás habló de contenidos futbolísticos. Porque seguís sosteniendo que hiciste un gran trabajo y la realidad indique que no supiste explotar una materia prima de excelente calidad. Aunque te enojes por las críticas y no aceptes ni el más mínimo de los reproches. Aunque te sientas víctima de una mentira y de una traición, y seguramente tengas razón. Feliz cumpleaños, Diego.&lt;br /&gt;Mientras algunos intentan rotularte -en forma equivocada- como la síntesis del ser argentino, vos día a día te encargás de demostrar que sos solamente uno más de estas tierras. Acertás y te equivocás. Decís y te contradecís. Disfrutás y sufrís. Reís y llorás. Hablás y callás. Mostrás y escondés. Crecés y envejecés. Nada más lejano a un dios. Nada más cercano a un mortal. Aunque suene blasfemo y tus feligreses se enfaden por estas palabras. Aunque suene profano y tu corte de alcahuetes de turno te quiera hacer creer que todo lo que hacés y decís siempre está perfecto. Feliz cumpleaños, Diego. Felices 50, Maestro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-2121819604875033577?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/2121819604875033577/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=2121819604875033577&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2121819604875033577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2121819604875033577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/10/50.html' title='50 (...)*'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7488963858990466750</id><published>2010-09-15T01:13:00.003-03:00</published><updated>2010-09-15T01:32:54.705-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Sin quererlo (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;La sumisión prevalece. Porque el silencio acalla los gritos y la bronca intestina se convierte en un ardor insoportable. El cansancio narcotiza las ideas. El tiempo no se toma descanso y los sueños, sin quererlo, se convierten en frustraciones.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7488963858990466750?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7488963858990466750/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7488963858990466750&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7488963858990466750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7488963858990466750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/09/sin-quererlo.html' title='Sin quererlo (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-265452618928879831</id><published>2010-08-06T16:58:00.003-03:00</published><updated>2010-08-06T17:03:42.039-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>De ningún lugar (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Acá no, acá sí. &lt;span id="SPELLING_ERROR_0" class="blsp-spelling-error"&gt;Vení&lt;/span&gt;, &lt;span id="SPELLING_ERROR_1" class="blsp-spelling-error"&gt;andá&lt;/span&gt;. Te queremos allá, también aquí. Con ganas de ir y, por qué no, de volver. Es el momento, ahora, más adelante. Promesas, mentiras y secretos que todos saben. &lt;span id="SPELLING_ERROR_2" class="blsp-spelling-error"&gt;Egos&lt;/span&gt; que rebalsan de nada. Sueños de &lt;span id="SPELLING_ERROR_3" class="blsp-spelling-error"&gt;plastilina&lt;/span&gt;. Ladrillos huecos. Y en el medio yo. Y él. A ellos, &lt;span id="SPELLING_ERROR_4" class="blsp-spelling-error"&gt;definitivamente&lt;/span&gt;, nada les importa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-265452618928879831?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/265452618928879831/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=265452618928879831&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/265452618928879831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/265452618928879831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/08/de-ningun-lugar.html' title='De ningún lugar (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-2954248528188523823</id><published>2010-05-31T23:53:00.004-03:00</published><updated>2010-06-01T00:02:57.361-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Catalina (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Ella no me esperaba. Apenas me vio, intentó disimular su alegría. Se mostró indiferente. Actuó. Sólo para juguetear con mis sentimientos, me pidió que me fuera. Pero enseguida se sonrió y me hizo un lugar en su cama. Era tarde. Apenas cruzamos palabras. Se aferró a mi mano. Con fuerza. No la soltaba. Hasta que se durmió enredada entre mis brazos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-2954248528188523823?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/2954248528188523823/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=2954248528188523823&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2954248528188523823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2954248528188523823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/05/catalina.html' title='Catalina (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8451961589146920060</id><published>2010-05-27T11:21:00.003-03:00</published><updated>2010-05-27T11:30:11.613-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Resignación (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Da lo mismo. No importa si está bien o mal. Da lo mismo. No quería resignarme, pero no queda otra... Es la única alternativa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8451961589146920060?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8451961589146920060/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8451961589146920060&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8451961589146920060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8451961589146920060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/05/resignacion.html' title='Resignación (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1814533672234002192</id><published>2010-04-25T02:32:00.004-03:00</published><updated>2010-05-27T11:21:33.129-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts ajenos'/><title type='text'>Papá, papá</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;-Papá, papá. mamá se fue... Se fue con otro señor. Se fue con Roberto, con Roberto Juanete -silencio de cinco segundos y carcajada-. No, mentira. Se fue al Coto, nada más.&lt;br /&gt;-Plop -homenaje a Condorito. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;(Justo el día de mi cumpleaños Nº 34) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1814533672234002192?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1814533672234002192/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1814533672234002192&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1814533672234002192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1814533672234002192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/04/papa-papa.html' title='Papá, papá'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7117534775331738725</id><published>2010-04-01T23:16:00.002-03:00</published><updated>2010-04-01T23:22:06.082-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Tentación (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Sinuosas líneas con formas de redondeces lo alejan de la políticamente correcta rectitud para la que había sido concebido. Otra definición eufemística de tentación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7117534775331738725?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7117534775331738725/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7117534775331738725&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7117534775331738725'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7117534775331738725'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/04/tentacion.html' title='Tentación (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5802056281058115564</id><published>2010-03-08T22:54:00.003-03:00</published><updated>2010-03-08T23:03:07.451-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Curva (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Empieza a recorrer la curva ascendente que tarde o temprano se transformará en descendente. Así, tras fracasar en los vagos intentos por construir sus propias utopías, se percata de que no escapa de la medianía. Se trata simplemente de un hombre ordinario, que jamás pudo codearse con sus sueños. Es más, casi siempre se empantana en sus inconducentes pesadillas. Sólo falta un poco más de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;convencimiento&lt;/span&gt; para comenzar a disfrutar de la escasez sin perder nunca más el sueño por la inalcanzable abundancia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5802056281058115564?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5802056281058115564/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5802056281058115564&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5802056281058115564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5802056281058115564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/03/curva.html' title='Curva (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-2402951239499048411</id><published>2010-03-07T12:56:00.004-03:00</published><updated>2010-03-07T13:19:57.895-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exabruptos'/><title type='text'>Número redondo VIII (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Hay veces que cincuenta mil es mucho más que la mitad de cien mil, diría un "piensalindista". Si bien la mayoría que llega a este blog de intentos literarios lo hace por error o descuido, la cifra genera un poco de rubor. A continuación, como era costumbre, la lista de las palabras o frases que más acercan a la gente a este espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Top ten&lt;br /&gt;1. Que es el tema&lt;br /&gt;2. Que es un tema&lt;br /&gt;3. Sheny&lt;br /&gt;4. Porongas grandes&lt;br /&gt;5. Putas del momento&lt;br /&gt;6. WWW REW PAPI&lt;br /&gt;7. Ver las mejores putas del cabares&lt;br /&gt;8. Un tema de la sencillez&lt;br /&gt;9. Puticas de Copacabana&lt;br /&gt;10. Cortina espantamoscas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bonus track de curiosidades&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Putas de la selva/Puta busca papito teléfono/Putas en Tribunales/Reacciones de enamorados/Tema ese/¿Qué es una utopía?/Amor invisible/Putis en zona sur/La puta más linda de todas/No voy a dejar que te duches solo/Ponerse un bar en la playa/Putas de facultad de derecho/Putas de Banfield por menos de 30 pesos/Putas travajando/Tetas majestuosas/Tema cencilles/Putas en hilo dental transparente/¿las putas entregan el culo?/Magnetismo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Como se ve, la mayoría se lleva un chasco cuando llega al blog...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-2402951239499048411?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/2402951239499048411/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=2402951239499048411&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2402951239499048411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2402951239499048411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/03/numero-redondo-viii.html' title='Número redondo VIII (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-4574564789111559063</id><published>2010-02-19T18:04:00.004-03:00</published><updated>2010-02-19T18:37:16.786-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Desencuentro (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;La tarde tenía ganas llover. Y ellos, encimados, sin que nada les importara, mimoseaban sentados en el borde de un cantero en pleno centro de Adrogué. El se reía. Ella le correspondía con una gentil sonrisa. Se buscaban. Se peleaban por alguna estupidez. Y se amigaban con extrema celeridad. El muchacho jugueteaba con nombres y recuerdos. Y ella, de repente, se enojó. Feo. Cambió los susurros mimosos por gritos histéricos. Lo insultó enérgicamente y al mismo tiempo se incorporó, tomó su cartera y enfiló con paso apresurado hacia la estación de trenes. El se quedó inmóvil, con su mirada estrellada contra un baldosón de granito, quizás esperando que ella regresara. Pasaron entre cinco y diez minutos para que se levantara del cantero. Miró con el deseo de verla venir. Pero la silueta de la chica, morocha y menudita, no se dejaba ver en el horizonte. Resignado caminó hacia el lado opuesto. Su figura, que marchaba con ritmo cansino, se perdió en la lejanía. La historia, aunque tenía ganas de llegar a su final, no terminó allí. La joven apareció de la nada. Regresó corriendo. Con los ojos hinchados, llegó agitada y sólo se encontró con el cantero. Buscó hacia los cuatro puntos cardinales, se sentó y sacó un teléfono celular de la cartera. "¿Dónde estás?", se escuchó. Sonrió aliviada al tiempo que empezó a seguir los pasos del muchacho. Ya había empezado a llover. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-4574564789111559063?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/4574564789111559063/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=4574564789111559063&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4574564789111559063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4574564789111559063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/02/desencuentro.html' title='Desencuentro (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7444480787868387223</id><published>2010-02-05T12:00:00.003-03:00</published><updated>2010-02-05T12:11:59.325-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Sin nada (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;La soledad no es una condición propia de los que están sin compañía. Se puede estar solo con un mundo de gente alrededor. Perdido, olvidado en el rutinario fragor del día y la noche, el hombre extraña su lugar en su mundo. Sin calor, a pesar de las temperaturas exageradas. Sin fricción, más allá de los continuos roces cotidianos. Sin la placentera e inigualable humedad de la transpiración ajena. Se siente solo. Abandonado. Sin nada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7444480787868387223?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7444480787868387223/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7444480787868387223&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7444480787868387223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7444480787868387223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/02/sin-nada.html' title='Sin nada (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3598203868977979652</id><published>2010-02-03T15:42:00.004-03:00</published><updated>2010-02-03T15:53:27.328-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Inalcanzable (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Estar muy cerca de lo inalcanzable genera una sensación extraña. Algo así como enamorarse, con una mezcla de ansiedad y temor. Ansiedad por llegar. Temor por el escenario desconocido que se aproxima. Es efímero, claro. Enseguida uno se da cuenta de que lo inalcanzable es, justamente, imposible de alcanzar. La desilusión golpea. Y la molestia sigue. Duele. Hasta que uno se olvida del fracaso más reciente y, envalentonado, decide perseguir otro objetivo con forma de utopía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3598203868977979652?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3598203868977979652/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3598203868977979652&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3598203868977979652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3598203868977979652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/02/inalcanzable.html' title='Inalcanzable (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5493622766402688349</id><published>2010-01-20T10:59:00.003-03:00</published><updated>2010-01-20T11:08:08.085-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Ignífuga (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;La miro. Con curiosidad, pero tratando de ser discreto, la redescubro. Ella, intuitiva, lo sabe. Más allá del calor y del fuego, su belleza se vuelve inalcanzable. Ya me había olvidado de su condición de ignífuga. La memoria no tiene lugar para los malos recuerdos. Por eso, otra vez, volví a equivocarme.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5493622766402688349?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5493622766402688349/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5493622766402688349&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5493622766402688349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5493622766402688349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/01/ignifuga.html' title='Ignífuga (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5944479111377561446</id><published>2010-01-13T15:53:00.002-03:00</published><updated>2010-01-13T15:57:57.954-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Ardor (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;El dolor intrínseco fastidia. Se convierte en una tediosa compañía. Cíclico. El ardor vuelve. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5944479111377561446?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5944479111377561446/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5944479111377561446&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5944479111377561446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5944479111377561446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/01/ardor.html' title='Ardor (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1231756569880052522</id><published>2010-01-06T12:22:00.003-03:00</published><updated>2010-01-06T12:25:39.983-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Vecinos (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;En casa había cosas que estaban tácitamente prohibidas. No eran imperativos explícitos. Pero, por ejemplo, las muecas de disgusto eran evidentes cuando uno, inocentemente, tarareaba la marcha peronista. Sí, adivinaron, eran medio (¿?) gorilas. Lo mismo ocurría, también, con todo aquello que podría catalogarse como popular. Obvio, era una mersada. Y nosotros, gente como lo gente, no podíamos caer tan abajo. Así, entre Palitos, Favios y Leodanes, él caía en la volteada "cultural" y era una de las víctimas de la censura hogareña. En casa no podía entrar. Ni como casete ni como LP. Y era mejor cambiar de canal cuando pasaban sus películas. Prejuicios. Malditos y estúpidos prejuicios que pusieron un pesado velo de parcialidad contra nuestro más ilustre vecino.&lt;br /&gt;Por todo eso, durante un tiempo, aquel majestuoso muro de piedras me despertaba un enorme e inexplicable recelo. Sin embargo, con el correr de los años, el enojo mutó en misterio. Y los prejuicios, producto de una rebeldía con causa, fueron a parar al tacho de basura más cercano. Así, libre de ataduras, la bronca se convirtió en respeto. Y, por qué no, en admiración.&lt;br /&gt;Es cierto, el hombre podía encuadrarse como kitsch. Pero ésa es una cuestión de gustos (buenos o malos). Su voz vibraba y hacía vibrar. Sus movimientos enajenados lo emparentaban con el Batman más bizarro, aquél de Adam West. Su pelvis pecadora, endiablada, convertía a las bombachas y corpiños en objetos voladores no identificados. No cualquiera lo consigue...&lt;br /&gt;Era alguien muy cercano porque sus canciones, sin demasiados laberintos literarios, llegaban siempre a destino. A su vez, y sin temor a caer en una paradoja, su vida privada era un misterio mundial. Todo por culpa de ese interminable paredón que escondía secretamente su intimidad.&lt;br /&gt;Así, con la esperanza de alguna vez estrecharle un abrazo, debo confesarles que varias veces toqué el timbre -en realidad, el portero eléctrico- de la Graceland de la calle Beruti. La puerta, pequeña entre la inmensidad de la tapia rocosa, jamás se abrió. Resignado, camino de ida o vuelta a la estación de trenes de Banfield, jugaba a saludarlo, a que me viera a través de la cámara de seguridad. La verdad, no creo que el hombre malgastara su tiempo observando la gente que pasaba por su vereda. Y menos que se detuviera para ver a un gordito con cara de gil... El deseo de cruzarlo saliendo de su casa se repetía cada vez que pasaba por esa mágica cuadra. Y creo que no era el único que tenía ese sueño. Lo mismo corría para la supuesta salida de autos de la calle French. Muchos aseguraban haber visto entrar y salir sus limusinas. O el rumor que aseguraba que la desaparecida y derrumbada clínica Banfield, sobre Acevedo, se convertiría en un museo temático de su vida.&lt;br /&gt;Las fantasías ya no serán realidad. El vecino se mudó.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;La calle está desolada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1231756569880052522?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1231756569880052522/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1231756569880052522&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1231756569880052522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1231756569880052522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2010/01/vecinos.html' title='Vecinos (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8701147274752273077</id><published>2009-12-24T19:22:00.004-03:00</published><updated>2009-12-24T19:32:47.049-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>No es sólo una utopía (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tenía siete años. Tirado panza abajo en el piso de su pieza, el pibe leía y releía una vieja revista El Gráfico que hablaba de aquel legendario equipo de 1951, ése que terminó primero y que jugó dos desempates con Racing. Miraba una y otra vez la foto del zapatazo del Atómico Boyé y hacía fuerza para que la pelota no entrara. Pero no había caso. La historia no se podía modificar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida, el pibe corría para lo de su abuela, que vivía a la vuelta de su casa. Ella, futbolera y compinche, le contaba con lujo de detalle todo lo que había pasado aquel 5 de diciembre. El barrio se había paralizado. Hubo asueto de medio día para que la gente pudiera ir al Gasómetro. Con todos los negocios cerrados, quienes no pudieron llegar hasta Boedo pegaron la oreja a la radio para saber qué pasaba con el equipo de Eliseo Mouriño y compañía. No había nadie en la calle. Tampoco hubo nadie ni nada para festejar. Y al nene se le ponían los ojos llorosos. La abuela Baba lo consolaba. Y le decía que era mejor. Que no se pusiera mal. Así él podría ser testigo del primer Banfield campeón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mucho no le creía. El acelerado paso del tiempo le daba la razón. El Taladro siempre andaba a los tumbos. O era en el Ascenso. O era en Primera, mirando casi siempre los promedios. La mano había cambiado un poco en los últimos tiempos. Pero faltaba la vuelta olímpica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico ya es un hombre. Con barba y cansancio intrínseco, pero con la pasión intacta. Cada vez que va a la cancha, le explica como puede a Catalina, su pequeña hija, que él no juega a la pelota, que sólo mira el partido desde la tribuna. Ella se ríe y le regala toda su energía: "Que ganen los chicos de Banfield, papito". Y los chicos de Banfield, por suerte, le hacen caso. A ella y al todopoderoso Falcioni. Y el Taladro ya es campeón. Se acabó la maldición... La abuela Baba, al fin y al cabo, tenía razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel, el hermanito de Cata, todavía es muy chiquito. Pero también precoz. En dos meses y medio logró lo que su padre esperó treinta y pico de años. Como Matías, Fidel y Felipe, otros enanitos verdes y blancos que no llegaron a los siete y saben desde ayer que dar una vuelta olímpica no es una hermosa utopía. Ya no hay que desear que Graneros vuele más alto en la foto y le ahogue el grito de gol a Boyé. Sólo hay que disfrutar... Y gozar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;*Publicado en La Razón 14/12/2009&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8701147274752273077?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.larazon.com.ar/notas/2009/12/14/02061764.html' title='No es sólo una utopía (...)'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8701147274752273077/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8701147274752273077&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8701147274752273077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8701147274752273077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/12/no-es-solo-una-utopia.html' title='No es sólo una utopía (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3137679893878048165</id><published>2009-12-01T01:05:00.003-03:00</published><updated>2009-12-01T01:11:28.100-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Puesto (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;No me da tiempo. No me da réditos, aunque no me puedo quejar, es cierto. Tengo todo. No tengo nada. No veo lo que quiero ver. Veo lo que me dejan. La vida me lleva puesto. Y yo no le digo nada. No le puedo seguir el ritmo. Me agota. Me fastidia. Ufff.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Dame un respiro. ¡Me escuchás! ¡Me entendés!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3137679893878048165?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3137679893878048165/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3137679893878048165&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3137679893878048165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3137679893878048165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/12/puesto.html' title='Puesto (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7069457713002372901</id><published>2009-11-12T10:10:00.003-03:00</published><updated>2009-11-12T10:18:15.879-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Fuerte (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Tenía ganas de gritar. Y lo hizo. Fuerte. Rompió el silencio por cinco segundos. Los demás se sorprendieron. Lo miraron. Con sorpresa. Sin decir nada. Ninguno lo entendió. Nadie. Como siempre. Pero no importaba. Nada. Y todo siguió igual. Para todos. Menos para él.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7069457713002372901?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7069457713002372901/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7069457713002372901&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7069457713002372901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7069457713002372901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/11/fuerte.html' title='Fuerte (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-6602479368078792794</id><published>2009-11-11T23:59:00.004-03:00</published><updated>2009-11-12T00:21:35.918-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Callado (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Ahí, en la mesa chica. Sentado, con cara de nada, con ganas de levantarme y pegar un violento portazo que los dejaría con sus bocas llenas de palabras que siempre forman oraciones previsibles. Porque no quiero escucharlos. Pero no me muevo. No soy tan guapo. Tengo la tácita urgencia de advertirles que no cuenten conmigo. Pero, tembloroso, no puedo modular. Apenas soy capaz de ofrecerles silencio. Es lo único que tengo para decir. No decir. Y, callado, no tengo otra alternativa que jugar a su patético juego. Aunque sea un juego que no deseo jugar. No es excusa. Lo sé.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-6602479368078792794?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/6602479368078792794/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=6602479368078792794&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6602479368078792794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6602479368078792794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/11/callado.html' title='Callado (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5722398637314957673</id><published>2009-11-11T00:34:00.004-03:00</published><updated>2009-11-11T00:42:34.432-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Luces (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Sonrisas, ilusiones. Son faros. Señales que inequívocamente hacen explícita la obligación de seguir el camino. El resto, los alrededores, pura oscuridad que redunda en cansancio y hartazgo. Por suerte, las luces no se apagan. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5722398637314957673?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5722398637314957673/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5722398637314957673&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5722398637314957673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5722398637314957673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/11/luces.html' title='Luces (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-4855168461722823788</id><published>2009-11-07T17:29:00.004-03:00</published><updated>2009-11-07T17:40:00.646-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Llantos (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;El televisor está encendido. A media voz, el fútbol se juega en continuado. Un bebé se duerme y se despierta en su carrito. Se despierta y se duerme. Su hermana y su melena enrulada exigen atención. Grita, se acerca, pide agua, derrama el vaso sobre una mesa, vuelve a gritar porque no quiere mojarse. El bebé se despierta, se queja, llora. El perro ladra. La hermana llora. El televisor sigue encendido. Un jugador pega una patada. Lo expulsan. También llora.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-4855168461722823788?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/4855168461722823788/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=4855168461722823788&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4855168461722823788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4855168461722823788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/11/llantos.html' title='Llantos (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5045759145078901553</id><published>2009-11-05T00:31:00.004-03:00</published><updated>2009-11-05T00:39:25.761-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Adentro (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Alcanza con salir. Sólo hay que cruzar una puerta y escuchar un pitido para recuperar la respiración normal. Para que los dolores se tomen un bienvenido descanso. Para pensar y replantearse. ¿Es necesario estar ahí adentro?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5045759145078901553?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5045759145078901553/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5045759145078901553&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5045759145078901553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5045759145078901553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/11/adentro.html' title='Adentro (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-237264915152847460</id><published>2009-11-02T09:16:00.000-03:00</published><updated>2009-11-02T09:17:06.290-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Ruego (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Andate, por favor...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-237264915152847460?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/237264915152847460/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=237264915152847460&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/237264915152847460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/237264915152847460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/11/ruego.html' title='Ruego (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5717391734080767620</id><published>2009-10-28T10:28:00.000-03:00</published><updated>2009-10-28T10:48:02.676-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>No pudo evitarlo (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Estaba en silencio. Buscaba algo con su mirada. Pero, en realidad, no veía nada. Y se hartó. La bronca se canalizó con un puñetazo furibundo contra la mesa. A la descarga física la acompañó con un gruñido gutural."Mierda", refunfuñó. Envolvió su cara con sus manos, cerró los ojos con fuerza. No quería llorar. No pudo evitarlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5717391734080767620?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5717391734080767620/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5717391734080767620&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5717391734080767620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5717391734080767620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/10/no-pudo-evitarlo.html' title='No pudo evitarlo (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1555016344261649103</id><published>2009-09-03T10:33:00.004-03:00</published><updated>2009-09-03T10:46:35.489-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Esclavo (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Ya no le importa lo que dicen y piensan los demás. Con su lógica cínica y enceguecida, se mueve con prisa y sin disimulo. Sólo le interesa no alterar los nervios de sus insensibles dueños. Hace tiempo que les vendió su alma y sus pocas ideas. Devino, por vocación, en un esclavo de la posmodernidad. A cambio de nada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1555016344261649103?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1555016344261649103/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1555016344261649103&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1555016344261649103'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1555016344261649103'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/09/esclavo.html' title='Esclavo (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7712652670147945542</id><published>2009-09-02T00:54:00.003-03:00</published><updated>2009-09-02T01:02:19.905-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Jamás (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Insinúa. También provoca. No tiene pudor. Tampoco valentía. Porque jamás termina de asumir sus actos. Avanza y retrocede. Lo hace en un mismo movimiento, casi en simultáneo. Se esconde detrás de sus formas armoniosas. Y, mimetizada con la estupidez, se cobija en su pueril inocencia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7712652670147945542?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7712652670147945542/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7712652670147945542&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7712652670147945542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7712652670147945542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/09/jamas.html' title='Jamás (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5694263816210279425</id><published>2009-09-01T12:26:00.003-03:00</published><updated>2009-09-01T12:31:37.942-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Recreo (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Los conceptos se pierden. La claridad se confundió en la oscuridad. Las palabras, tiradas al azar, forman oraciones que no dicen nada. Las ideas se tomaron un recreo. Largo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5694263816210279425?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5694263816210279425/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5694263816210279425&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5694263816210279425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5694263816210279425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/09/recreo.html' title='Recreo (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-6208355353265843908</id><published>2009-07-31T01:24:00.007-03:00</published><updated>2009-08-03T17:33:32.248-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Matilde - Tres (...)</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Robertito&lt;/span&gt; guardó el auto en el garaje. Antes de entrar a su casa, fue hasta el almacén de la esquina para comprarse tres botellas de cerveza que fueron sin escalas al congelador de la vieja heladera &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Siam&lt;/span&gt;. Luego, caminó un par de cuadras, hasta la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;pizzería&lt;/span&gt; del Gordo Luis, para ordenar una calabresa y una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;fugazzetta&lt;/span&gt;. No pensaba bajarse las dos de un saque. Sólo se estaba aprovisionando para el almuerzo, la cena y el desayuno del otro día, aunque no veía la hora de comer la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;pizza&lt;/span&gt; aceitosa y al molde del boliche de su amigo, algo que resulta imposible con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Matilde&lt;/span&gt; en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que su madre, desde su jubilación, renegaba como una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;fundamentalista&lt;/span&gt; de la comida comprada. Y, pese a que el arte culinario le era algo ajeno, ella se encargaba de hacer todo lo que se consumía en la casa. Su hijo, sumiso hasta el hartazgo, aceptaba sin chistar su insoportable repertorio de platos sosos e insípidos. La &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;pizza&lt;/span&gt;, justamente, era su peor especialidad. Las hacía finitas, como si se tratara de una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;galletita&lt;/span&gt; de agua, pero curiosamente siempre las sacaba antes de tiempo del horno y la masa, a menudo mal fermentada, se doblaba por su falta de cocción. Eran &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;prácticamente&lt;/span&gt; incomibles por culpa del sabor amargo de la levadura. Sólo ella y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Robertito&lt;/span&gt; se animaban a degustarla. A &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Matilde&lt;/span&gt; le encantaba. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Robertito&lt;/span&gt;, en cambio, comía lo mínimo e indispensable para evitar caer en la discusión eterna que arrancaba con el hiriente “sos un desagradecido”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí la locura por comerse dos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;pizzas&lt;/span&gt; como la gente. Se trataba de una necesidad primaria para el golpeado sistema digestivo de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Robertito&lt;/span&gt;. Al rato, luego de intercambiar algunas bromas con el Gordo Luis y arreglar para juntarse por la noche, el hombre volvió raudo haciendo equilibrio para que las dos cajas de cartón atadas por un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;piolín&lt;/span&gt; no perdieran la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;horizontalidad&lt;/span&gt;, evitando de esa manera que el queso se derramara. Ya en su casa, las apoyó sobre la mesa del patio y fue directo a la cocina. Regresó con un plato, un vaso, un tenedor, un cuchillo y una cerveza. Abrió la botella con el culo del tenedor y se sirvió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;cuidadosamente&lt;/span&gt;, inclinando 45 grados el vaso para evitar la formación de espuma. Luego, cortó el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;piolín&lt;/span&gt; de un tirón, abrió la caja de arriba y se encontró con la calabresa, adornada con las tradicionales rodajas de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;sorpresatta&lt;/span&gt; y unas aceitunas negras enormes y rellenas con morrones. Cortó una porción generosa, le pegó un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;mordiscón&lt;/span&gt;, lo masticó a las apuradas y casi sin respirar se bajó el primer vaso de cerveza. Todo acompañado por un silencio encantador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras acabar con la porción de calabresa, se sirvió una de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;fugazzetta&lt;/span&gt;. La disfrutó como si se tratara de un plato preparado por el más refinado de los cocineros. Ya le había llegado el turno a la segunda birra, a la que matizó con otra porción de calabresa, esta vez acompañada por la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;faina&lt;/span&gt; que vino como gentileza de la casa. Con la panza llena, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Robertito&lt;/span&gt; se quedó sentado en el patio bajo la sombra de la parra hasta que la botella marrón, todavía transpirada, se vació.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién entonces se incorporó, se desabrochó el primer botón del pantalón y caminó hasta el garaje en busca del atado de puchos que había quedado en el asiento del acompañante del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Fairlane&lt;/span&gt;. Volvió a la cocina, tomó la caja de fósforos y se acomodó en el pilar de las rejas para fumarse el tercer cigarrillo del día. Estaba un poco tocado por el alcohol. La falta de costumbre le provocó una leve borrachera que le hizo perder las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;inhibiciones&lt;/span&gt;. Así, como nunca antes en su vida, piropeó a cada una de las mujeres que pisaba la vereda de su casa. Les decía refranes trillados, pasados de moda. Hasta podía sonar &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;cargoso&lt;/span&gt;. Luego de un par de groserías, se inspiró con un par de adolescentes que desfilaban por la calle un poco livianas de ropa. Ellas, inconscientemente, le devolvieron la gentileza con una sonrisa a coro y una carcajada histérica. El gesto de las chicas, simple aunque poco inocente, le provocó un calor inusitado que fluyó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;relampagueante&lt;/span&gt; por sus arterias y terminó en una súbita erección. Aturdido por la situación, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;Robertito&lt;/span&gt; recuperó instantáneamente la sobriedad y comenzó a sentir vergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró hacia los dos costados, como si estuviera a punto de cruzar la calle, y se desprendió del cigarrillo, al tiempo que se aseguró de que nadie lo pudiera ver. Como pudo, escondió entre sus manos el bulto que asomaba de su bragueta y se metió a las apuradas en su casa. No podía entender lo que le pasaba. Sobre todo porque llevaba como un año sin tener una erección. Hasta había ido a consultar a un médico, que le había dicho que era un problema causado por el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;estrés&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin saber bien qué hacer, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;Robertito&lt;/span&gt; subió la escalera y encaró directo para su habitación. Allí, encerrado en su cuarto, se bajó los pantalones y se acostó en su cama. Miraba con asombro su entrepierna y no entendía cómo, de golpe, había recuperado la virilidad. Enseguida, sintió la enorme urgencia de descargarse. Así, con la camisa como única vestimenta, fue al baño, se sentó en el inodoro y comenzó a masturbarse con ganas. No dejaba de pensar en las dos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;pibas&lt;/span&gt; que acababa de ver, aunque por momentos la imagen se confundía y en su imaginación aparecía la figura de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;Marisa&lt;/span&gt;, la encargada del local de ropa interior que está al costado de la talabartería. Enfocado en el escote de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;Marisa&lt;/span&gt;, estaba a punto de llegar al esperado orgasmo. Sin quererlo, abrió los ojos y se vio en el espejo. Todo se desdibujó. La erección &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;inmediatamente&lt;/span&gt; dejó de tener fuerza. La imagen de un hombre canoso, con anteojos y un poco &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;desarreglado&lt;/span&gt; lapidó su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;desenfrenado&lt;/span&gt; impulso sexual. A los 38 años, solo como un hongo, haciéndose una paja en el baño de su casa por culpa de una risita provocadora de un par de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;pendejas&lt;/span&gt;. Se sintió un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;pelotudo&lt;/span&gt;, un infeliz. La triste escena terminó con un ducha helada que sirvió para camuflar su llanto. Al rato, bajó y se tomó la tercera cerveza. No la terminó. Se quedó dormido escuchando la melosa voz de una locutora de un programa de radio. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-6208355353265843908?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/6208355353265843908/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=6208355353265843908&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6208355353265843908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6208355353265843908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/07/matilde-tres.html' title='Matilde - Tres (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-119473503483162411</id><published>2009-07-30T19:50:00.004-03:00</published><updated>2009-07-31T01:24:19.082-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Matilde - Dos (...)</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;El sí de los familiares de Córdoba se transformó en un respiro aliviador para &lt;span id="SPELLING_ERROR_0" class="blsp-spelling-error"&gt;Robertito&lt;/span&gt;. No se lo decía a nadie, ni siquiera a sus amigos más íntimos, pero ya no aguantaba más a su madre. &lt;span id="SPELLING_ERROR_1" class="blsp-spelling-error"&gt;Matilde&lt;/span&gt;, rápida como siempre, se había dado cuenta de la movida de su hijo. Aceptó la idea a regañadientes, aunque, en el fondo, no le disgustara la idea de cambiar de aire y &lt;span id="SPELLING_ERROR_2" class="blsp-spelling-error"&gt;reencontrarse&lt;/span&gt; con su hermana, &lt;span id="SPELLING_ERROR_3" class="blsp-spelling-error"&gt;Mabel&lt;/span&gt;, y a sus sobrinos. Llevaba un montón de tiempo sin verla. La última vez había sido quince años atrás, cuando fueron al funeral de su madre. Desde entonces, &lt;span id="SPELLING_ERROR_4" class="blsp-spelling-error"&gt;Matide&lt;/span&gt; nunca se había movido a más de 50 kilómetros desde su casa. Siempre había excusas para evitar las vacaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="SPELLING_ERROR_5" class="blsp-spelling-error"&gt;Robertito&lt;/span&gt; no pudo dormir en toda la noche. Una mezcla de ansiedad y culpa lo invadía y lo hacía dar vueltas y vueltas sobre la cama, transpiraba como si tuviera cuarenta grados de fiebre. Fueron las siete horas más largas de su vida. Cuando se levantó, &lt;span id="SPELLING_ERROR_6" class="blsp-spelling-error"&gt;Matilde&lt;/span&gt;, que tampoco había podido pegar los ojos, ya tenía su bolso preparado y lo esperaba en el comedor de la casa tomando un mate cocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡&lt;span id="SPELLING_ERROR_7" class="blsp-spelling-error"&gt;Dale&lt;/span&gt;, &lt;span id="SPELLING_ERROR_8" class="blsp-spelling-error"&gt;Rober&lt;/span&gt;, que vamos a llegar tarde a la terminal de &lt;span id="SPELLING_ERROR_9" class="blsp-spelling-error"&gt;micros&lt;/span&gt;! -gritó &lt;span id="SPELLING_ERROR_10" class="blsp-spelling-error"&gt;Matilde&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Ya salimos, mamá. &lt;span id="SPELLING_ERROR_11" class="blsp-spelling-error"&gt;Aguantá&lt;/span&gt; que saco el coche del &lt;span id="SPELLING_ERROR_12" class="blsp-spelling-error"&gt;garaje&lt;/span&gt; y vamos…&lt;br /&gt;-Podrá ser, semejante &lt;span id="SPELLING_ERROR_13" class="blsp-spelling-error"&gt;boludón&lt;/span&gt;, con 38 años, que todavía se quede dormido -se habló a sí misma, &lt;span id="SPELLING_ERROR_14" class="blsp-spelling-error"&gt;Matilde&lt;/span&gt;, aunque con el volumen suficiente para que su hijo la escuchara con claridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="SPELLING_ERROR_15" class="blsp-spelling-error"&gt;Robertito&lt;/span&gt;, fastidiado y fastidioso, se quedó con la palabra atragantada. Quería mandarla al &lt;span id="SPELLING_ERROR_16" class="blsp-spelling-error"&gt;carajo&lt;/span&gt;. Hasta se le cruzó por la cabeza y por enésima vez la idea de pasarla por encima con el imponente &lt;span id="SPELLING_ERROR_17" class="blsp-spelling-error"&gt;Ford&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_18" class="blsp-spelling-error"&gt;Fairlane&lt;/span&gt;. “Si es una vieja de mierda. Nadie la quiere”, se dijo en voz baja y apretando los dientes. Y no estaba demasiado equivocado. Sin embargo, todos sus pensamientos se reprimieron. No tenía sentido ir preso o, en el mejor de los casos, terminar en un loquero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;M&lt;span id="SPELLING_ERROR_19" class="blsp-spelling-error"&gt;atilde&lt;/span&gt; también estaba un poco cansada de ejercer ese inconsciente dominio castrador. El viaje hasta Retiro fue puro silencio. Apenas se escuchó un murmullo de &lt;span id="SPELLING_ERROR_20" class="blsp-spelling-error"&gt;Robertito&lt;/span&gt;, cansado de que los semáforos en rojo hicieran más largo el camino. &lt;span id="SPELLING_ERROR_21" class="blsp-spelling-error"&gt;Matilde&lt;/span&gt; atinó a darle una serie de indicaciones, pero él la frenó con una mirada fulminante cuando ella le reiteró que no dejara de regar los &lt;span id="SPELLING_ERROR_22" class="blsp-spelling-error"&gt;malvones&lt;/span&gt; y el resto de las plantas que estaban en el patio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio extremo los acompañó en la terminal, mientras aguardaban el llamado para subir al micro, cuyo destino final sería Merlo, en San Luis. &lt;span id="SPELLING_ERROR_23" class="blsp-spelling-error"&gt;Mabel&lt;/span&gt;, la hermana de &lt;span id="SPELLING_ERROR_24" class="blsp-spelling-error"&gt;Matilde&lt;/span&gt;, se había ido a vivir con toda su familia a un &lt;span id="SPELLING_ERROR_25" class="blsp-spelling-error"&gt;paradisíaco&lt;/span&gt; paraje en &lt;span id="SPELLING_ERROR_26" class="blsp-spelling-error"&gt;Traslasierra&lt;/span&gt;, llamado Loma Bola, al pie de la sierra de Los &lt;span id="SPELLING_ERROR_27" class="blsp-spelling-error"&gt;Comechingones&lt;/span&gt;. Allí, los &lt;span id="SPELLING_ERROR_28" class="blsp-spelling-error"&gt;Figueroa&lt;/span&gt; administraban una hostería, donde hospedarían a &lt;span id="SPELLING_ERROR_29" class="blsp-spelling-error"&gt;Matilde&lt;/span&gt;. ¿Cuánto tiempo la soportarían?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hijo, no te olvides de todo lo que te pedí, eh. Y por favor &lt;span id="SPELLING_ERROR_30" class="blsp-spelling-error"&gt;guardame&lt;/span&gt; todos los diarios que después tengo que ponerme al día con los avisos fúnebres -volvió a vociferar &lt;span id="SPELLING_ERROR_31" class="blsp-spelling-error"&gt;Matilde&lt;/span&gt; cuando subía al micro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span id="SPELLING_ERROR_32" class="blsp-spelling-error"&gt;Robertito&lt;/span&gt; ni siquiera le respondió. No quiso hacerse cargo de la orden de su madre. Apenas hizo un gesto, moviendo apenas la cabeza de arriba hacia abajo, y dio media vuelta. Ni siquiera tuvo la paciencia para aguardar que el coche arrancara. &lt;span id="SPELLING_ERROR_33" class="blsp-spelling-error"&gt;Matilde&lt;/span&gt; lo buscó desde su ventanilla, pero no lo encontró. El ya iba camino al estacionamiento en busca del &lt;span id="SPELLING_ERROR_34" class="blsp-spelling-error"&gt;Fairlane&lt;/span&gt; que también había heredado de su padre. A medida que se acercaba, pensaba en él y en su maldita suerte. Cerca de los 40 años, no tenía nada que fuera suyo. El chalet que había comprado antes de casarse, el único bien que alguna vez tuvo su nombre, había quedado en poder de la turra de Ana Clara. El resto de sus bienes eran un mal congénito. Como su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de subirse al auto, pasó por un kiosco y se compró un alfajor triple de dulce de leche y chocolate para compensar la omisión del desayuno. También pidió un atado de cigarrillos negros. Llevaba casi ocho años sin fumar. Lo había dejado de un día para otro, tratando de cuidar su salud y también su bolsillo. No tenía ganas de volver al vicio. Pero quería ver si lo podía controlar y fumar uno de vez en cuando, después de alguna comida. Sin embargo, apenas salió del estacionamiento de la terminal, &lt;span id="SPELLING_ERROR_35" class="blsp-spelling-error"&gt;Robertito&lt;/span&gt; probó si el encendedor del auto funcionaba. Al ver que el dispositivo se ponía rojo como una brasa, no resistió a la tentación y prendió el faso. La primera pitada fue tan placentera como un orgasmo. Enseguida, falto de costumbre, el humo le fue directo a la cabeza y se mareó. Apenas pudo, acercó el auto al cordón y abrió la puerta para vomitar. Un policía que caminaba por la vereda le preguntó si estaba bien y &lt;span id="SPELLING_ERROR_36" class="blsp-spelling-error"&gt;Robertito&lt;/span&gt;, blanco como un papel, levantó el pulgar, se incorporó y volvió a arrancar. A las diez cuadras, encendió otro. La sensación de malestar no se repitió tras el segundo orgasmo a base de nicotina. Después de mucho tiempo, volvió a sentir algo parecido a la libertad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-119473503483162411?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/119473503483162411/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=119473503483162411&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/119473503483162411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/119473503483162411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/07/matilde-dos.html' title='Matilde - Dos (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-6487341372948744263</id><published>2009-06-25T13:00:00.006-03:00</published><updated>2009-07-30T17:53:07.959-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Matilde - Uno (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A ella no le gusta que la mencionen con el pronombre personal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Acaso no tengo nombre. Ella, ella, qué maldita costumbre. Tanto te cuesta decirme mamá –refunfuña enérgicamente Matilde, como si tuviese ganas de generar un problema donde no existe ni la más mínima problemática.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Bueno, mamá, no es para tanto –responde el hombre luego de un largo bufido, señal de cansancio, hartazgo y resignación antes de seguir hablando por teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matilde mira a Robertito con amor desbordante y empalagoso. De repente, guarda recelo, como si todos los actos de sus hijos fueran propios. Ella tomó la determinación de abandonar su vida. Lo hizo unos meses después de jubilarse, luego de atender durante cuatro décadas la misma caja del mismo banco. Se emputeció en recuperar el vínculo con Robertito, Jorge y Eduardo.  En tiempos de arqueos y relaciones personales únicamente por ventanilla, Matilde había puesto piloto automático en la crianza de sus hijos. No les faltó nada material, claro. Entre ella y su marido, el difunto Roberto, se encargaron de que tuvieran todo para cubrir sus necesidades. Todo, excepto la contención que deben brindar los padres, según dictan los rigurosos manuales culturales de la sociedad. Y ella, luego de un periodo de autismo, encontró la matriz de sus culpas. Y quiso lavarlas. No se dio cuenta de que ya era demasiado tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La viudez y la vejez agudizaron sus defectos y terminaron de camuflar sus virtudes, a esa altura mimetizadas con la nada. La inesperada muerte de Roberto, un año antes, sólo le había servido para confirmar que su matrimonio había sido un canto a la infelicidad. Compartieron casa, hijos, deudas y algunas pocas sonrisas forzadas. Sobre todo, muchas diferencias. El amor que los unió cuando eran adolescentes y se deslumbraron se extinguió rápidamente y ellos no se dieron por aludidos. La costumbre los mantuvo juntos durante 39 años. Y eso que ella sabía de las continuas escapadas de Roberto en horas de la siesta y en falsas excursiones de pesca. Pero la ceguera impostada era mutua. Ella intuía que sus fogosos escarceos con el ocasional gerente del banco estaban lejos de ser un secreto para su marido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge y Eduardo ya estaban lejos de su alcance. Jorge, el del medio, se había ido a vivir a Canadá por cuestiones laborales. Y también para escapar del triste escenario familiar. Jamás se le cruzó por la cabeza la idea de volver, aunque se mantiene en contacto a través de llamadas telefónicas semanales. Desde que se marchó, jamás volvió para pasar siquiera las Fiestas de fin de año. Eduardo, el menor, había sido el primero que huyó del hogar espantado por la falsedad subyugante. Apenas pudo, juntó unos mangos y se fue a vivir a Italia. No tenía ni 20 años. De vez en cuando manda un correo electrónico a una casilla virtual que Robertito casi no visita. Y rara vez atiende el teléfono. Tal vez tenga un identificador que le filtra los llamados que salen de la casa materna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que no pudo zafar de la herencia fue Robertito, el primogénito. Marcado a fuego por ser un diminutivo de su padre desde el instante en que nació, fue él quien aprendió el oficio de los talabartes y se hizo cargo del negocio familiar. Y también fue él quien se convirtió en el destinatario de todas las descargas de Matilde, desde que ella, ya jubilada, decidió a destiempo reconvertirse en madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atormentado por las sombras casi constantes. Su vida es algo parecido a un suplicio. La timidez lo convirtió en un ser sumiso y obediente. Sin contar las vacaciones, Robertito apenas vivió ocho meses fuera de su casa paterna. Fue el tiempo que duró su matrimonio, que se agotó rápidamente ante su continua incapacidad para reaccionar ante claros estímulos. Su ex esposa, Ana Clara, se quedó con la casa que habían comprado antes de jurarse amor eterno en la capilla del barrio. Y él no tuvo otra que pegar la vuelta a su oscura habitación, la misma que compartió con los ahora exiliados Jorge y Eduardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdón, disculpame, era mi mamá que me decía algo –se excusa Robertito ante su interlocutor-. Lo que quería saber es si ella –y Matilde vuelve a mirarlo con mala cara- puede ir a pasar unos días con ustedes, allá en Córdoba, así se pone al día con la tía Mabel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio genera algo parecido a desesperación en Matilde, que intenta adivinar qué le están diciendo a Robertito del otro lado del teléfono. Mientras, le tironea la manga de la camisa, alzando levemente la cabeza y las cejas al unísono. Robertito, fastidiado, se saca de encima la mano de su madre y ella responde con un coscorrón en la coronilla de su hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah, bueno, gracias. Hoy a la tarde paso por Retiro, le saco el pasaje y te llamo para confirmarte cuándo llega. Gracias, Alejandro. Saludos a la tía Mabel…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-6487341372948744263?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/6487341372948744263/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=6487341372948744263&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6487341372948744263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6487341372948744263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/06/matilde-uno.html' title='Matilde - Uno (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8622372257174087829</id><published>2009-06-14T00:05:00.006-03:00</published><updated>2009-06-14T18:32:04.763-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Ringo (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿El Flaco Torres moribundo? ¡No podía ser! ¿Acaso el tipo se había dado el gran gusto de terminar como Ringo Bonavena? ¿Algún matón del Polaco Jermak se había tomado venganza por la muerte de su patrón? Todo eso y un par de cosas más que ahora no vienen a cuenta se me cruzaron por la cabeza desde que Iris y Nerina se corrieron y se me apareció la imagen de mi amigo desparramado en el catre en el fondo de la pieza. Me separaban apenas quince pasos y los corrí como si se tratara de la final de los 100 metros en los Juegos Olímpicos. Me acerqué al Flaco Torres y el tipo estaba con los ojos cerrados, pálido, emanando un sudor frío que metía miedo.&lt;br /&gt;-¿Qué le pasó? -les grité a la chicas antes de girar la cabeza y verlas abrazadas, como si estuvieran a punto de llorar.&lt;br /&gt;-…&lt;br /&gt;Iris y Nerina no respondieron. Y yo me desesperé y tomé al Flaco Torres de su camisa y lo sacudí brutalmente.&lt;br /&gt;-Reaccioná, boludo, dale. ¿Qué te pasa?&lt;br /&gt;-Pará, pará… ¿Nunca viste un tipo con un cólico renal? -me gritó Iris.&lt;br /&gt;-¿Y por qué no me dijeron nada? ¿Tanto les costaba? ¿Qué era? ¿Un secreto de estado por una piedra en un riñón? -les respondí a voz viva.&lt;br /&gt;Enseguida me incorporé y me puse a centímetros de Iris.&lt;br /&gt;-¿Por qué no lo llevaste a un hospital? ¿O al sanatorio?&lt;br /&gt;-Porque él no quería… Bah, en realidad, fuimos. Le diagnosticaron eso, le dieron un remedio y le dijeron que se fuera a la casa. Como estábamos cerca de la casa de mis abuelos, lo trajimos acá. Pero le empezó a subir la fiebre y me pidió que te ubicáramos…&lt;br /&gt;-No entiendo nada. Pero no perdamos más tiempo. Lo llevamos al hospital y listo -apenas terminé de decir listo, el Flaco se incorporó como si le hubiese entrado una descarga eléctrica por el culo…&lt;br /&gt;-Yo al hospital no voy… Llamen a un médico, si quieren. Pero al hospital, no voy ni en pedo. Prefiero morirme acá… -vociferó Torres antes de volver a desvanecerse y ponerse más blanco que una hoja Canson.&lt;br /&gt;Las miré a Iris y Nerina y les dije que me ayudaran a cargarlo al auto. El Flaco Torres le hacía honor a su apodo, era interminable, superaba largamente el metro noventa y se hacía difícil maniobrar con él encima. Así, como pude, lo cargué sobre mi espalda. Nerina me ayudaba e Iris abría camino por la casa de los viejos, que estaba repleta de adornos inútiles. Cuando pasamos por el comedor, la mujer estaba abstraída, mirando un programa de chimentos. El viejo, en cambio, atinó a mirar y hasta hizo un movimiento con la boca, como si quisiera preguntar algo, pero Iris no le dio chance.&lt;br /&gt;-Nos vamos, abuelos. Vuelvo en un rato…&lt;br /&gt;Cuando logré meter al Flaco Torres y su generosa humanidad en el Renault 6, le pedí a Iris que se sentara a su lado. Yo fui derecho al asiento del acompañante. Nerina, obviamente, se puso al volante. Le pedí que saliera por Saavedra. Le expliqué que íbamos para Avellaneda. Allí tenía un consultorio mi cuñado, Félix. El era médico clínico y sabría qué hacer con el Flaco Torres.&lt;br /&gt;En pleno camino, no podía dejar de mirarle las tetas a Nerina. Y eso que estaba tapada. Sin embargo, quería saber por qué el Flaco no quería saber nada con ir al hospital.&lt;br /&gt;-A ver, chicas. ¿Por qué este pelotudo no quiere ir a hacerse ver al hospital? ¿Tendrá algo que ver con la muerte del Polaco Jermak? -terminé de hacer la pregunta y me sentí Sherlock Holmes. Hasta se me escapó, creo, una sonrisa canchera.&lt;br /&gt;Nerina me miró y empezó a reírse. Giré el cogote y la otra también se estaba cagando de risa.&lt;br /&gt;-¿Qué tendrá que ver el Polaco con todo esto? -tiró Iris en plena carcajada- ¿Vos qué pensás? ¿Que el Flaco tiene algo que ver con la muerte de Jermak? Nada que ver…&lt;br /&gt;-Pero… Si todo pasó la misma noche. Y en el diario… Decía que podía ser un crimen pasional… -intenté explicarme.&lt;br /&gt;-¿Vos sos periodista, no? ¿Y no sabés que ustedes y la policía son una máquina de tirar fruta cuando no tienen nada? -me atacó Iris- Es cierto, el Flaco me vino a buscar la misma noche que mataron al Polaco. Y también es cierto que yo era su noviecita -mientras lo decía, hacía con el índice y el mayor de cada mano la señal de comillas-. En realidad, yo era una pantalla. Nada más.&lt;br /&gt;-Pero… Y el Polaco. ¿No se calentó cuando vos te fuiste con el Flaco? A ningún cafisho le debe gustar que le afanen una mina… -ya no me sentía como Sherlock Holmes, pero quería encontrarle alguna explicación lógica a la situación.&lt;br /&gt;-Yo sabía muchas cosas de él que lo comprometían. En especial, sobre su fogoso romance con uno de sus patovicas. Seguramente, lo debe haber matado algún otro puto celoso. Ruben no tuvo nada que ver con el asesinato de Jermak. Bah, nosotros nos enteramos al otro día.&lt;br /&gt;-¿Y, entonces, por qué este boludo no quiere ir al hospital?&lt;br /&gt;-Qué se yo… Me pedía que te ubicara a vos. Decía, en pleno delirio por la fiebre, que a Ringo no lo habían podido salvar en el hospital de Reno. Y que él no quería terminar como él. ¿Vos lo conocés a ese Ringo? ¿Es amigo de ustedes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;El Flaco Ruben Torres terminó en el quirófano. La piedra que tenía en el riñón derecho era demasiado grande para que saliera por vías naturales. A los 15 días ya estaba bárbaro… Y de novio con Iris, con quien se fue a vivir, se casó y tuvo dos nenas. Fue, tal como predijo, la señora de Torres. Y hasta se recibió de abogada. Nunca más volvió a pisar un cabarulo. Con el correr de los años, lo fui perdiendo de vista. Se fue a vivir al interior y dejó el periodismo. El otro día lo encontré en Facebook, pero todavía no me respondió.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo, en cambio, tuve mis pequeñas revanchas. Primero con Nerina, que obviamente no me cobró. Sólo me pidió plata para comprar merca. La saqué cagando. Después, tomé valor y me fui a tomar el desayuno con Carlita. Salimos un tiempo largo. La pendeja era un petardo. Nos seguimos viendo, aunque ella se casó con un escribano que está lleno de plata. Viven en Puerto Madero. Y tiene un departamento increíble.&lt;br /&gt;De tanto en tanto, me hago una espada con Fanucci para recorrer piringundines suburbanos. Como les conté al principio, rara vez terminó pasando. Fanucci, por cierto, hace todo lo contrario, pese a que se casó con una flaca del juzgado. Pobrecita, no puede ser más cornuda…&lt;br /&gt;¿Se acuerdan de Sheny? La sigo buscando. Debe tener menos dientes, las carnes más flojas. Ya nadie se acuerda de ella. Sólo yo. ¿Qué será de su puta vida?&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas.html"&gt;Prólogo: Putas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-sheny.html"&gt;I: Sheny&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-iris.html"&gt;II: Iris&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-nerina.html"&gt;III: Nerina&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-selva.html"&gt;IV: Selva&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-el-flaco-torres.html"&gt;V: El Flaco Torres&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-alma.html"&gt;VI: Alma&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-copacabana.html"&gt;VII: Copacabana&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-sofia.html"&gt;VIII: Sofía&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/03/putas-ultimo-momento.html"&gt;IX: Ultimo momento&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/04/putas-carla.html"&gt;X: Carla&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/04/estaba-nervioso.html"&gt;XI: Minucho&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/06/putas-ringo.html"&gt;XII: Ringo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8622372257174087829?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8622372257174087829/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8622372257174087829&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8622372257174087829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8622372257174087829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/06/putas-ringo.html' title='Putas: Ringo (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3876622819007087397</id><published>2009-05-18T01:11:00.004-03:00</published><updated>2009-05-18T01:22:36.001-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts ajenos'/><title type='text'>El, sencillamente, soñó que se dormía (M.B.)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/ShDidzyK9aI/AAAAAAAABBI/Fr8FBmRsqNA/s1600-h/benedetti.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 133px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/ShDidzyK9aI/AAAAAAAABBI/Fr8FBmRsqNA/s320/benedetti.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337014560178763170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;(1920-2009)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;*Foto: Eduardo Longoni&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3876622819007087397?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3876622819007087397/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3876622819007087397&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3876622819007087397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3876622819007087397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/05/gracias-vo-y-hasta-siempre.html' title='El, sencillamente, soñó que se dormía (M.B.)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/ShDidzyK9aI/AAAAAAAABBI/Fr8FBmRsqNA/s72-c/benedetti.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-996400949255234322</id><published>2009-04-29T00:59:00.007-03:00</published><updated>2009-06-14T00:22:58.493-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Minucho (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba nervioso. Había quedado un poco excitado por el frustrado desayuno con Carlita. Pero también sentía curiosidad extrema por el reencuentro con el Flaco Torres en el Bar de Minucho. Allí solíamos hacer una parada etílica antes de empezar las giras nocturnas. Lo llamábamos así porque el dueño del boliche tenía un tremendo parecido con mi viejo. Mis amigos, al principio, me gozaban. Me jodían con que los llevaba al bar de mi tío y que yo iba a medias con él. Otras veces, completamente en pedo, hasta yo mismo dudaba. Y tenía ganas de preguntarle al falso Minucho, a quien todos le decían Carlitos, sobre su familia. Mirá si mi abuelo se había tirado una canita al aire en sus años mozos y había tenido un bepi con otra mujer. Con el correr de los meses, el tipo, canoso y macizo como el Minucho original, vendió el fondo de comercio y se las tomó. Nunca supe nada más de él. Más allá del nombre -no recuerdo bien, pero creo que durante un largo tiempo se llamó Crazy-, el lugar quedó inmortalizado como el Bar de Minucho. Y hacia allá iba al encuentro con el Flaco Torres.&lt;br /&gt;Llegué cuando faltaban diez minutos para las once. Me senté en la mesa que daba a uno de los ventanales del frente, pero enseguida pensé que si el Flaco había hecho lo que yo presumía que había hecho no querría exponerse a la mirada de todos los que pasaran por la calle. Por eso, aproveché para agarrar un diario y mudarme al fondo del local No tenía mucho hambre, pero por costumbre me pedí un café con leche doble con un tostado de jamón y queso. Pasaba casi sin mirar las páginas de El Nacional porque tenía la mirada clavada en la puerta. Llegó la orden y empecé a tomar el café mientras le daba unos mordiscos al suculento tostado. Y el Flaco no aparecía. De repente, cruzó la puerta una mina que me resultó familiar. No podía recordar de dónde la conocía. Apenas entró, empezó a mirar mesa por mesa. Y encaró directo hacia mí.&lt;br /&gt;-¿Sos Bertoldi, no?&lt;br /&gt;-¿Cómo te diste cuenta? ¿Acaso te dijeron que buscaras al más gordo del boliche?&lt;br /&gt;Ella se sonrió por mi humorada y enseguida recordé de dónde la conocía. Era Nerina, la puta falopera de Oasis. La que me dejó por el grandote que tenía un papelito con merca en el bolsillo.&lt;br /&gt;-Yo a vos te conozco de algún lado -me dijo y enseguida cambió de tema-. Yo soy amiga de una amiga del Flaco Torres. ¿Venís conmigo?&lt;br /&gt;-Sí, linda. Pará que pago y vamos.&lt;br /&gt;Vestida de civil, Nerina igual partía la tierra en dos. Era un hembrón. Cuando caminaba movía el culo de una forma increíble, casi tan increíble como las miradas de los tipos que se cruzaba por el camino.&lt;br /&gt;-¿Te acordás de mí? -le pregunté.&lt;br /&gt;El silencio me llevó a pensar que me había olvidado. No tenía por qué recordarme. Ni siquiera habíamos pasado. Sin embargo, uno siempre guarda la esperanza de que las chicas bonitas, sin reparar en que se trataba de una puta con todas las letras, se acordaran de uno. Me sorprendió cuando me contó detalladamente la secuencia que protagonizamos juntos.&lt;br /&gt;-Vos eras el del pasacasete, ¿no?&lt;br /&gt;La respuesta me generó muchas ganas de llorar. No podía ser tan perdedor. Sin embargo, enseguida me di cuenta de que Nerina jamás se habría acordado de mí si la historia hubiese sido distinta. Apenas habría sido un cliente más. Y me empecé a reír solo hasta que me volví a acordar del Flaco.&lt;br /&gt;-¿De dónde conocés a Torres? -le pregunté tratando de cambiar de frente para olvidar lo más pronto posible al maldito estéreo.&lt;br /&gt;-Es amigo de una amiga mía.&lt;br /&gt;-Sí, de Iris.&lt;br /&gt;-¿Cómo sabés?&lt;br /&gt;-La historia es larga, muñeca. ¿Adónde vamos?&lt;br /&gt;-Vení, subite al auto y te cuento.&lt;br /&gt;Nerina se subió a un Renault 6 que pedía a gritos ser desguazado. Es más, cuando me acomodé con toda mi humanidad en el asiento de acompañantes, tuve la sensación de que el coche se terminaba de destartalar. Sin embargo, el auto se la bancó. Tanto como se la debía bancar la dueña.&lt;br /&gt;-Entonces, linda, contame.&lt;br /&gt;-Esta historia también es larga.&lt;br /&gt;-Tengo tiempo, soy todo tuyo… Ejem, perdón, soy todo oídos.&lt;br /&gt;-¡No te hagas el vivo conmigo que yo cobro, eh! -me advirtió y siguió-. ¿Qué querés? ¿Coger o encontrarte con tu amigo?&lt;br /&gt;-A esta altura, supongo que mi amigo está bastante complicado. No me voy a borrar, ojo. Pero, la verdad, un polvito no estaría nada mal… Además, si te cuento lo que me pasó esta mañana en el edificio del Flaco Torres…&lt;br /&gt;Todavía no entiendo qué fue lo que me pasó en ese momento. En vez de preocuparme por mi amigo, estaba obsesionado por volver a verle las tetas a Nerina. Y, de paso, pegarle una brutal sacudida.&lt;br /&gt;-¿Me parece que estás un poco alzado?&lt;br /&gt;-Te parece bien. Y, además, tengo plata si es que eso es lo que te preocupa.&lt;br /&gt;-A mí me parece que te vas a quedar con las ganas.&lt;br /&gt;-¿Por qué?&lt;br /&gt;-Porque estamos a una cuadra de la casa de Iris.&lt;br /&gt;Yo creía que Nerina me estaba jodiendo. Pero no. Estacionó el Renault 6 en la subida de un garaje de una casa que estaba sobre la calle Oliden, cerca de la avenida. Me pidió que me bajara, pero antes me apoyo suavemente su mano derecha en la bragueta y me dijo que no perdiera las esperanzas.&lt;br /&gt;Poco menos que hirviendo, me bajé del coche y alcé la vista. Estaba a punto de entrar a un chalecito con techo a dos aguas, con una reja negra y dos enanos de jardín en el frente. Parecía la casa de una señora mayor. Y no estaba equivocado. Era la casa de los abuelos de Iris. Es más, la primera imagen que recuerdo, además de un increíblemente fuerte olor a naftalina, es la de dos viejos tomando mate en un comedor. Pasamos de largo, sin siquiera saludar a la pareja de ancianos, y encaramos hacia una pequeña construcción que estaba en el fondo del jardín.&lt;br /&gt;Ahí fue donde vi por primera vez a Iris. Era, realmente, un ángel. Jovencita, con cara nena. Ojos celestes furiosos y un cuerpo endiablado. Enseguida recordé la descripción precisa de mi amigo. Si bien estaba enfundada con una remera suelta y un pantalón de frisa, se dejaban adivinar unas tetas increíbles y un culo rocoso. Era imposible no enamorarse. Ella ni siquiera me saludó. Se desplazó unos pasos y me ofreció una postal que jamás olvidaré. Más atrás aparecía la figura moribunda del Flaco Torres, que estaba desparramado en un catre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas.html"&gt;Prólogo: Putas&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-sheny.html"&gt;I: Sheny&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-iris.html"&gt;II: Iris&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-nerina.html"&gt;III: Nerina&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-selva.html"&gt;IV: Selva&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-el-flaco-torres.html"&gt;V: El Flaco Torres&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-alma.html"&gt;VI: Alma&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-copacabana.html"&gt;VII: Copacabana&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-sofia.html"&gt;VIII: Sofía&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/03/putas-ultimo-momento.html"&gt;IX: Ultimo momento&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/04/putas-carla.html"&gt;X: Carla&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/04/estaba-nervioso.html"&gt;XI: Minucho&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2009/06/putas-ringo.html"&gt;XII: Ringo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-996400949255234322?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/996400949255234322/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=996400949255234322&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/996400949255234322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/996400949255234322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/04/estaba-nervioso.html' title='Putas: Minucho (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1815884072273577183</id><published>2009-04-03T13:48:00.008-03:00</published><updated>2009-06-09T12:19:29.396-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Carla (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La noticia en la portada del diario me dejó desconcertado. En la radio, no sé por qué me acuerdo de eso, sonaba "Quizás, quizás, quizás", la versión de Arielle Dombasle. La conocía, simplemente, porque la escuchaba una de mis abuelas en su viejo y complejo equipo de música. Apenas me distraje un ratito recordando aquellas tardes que pasaba en el living de la antigua casa chorizo de la calle Manuel Castro. Tenía una alfombra increíblemente peluda. Enseguida, tras la invasión nostálgica, me puse a pensar en cómo conseguir más información de la muerte del Polaco Jermak. Y qué mejor que llamar a Fernán, que era el tipo que más conocía el mundillo policial dentro del periodismo. Al rubio también lo conocía de la Facultad. De hecho, había sido mi primer maestro. Puedo decir, sin ponerme colorado, que aprendí casi todo de él. Hacía mucho tiempo que no hablábamos. Busqué su número en la agenda y lo llamé. Ni siquiera me percaté de que eran las ocho de la mañana y que, seguramente, estaría durmiendo. Claro que lo desperté. Pero, se sabe, los amigos no tienen horario. Y Fernán me atendió de mil maravillas luego de lanzarme una de las más espectaculares puteadas que escuché por teléfono. Después de los saludos de rigor y las reglamentarias preguntas acerca de la familia y el trabajo, me contó que no sabía demasiado sobre el asesinato del Polaco. Lo poco que había averiguado era que el homicida se había escapado con una de sus chicas y que la Policía estaba tratando de buscar testigos para reconstruir el crimen. Yo no le dije nada del Flaco Torres, por las dudas. Pero le pedí que por favor me tuviera al tanto. No me acuerdo bien qué excusa pelotuda le puse cuando me preguntó por qué me interesaba tanto el caso. Fernán no me creyó demasiado, pero me aseguró que me tendría informado y, de paso, me invitó a morfar a su casa. Su mujer hacía unas pizzas y unas empanadas para caerse de culo.&lt;br /&gt;Apenas corté con Fernán intenté ubicar al Flaco por teléfono. En su casa, nadie atendía. También llamé a lo de su vieja. Del otro lado respondió Doña Elena, a la que no le hablé. ¿Para qué? No era cuestión de alertarla. El siguiente llamado fue para Fanucci, que era abogado. Tal vez, el Flaco Torres lo había llamado para que lo asesorara. Pero el Tano tampoco sabía nada. Ni siquiera estaba al tanto de la noticia.&lt;br /&gt;-Me dejás helado, papá. No habrá sido este pelotudo que estaba totalmente envaginado con Iris, la putita esa. ¿Tan buena estaba? -me preguntó.&lt;br /&gt;Le dije que yo nunca la había visto. Sólo sabía de ella por el Flaco y por las putas. Tanto él como sus colegas me la habían descripto como si fuese la puta más linda de todas las putas. Por algo se la había llevado el Polaco... Fanucci me prometió averiguar por su cuenta. El tenía amigos en la Federal y en Tribunales. Así que alguna información podría encontrar. Me cortó y yo me caía de sueño.&lt;br /&gt;Entonces, decidí llamar a mi jefe de la punto com para decirle que me sentía un poco mal y que esa mañana no iba a actualizar los portales. Me cagó a pedos, me retó argumentando que siempre le hacía lo mismo y que me iba a pegar una patada en el culo. Yo aproveché para putearlo de arriba a abajo. No me iba a bancar que me forreara por una vez que no cumplía mi trabajo y le avisé que le iba a hacer juicio por tenerme en negro. El muñeco dio marcha atrás y hasta me ofreció disculpas. Sólo me pidió que cuando tuviera tiempo actualizara los sitios.&lt;br /&gt;La discusión volvió a sacarme el sueño. En realidad, no podía dejar de pensar en el Flaco Torres. A tal punto que me pegué un duchazo y después de tomarme un café recontra cargado, salí para el departamento de mi amigo. Sólo pensaba en su curioso fanatismo por Bonavena y se me erizaba la piel. El viaje se hizo súper corto. Me bajé en la avenida y corrí las pocas cuadras que quedaban hasta la casa del Flaco. Desde la esquina, vi a José, el encargado, con la manguera en la mano mientras hablaba animadamente con un tipo que estaba subido a una Siambretta, con una mina que estaba sentada detrás suyo y que lo abrazaba por la cintura. Agitado por el trote y por el apuro de descubrir el paradero de Torres, le pregunté a José por mi amigo y el correntino me hizo un no moviendo la cabeza de un lado al otro antes de detallar que no lo veía desde la tarde anterior. Igualmente, me dejó pasar para que le tocara la puerta del derpa. "Quizás está acá y no lo vi...", explicó. Antes de entrar, alcé la vista y miré al tipo que estaba arriba de la moto. No me había dado cuenta de que era Alberto, el portero de la otra noche, y que la chica que estaba sentada atrás era Alma. Sí, la trola endiablada que le había tirado la goma como ninguna... ¡Otro que se había enamorado de una puta!&lt;br /&gt;Subí los tres pisos por escalera y golpeé fuerte la puerta del departamento del Flaco al tiempo que grité fuerte: "Soy yo, abrime, no seas boludo". No salió nadie. A excepción de la vecina del 3ºC, que salió con baby doll que dejaba traslucir sus tetas. Estaba buenísima. No debía tener más de 30 años. Explotaba.&lt;br /&gt;-¿Lo buscás a Ruben? -me preguntó mientras yo procuraba -y no podía- dejar de mirarle el voluminoso escote.&lt;br /&gt;-Sí, soy un amigo. ¿Por casualidad no lo viste?&lt;br /&gt;-No, lo ví ayer a la tarde. ¿Querés esperarlo acá? -me preguntó e inmediatamente empecé a sentir una fuerte presión en la bragueta.&lt;br /&gt;Lo pensé dos veces y le dije que no. No podía ser tan fácil. Eso sí, le dejé mi tarjeta y le pedí que por favor me llamara o me dejara un mensaje si sabía algo del Flaco.&lt;br /&gt;-Vos también sos periodista. ¿No sé qué tienen ustedes? Pero son todos lindos -retrucó lo morocha, que además de ser un bombón iba al frente como loca. Resulta obvio y literal que ellas y sus tetas firmes lograron hacerme cambiar de opinión.&lt;br /&gt;-Bueno, dale, te acepto un café. Pero primero decime cómo te llamás.&lt;br /&gt;-Me llamo Carla...&lt;br /&gt;Apenas cruzaba la puerta y comprobaba que Carlita se iba casi tan bien como venía, el beeper empezó a vibrar. "Te espero a las once en el bar de Minucho. Necesito hablar con vos. El Flaco", rezaba el mensaje que se deslizaba por la pantallita desde la derecha hacia la izquierda. Estaba claro. No podía ser tan sencillo. A mí esas historias nunca me pasan. El desayuno en lo de Carla quedaría para otra ocasión. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1815884072273577183?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1815884072273577183/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1815884072273577183&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1815884072273577183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1815884072273577183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/04/putas-carla.html' title='Putas: Carla (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-176826459115832059</id><published>2009-03-17T00:32:00.002-03:00</published><updated>2009-03-17T00:35:57.262-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Ultimo momento (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La cuestión era sencilla. Uno. Había que evitar por todos los medios que Torres terminara como Ringo Bonavena. Dos. Para cumplir el objetivo inicial había que propiciar un encuentro con Iris. Tres. Era imperioso, urgente diría, retornar a Copacabana para que yo volviera a estar con Sofía. Totalmente convencido de que era un asunto serio e importante, le informé de mis objetivos a Fanucci. Estaba amaneciendo en los suburbios y yo iba maquinando mi cabeza a más revoluciones que el Súper Spazio. Cuando terminé de elucubrar mi brillante plan por escalas, el Tano me invitó a que me bajara del auto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Te dejo acá, así no me desvío tanto. ¿No te enojás? -me dijo y me miró con cara de pobrecito.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué le podía decir? El pobre no iba a tener más tiempo que para bañarse antes de irse al laburo. Yo, en cambio, con mi curro de las punto com podía dibujarla y trabajar desde casa. En realidad, podía hacerme el gil y tirarme a dormir un rato para recuperar energías.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Claro, Tano. Quedate tranquilo. Después llamame al diario, así organizamos el encuentro entre el Flaco e Iris. ¿Dale? -le grité por la ventanilla cuando Fanucci ponía primera para seguir camino.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Caminé las ocho cuadras que me separaban de la avenida. Aproveché, pasé por una panadería para hacerme de un cuarto de bizcochitos de grasa. Y también compré un par de diarios. Agarré La Reforma, porque quería ver cómo había quedado la entrevista al actor italiano. Y también El Popular porque me encantaban las crónicas policiales. Ahí escribía un ex compañero mío, el rubio Fernán, que la rompía. Era un placer leerlo. Cero morbo. Pura prosa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegué a casa. Me calenté agua para el mate y para acompañar los bizcochos me puse a leer el reportaje. No podía creer que mi jefe no le había tocado ni una línea. Es que era un hinchabolas del año cero que siempre metía mano y me arruinaba todo. Pero esta vez se había comportado como un editor como la gente. Es más, hasta el título estaba bueno. Tan contento me puse que ni siquiera me había tomado el tiempo de echarle un vistazo a la tapa de El Popular. Algo que vi cuando me estaba por cebar uno de los últimos mates antes de encarar para la catrera. Por encima del titular principal, en un pirulo rojo con la alarmante chapa de ULTIMO MOMENTO decía “Crimen pasional: matan de un tiro a empresario de la noche”. Y en la bajadita explicaba en forma sucinta e imprecisa: “Se trata de Walter Jermak, conocido RR.PP. de las principales discotecas de la Ciudad. El hombre habría sido asesinado por el novio de su amante”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mierda, me dije para adentro, el Flaco Torres mató al Polaco Jermak para quedarse con Iris. Enseguida, lo llamé por teléfono. Obviamente, nadie me atendió. También intenté hablar con Fanucci. Pero el Tano ya se había ido. Me puse de los pelos. Sentí retortijones y nauseas. Con la cabeza metida en el inodoro, entre arcada y arcada, me puse a pensar. Si el diario cierra a las once de la noche y yo había estado con el Flaco en Copacabana a las tres de la mañana. Si él fue quien me había dado la plata para pasar la inolvidable noche con Sofía. No pudo haber sido él. ¿O acaso yo era su mejor coartada?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-176826459115832059?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/176826459115832059/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=176826459115832059&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/176826459115832059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/176826459115832059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/03/putas-ultimo-momento.html' title='Putas: Ultimo momento (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8311743944954134904</id><published>2009-03-16T23:28:00.002-03:00</published><updated>2009-03-16T23:36:41.581-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Pausa (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;A máxima velocidad, sin saber qué hacer en la milésima de segundo que se venía encima, la mejor decisión fue tomarse un pequeño descanso. Una pausa. Aunque nadie, ni uno mismo, se pudiera dar cuenta de ello. Parece difìcil. También utópico. Como mínimo, contradictorio. Pero fue vital. Sanador.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8311743944954134904?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8311743944954134904/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8311743944954134904&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8311743944954134904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8311743944954134904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/03/pausa.html' title='Pausa (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-250235637245918203</id><published>2009-02-26T14:34:00.004-02:00</published><updated>2011-03-19T14:46:34.277-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Sofía (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Las palabras del Flaco quedaron revoloteando en mi cabeza. No era la primera vez que lo escuchaba manejando la posibilidad de terminar como Bonavena, con un balazo en la puerta de un prostíbulo. Además de jugar al vóley, a Torres le encantaba el boxeo y sentía devoción por Ringo. Tal vez, en lo profundo de su inconsciente, quería emular a su gran ídolo. De ahí la preocupación que me duró hasta que me señaló a una trola que pasaba por ahí. Me preguntó si me gustaba y la respuesta era obvia. La mina era un espectáculo. Se parecía a Carolina Del Nero, la modelo que estaba de moda. Enseguida, el Flaco sacó un fajito con billetes de cien pesos y me ordenó que agarrara el dinero y que me fuera con la morocha. Me dio un poco de pudor, debo reconocerlo, pero Torres ya había tomado la determinación de hacerme el regalo y me habría resultado imposible no aceptarlo. No saben cómo se ponía cuando uno le rechazaba algo. Terco, con sangre vasca por lado de madre, el Flaco era uno de los tipos más cabrones que conocí.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me paré y encaré directo hacia la barra, donde estaba la falsa Carolina. A medida que me acercaba, la chica estaba cada vez mejor. Nada que ver con los gatos que acostumbraba a ver en los suburbios. Era un bombón. La saludé, me dio un beso y ya no sabía qué decirle. Me comporté como un pelotudo con todas las letras. Era una puta y yo tenía ganas de preguntarle dónde vivía y qué estudiaba. Un boludo a cuerda, ¿no? Ella, que sí sabía manejar la situación, me describió el tarifario en forma clara y sucinta. Con la guita que me había dado Torres me alcanzaba para pasar una noche inolvidable. Y así lo fue. No vale la pena entrar en detalles. Dicen que los caballeros no tienen memoria. Sólo les voy a contar que se llamaba Sofía y que nunca pensé que una noche de sexo rentado podría ser tan natural, tan maravillosa. Tal vez por estar mal acostumbrado a las desventuras en Macao o tugurios de peor calidad, en los que resultaba osado sacarse los pantalones por temor a quedarse sin ellos. Es que si uno se descuidaba, podía aparecer algún amigo de lo ajeno que intentara manotear la propiedad privada aprovechando la fragilidad de las paredes de cartulina. Nada que ver con la hermosa velada que había pasado hacía pocos minutos...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando salimos del hotel me dieron ganas de tomar de la mano a Sofía. Pero enseguida me acordé de que ella era una puta y que me sacaría cagando. Sin embargo, al llegar a la puerta de cabaret, me abrazó y me dio un beso mágico, que me trasladó mentalmente a una escena de la adolescencia. Enseguida, sentí que estaba a la salida del colegio. Y que estaba con Noelia, una mis primeras novias, matándonos a besos contra uno de los paredones. La sensación fue idéntica. Sofía era la encarnación de la dulzura y del sexo salvaje envasado en un cuerpo de ensueño. Me dijo que volviera pronto, acompañado por un "lindo" que me comió el coco. Yo, embobado, le pregunté si quería que la esperara, le aseguré que estaba dispuesto a dejar todo por ella. Se rió con elegancia y me respondió que no del mismo modo, antes de recomendarme que lo mejor era que me fuera... Apenas cruzó la puerta de Copacabana me di cuenta de que había flasheado cualquier cosa. Era una puta con todas las letras. La más profesional de todas con las que había estado. Les debía decir a todos lo mismo. Y yo, de terrible facilidad para deslumbrarme con las mujeres, había caído en la trampa. Bah, en realidad había sido víctima de una fascinante actuación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Convencido de que era lo indicado para no continuar con la farsa que había tejido mi imaginación, decidí no volver a entrar a Copacabana. Era lo mejor para mi sanidad mental. Además, tenía un hambre atroz. Y decidí cruzarme a la plaza que estaba enfrente del cabarulo para clavarme un choripán. Y no fui el único que tomó la misma determinación. En un banco, cerca del puestito ambulante, estaba el Tano Fanucci morfándose un súper pancho, acompañado por papas fritas de paquete y una lata de cerveza. Mientras el vendedor terminaba de cortar el chorizo en mariposa para terminar de darle un golpe de cocción, me senté a la derecha de mi amigo, que comía como si fuese la última vez. Ni me hablaba. Fui a buscar el chori y también me compré una lata de medio litro de birra para bajar el suculento embutido envuelto en chicloso pan francés. Le pregunté por el Flaco Torres y me dijo que se había ido hacía un rato a Recoleta porque le habían pasado el dato de que Iris estaba en un boliche de por ahí. No terminó la frase sin que lo agarrara con una mano de la campera. Le recriminé por haberlo dejado ir solo. Pero enseguida me convenció de que nuestro amigo era demasiado piola como para meterse con el Polaco Jermak. Y me recordó que nosotros, apenas terminara de devorar el chegusán, teníamos que ir a buscar el auto, que estaba esperándonos a 30 cuadras. Volví a la realidad de un porrazo. Enseguida, imagine a Torres tirado en las afueras del Mustang Ranch, pero no en Nevada, sino cerca del cementerio de la Recoleta. Empezamos a caminar rumbo al Súper Spazio. El Tano me contó sobre la plasticidad de la morocha con la que se había encamado. Y yo me acordé de la celestial Sofía. La negra de Fanucci no le podía ni atar los cordones. ¡Qué bombón! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-250235637245918203?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/250235637245918203/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=250235637245918203&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/250235637245918203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/250235637245918203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-sofia.html' title='Putas: Sofía (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7890188363220615119</id><published>2009-02-17T15:35:00.006-02:00</published><updated>2009-02-18T11:18:17.976-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Copacabana (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La ansiedad por llegar a Copacabana hizo eterno el viaje hasta Caballito. Pero no todo fue culpa de las ganas inmensas de encontrarnos con el Flaco Torres abrazado a Iris. El motor del Fíat se sobrecalentó y tuvimos que hacer una parada de 20 minutos cerca del Puente Uriburu. El Tano estacionó el coche contra un cordón de la avenida y yo fui corriendo hasta la estación de servicio más cercana, una Esso, para comprar la salvadora agua destilada. El Súper Spazio parecía decidido a dejarnos a gambas. Tanto es así que a unas 30 cuadras del cabaret, se le pegaron las pastillas de los frenos y tuvimos que dejarlo estacionado, frente a una plaza que ni me acuerdo cómo se llamaba. La cuestión es que a Copacabana llegamos caminando. Eran casi las dos de la mañana. No hacía falta ser demasiado avispado para darse cuenta de que se trataba de un boliche de primera. Los 30 pesos per cápita que debimos pagar para una simple consumición hablaba a las claras de las tarifas del local y también dejaba entrever la calidad del servicio. Cuando entramos casi me caigo de culo cuando se me cruzó la primera mina. Era una modelito. Flaquita, pura fibra, gambas interminables. Un lomo de película... Nada que ver con las gordas que exhibían sin pudor sus carnes celulíticas en el viejo y querido Macao. Nerina o Yoseline, que eran dos terribles mujeres con todas las letras, no habrían calificado para integrar el staff de trolas del exclusivo Copacabana. Enseguida, tomé del brazo al Tano y le pregunté cuánta plata tenía. Fanucci, cómplice y totalmente alzado, me guiñó un ojo. "No nos vamos de acá sin ponerla", me prometió. Ya me había olvidado de que, en realidad, no había ido hasta allá para "ponerla", sino para buscar al Flaco Torres.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras las trolas seguían desfilando por los pasillos que se armaban entre las mesas y dos perras, capaces de protagonizar la mejor de las películas porno jamás imaginada, jugueteaban con su cuerpo sobre un pequeño escenario, divisé al Flaco sentado en un rincón con una chica que, desde lejos, se aproximaba a la descripción de Iris. Era una muñequita. No quise arruinar el momento y sólo pasé por al lado y lo saludé con un leve movimiento de mi mano. Torres me guiñó el ojo y se sonrió. Seguí de largo y ocupé la mesa más cercana a la de mi amigo. El Tano Fanucci, sin perder una milésima, se pidió el fernet con coca reglamentario y yo me incliné por el tradicional whisky prostibulario. El mozo me aclaró que si quería tomar uno importado tenía que pagar 10 pesos extra. Le dije que no valía la pena, que me trajera uno nacional. Total, mi hígado ya estaba acostumbrado al querosene que consumía en los tugurios suburbanos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Fanucci se bajó el fernet como si fuera un vaso de agua helada. Y enseguida se encaró una trola que era igual a una que bailaba en un programa de televisión. De repente, el Tano desapareció con la morocha. Claro, a diferencia de los tercermundistas boliches de Provincia, los cabarulos de luxe no tiene habitaciones incorporadas. Eso sí, siempre están estratégicamente ubicados a metros de un hotel alojamiento. Qué casualidad, ¿no? Yo, en cambio, me quedé en la mesa bajando a paso lento el whiskicito que afortunadamente no estaba rebajado. Esperaba que se acercara alguna chica, pero otro elemento distintivo de los prostíbulos de calidad es que las trolas están tan buenas que no necesitan hacer el trabajo sucio. Nada de rituales de frotamiento o manotazos intempestivos a las braguetas de los potenciales clientes. Ellas esperan pacientemente que las presas se les acerquen. Sin dinero que alcanzara para garpar la tarifa mínima, me tuve que conformar con ver cómo se manoseaban esas dos bestias que gateaban con extrema sensualidad sobre el escenario.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces fue cuando el Flaco Torres, de quien me había vuelto a olvidar por culpa de la depresión que me había causado no tener un peso en el bolsillo, se sentó a mi lado. Me contó que una negra de Oasis -¿mi querida Selva?- le había dicho que Iris estaba trabajando acá. Y que ayer se había pasado la noche en el boliche, pero que la chica no había aparecido. Tan mal se puso por el desencuentro que le agarró algo así como un ataque de pánico que lo obligó a faltar al trabajo. Su jefe, el Negro Morales, no se había hecho demasiado drama. Y el médico que fue a visitarlo le dio unas 72 horas de descanso, con unas pastillitas para bajar la ansiedad. Yo le conté del episodio con el portero. El Flaco se cagó de risa cuando le relaté la casi muerte de la vieja pacata, pero enseguida cambió el rictus y puso una terrible cara de orto cuando le expliqué que yo también había dado con el paradero de Iris a través de la generosidad de la negra Selva. Nunca lo había visto así de quebrado. Con una lágrima a punto de caer, el Flaco me reveló que su adorada Iris se había convertido en la novia oficial del Polaco Jermak, uno de los dueños de la cadena de prostíbulos. Y que había dejado de trabajar, al menos para clientes comunes como nosotros. Sus nuevas amigas de Copacabana le recomendaron que no la buscara más, que ni siquiera la nombrara. Palabras más, palabras menos, le advirtieron que aquél que osara sacarle una minita al Polaco la iba a pasar realmente mal. "Mirá si termino como Ringo Bonavena", disparó. A mí se me puso la piel de gallina. Sabía que Torres no se iba a quedar con las ganas...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7890188363220615119?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7890188363220615119/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7890188363220615119&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7890188363220615119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7890188363220615119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-copacabana.html' title='Putas: Copacabana (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-9209853305919920645</id><published>2009-02-17T02:32:00.004-02:00</published><updated>2009-02-17T11:16:16.720-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Alma (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Después de recorrer la insufrible avenida Pavón hasta la altura de la estación de trenes de Lanús llegamos al edificio en el que vivía el Flaco Torres. Dejamos el auto estacionado a unos 30 metros de la puerta, bajamos del Fíat y tocamos el timbre del 3º D. El Flaco llevaba un año y medio viviendo en ese departamento de dos ambientes híper oscuro, con vista a un lúgubre pulmón. Tenía plata de sobra para mudarse al Centro y alquilar un bulín un poco mejor ubicado y un poco más presentable. Pero él prefería estar cerca de su vieja, que vivía en la casa de toda su vida en Valentín Alsina. Mientras esperábamos en vano que nos atendiera, una terrible morocha salió por la puerta acompañada por un tipo que estaba vestido de portero. Creo que tocamos unas 20 veces el timbre sin suerte... Hasta que el fulano se despidió efusivamente de la mina, que tenía una terrible pinta de gato, y nos encaró. Nos preguntó a quién buscábamos y nos hicimos los boludos. Es que yo conocía a José, el viejo encargado. Pero de éste no tenía ni la más mínima idea. Se presentó y nos explicó que era nuevo en el edificio, porque don José se había pedido una licencia de tres meses para ir a resolver “unos problemitas familiares” en Corrientes. Ahí le creí. Es que el Negro, así le decía el Flaco, era fanático de Mandiyú. Siempre andaba con un gorrito verde y blanco de tela que estaba autografiado por Pedro Barrios, Adolfino Cañete y José Horacio Basualdo, el Pepe, las figuras del equipo que salió campeón del Nacional B en el 88.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Recién entonces, tras el argumento creíble, le contamos que éramos amigos de Torres. El hombre, que tenía una inconfundible tonada mendocina, se sonrió y rápidamente nos relató que nuestro amigo no había salido en todo el día del derpa y que hasta había venido un doctor, con ambo celeste, estetoscopio y maletín, para revisarlo. Sin embargo, apenas se fue el médico, a los 15 minutos, el Flaco Torres se las había tomado. Le pidió por favor que no se lo contara a nadie, a excepción de que viniera un gordito de barba o un colorado pecoso preguntando por él. El gordito barbudo –se había quedado corto con la descripción- era yo, mientras que el Tano Fanucci respondía a la perfección con el identikit de colorado con pecas.&lt;br /&gt;Pero eso no era todo. El muñeco, que se llamaba Alberto, nos dijo que Torres nos había dejado un recado. Enseguida, me entregó una tarjeta toda arrugada que rezaba: “Copacabana. Acá se cumplen todas tus fantasías”. Con Fanucci nos miramos y no lo podíamos creer. Sin tiempo para perder, le agradecimos y le rogamos que no le dijera nada a nadie. El encargado hizo la señal de juramento, llevándose el índice derecho a la boca y haciendo una cruz. Y antes de que volviéramos hacia el auto nos preguntó si nos había gustado la morocha. “Se llamaba Alma y fue un regalito de su amigo del 3ºD”, gritó a los cuatro vientos sin ánimo de ser discreto. Y agregó con una terrible cara de pajero: “Nunca me habían tirado la goma tan bien. Esa chica está endiablada”. En ese momento, como si estuviese escrito para un guión, pasaba una vecina con terrible cara de pacata. La mina llevaba un caniche micro-toy en una mano y una bolsa de polietileno, ésas del supermercado, en la otra. Apenas escuchó el vozarrón libidinoso del encargado, la vieja se espantó, cruzó la calle enceguecida y casi se la lleva puesta un Gol que venía a los santos pedos. Zafó de milagro y porque los frenos del Volkswagen eran una maravilla.&lt;br /&gt;Tras la escena bizarra que casi termina en una tragedia digna de una placa roja de Crónica TV, no tuve necesidad de decirle nada a Fanucci. Apenas lo miré. Nos subimos al Súper Spazio y encaramos hacia Pavón. El nuevo destino era Doblas 327, la dirección que figuraba en la tarjeta que nos había dejado Torres. El hijo de puta del Flaco no estaba enfermo ni a ganchos. Vaya uno a saber qué le dio al médico para que le diera un par de días de reposo. Quizás había recurrido a alguna amiguita de Alma para ganarse la confianza del hombre del ambo celeste y maletín. Lo cierto, más allá de todas las especulaciones, es que se había cortado solo en su cruzada por volver a ver a Iris, escultural puta y aspirante a abogada. Ya sabía que la minuza estaba trabajando en Copacabana. También sabía que nosotros íbamos a ir a buscarlo. Un fenómeno.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-9209853305919920645?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/9209853305919920645/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=9209853305919920645&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/9209853305919920645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/9209853305919920645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-alma.html' title='Putas: Alma (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8953692793075418037</id><published>2009-02-11T13:13:00.006-02:00</published><updated>2009-02-16T16:04:35.445-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: El Flaco Torres</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En aquella época, no demasiado atrás en el tiempo, los celulares eran un elemento de lujo reservado para algunos pocos. Yo estaba en una escala intermedia en la pirámide de la comunicación. En el trabajo me habían dado un beeper. Me querían tener localizado. Sin embargo, para responder a los llamados había que recurrir a los teléfonos públicos. No había otra alternativa. Así, pese al espectáculo acrobáticamente erótico que se desarrollaba sobre la barra, salí de Oasis con la idea fija de llamar al Flaco Torres. No me importó demasiado que fueran las cinco de la mañana. A dos cuadras del cabarulo, había una estación de servicio Isaura. Allí, encontré el teléfono. No tenía monedas, pero sí un par de tarjetas con algo de crédito. Marqué el número de la casa de mi amigo y nadie me atendió. Me resultó raro, aunque no tanto ya que el Flaco vivía de noche. Así, con el misterio de Iris a punto de resolverse –al menos, eso era lo que creía-, volví a mi casa con la idea de darme una ducha y tomarme unos mates antes de ir al trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces, yo laburaba por la mañana en una incipiente punto com y por la tarde lo hacía en la sección Espectáculos del diario La Reforma. A Torres lo había conocido en la facultad. El también era periodista y dimos juntos los primeros pasos en la profesión. Dejé de verlo unos cuantos años hasta que se incorporó al staff de Deportes del diario. El Flaco, que pasaba el metro noventa, también jugaba al vóley en el Country Club de Banfield. De ahí conocía al Tano Fanucci, que era el armador del equipo. A mí, en cambio, el vóley no me gustaba para nada. Me parecía un juego de maricones que aprovechan cada punto ganado para tocarse un poco. Puro prejuicio, obvio.&lt;br /&gt;Sin ir más lejos, mi teoría se desmoronaba con los ejemplos de Torres y Fanucci, los dos tipos más putañeros del universo. Ellos, sobre todo el Flaco, son los culpables de mi perdición por los cabarets. De hecho, antes de conocerlo, había ido unas dos o tres veces. Eso sí, lo que no puedo olvidar nunca fue la primera excursión a un lupanar. Todavía no tenía 18 años y uno de mis amigos, que ya había ido con sus hermanos mayores, nos llevó un tugurio en San Francisco Solano. En los alrededores había más camiones que en la fábrica de Scania. Dudamos en cruzar la puerta, pero Nahuel, el experto del grupo, nos convenció y nos recomendó entrar al lugar con gesto adusto así no se notaba tanto que éramos unos pendejos. “Con cara de perro, eh”, insistió. Y nosotros, giles por donde se nos mirara, le hicimos caso. Así, con un rictus digno de un milico malcogido, pasamos la cortina espantamoscas, la misma que había en las verdulerías, y encaramos al patovica, que parecía un ex compañero de andanzas de Martín Karadagian y el Ancho Peucelle, al que sólo le interesaba recaudar dinero. Cuando entramos, el boliche estaba a pleno. Con suerte, en un rincón muy cerca del baño, encontramos una mesa. La trola más joven tenía, sin exagerar, 40 años. Y todos entramos en pánico escénico. Cambiamos las consumiciones por una cerveza y ya estábamos listos para irnos. Entonces, Eduardo, otro de mis amigos, dio la nota. Aprovechó el amontonamiento para pellizcarle el culo a una de las minas. Pero la apiolada apenas la pudo festejar unas milésimas de segundo. La puta se dio vuelta, lo detectó como si tuviese un radar, y le pegó un coscorrón terrible acompañado por un estruendoso “pendejo pajero”. Eduardo no sabía dónde meterse. Se tuvo que bancar las gastadas durante todo el viaje de vuelta. Incluso, cada vez que nos juntamos a comer un asado, algún hijo de puta recuerda la anécdota y Eduardo se pone de la cabeza...&lt;br /&gt;El Flaco Torres, como les había contado antes, tenía extrema debilidad por las putas. En todos los años que lo conocí, el tipo tuvo unas cuatro o cinco novias. Sólo dos no habían sido putas. Estaba enfermo, claro. Se enamoraba. Lo de Iris, como se ve, no era una excepción. Lo volví a llamar un par de veces desde el trabajo para contarle la pista que me había pasado Selva, pero nunca me atendió los llamados. Así que esperé a cruzármelo por la tarde en el diario. Sin embargo, el Flaco no estaba. Cuando llegué, lo fui a buscar por su escritorio, pero en su lugar había un pasante. Encaré al Negro Morales, su jefe, y me dijo que Torres lo había llamado para decirle que estaba enfermo y pedirle que le mandara el médico. Yo estaba tapado de trabajo. Tenía una nota con un actor italiano que estaba filmando una película en la Argentina. Y no podía zafar. Insistí por el teléfono, pero seguía sin atender. No veía la hora de que terminara la jornada para ir a ver qué le pasaba a mi amigo. También llamé a Fanucci. Quizás él sabía algo. Pero el Tano tampoco tenía noticias. Y quedamos en que me pasaría a buscar con su Fiat Súper Spazio por el diario para ir al departamento del Flaco. A las once, Fanucci me levantó de la esquina de Avenida de Mayo y San José y encaramos derecho hacia Lanús. Torres vivía en unos departamentos a unas cinco cuadras de la estación sobre la calle Melo. Durante el viaje por la avenida Pavón, el Tano estaba extrañado por la supuesta desaparición de Torres. También me detalló las habilidades de la petisa Bettina y me preguntó cómo me había ido la noche anterior en Oasis. Le conté de la negra Selva y también de la pista sobre Iris. Y me dijo que conocía el cabaret que tenía el dueño de Oasis en Caballito. Era de primera y se llamaba Copacabana.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8953692793075418037?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8953692793075418037/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8953692793075418037&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8953692793075418037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8953692793075418037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-el-flaco-torres.html' title='Putas: El Flaco Torres'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-258494755103281437</id><published>2009-02-10T03:14:00.006-02:00</published><updated>2009-04-04T00:48:06.637-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Selva (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desde aquel jueves de frustraciones en Oasis mi cabeza había quedado un poquito alterada. Las imágenes se repetían en mi mente cada vez que cerraba los ojos. Yoseline, con sus labios carnosos, desfilaba hacia mí y me mostraba su culo rocoso. Enseguida, se me aparecía Nerina, con sus tetas majestuosas al aire, que se pegaba un saque antes de preguntarme si me apetecía una tirada de goma. Lo triste era que Nerina se esfumaba como la línea de merca y yo me quedaba solo, sentado frente a una mesa cuadrada, con otras dos sillas vacías. Sólo veía un par de camperas: una de cuero como la del Flaco Torres y otra de jean con corderito, igualita a la del Tano Fanucci. Y también estaba el puto estéreo, apostado sobre una fórmica roja que no paraba de transpirar por culpa de un solitario fernet. Así me desperté el viernes y el fin de semana. Y lo mismo me sucedió el miércoles. Pegué un terrible salto de la cama. Aturdido por la pesadilla, miré el reloj despertador. Marcaba las dos de la mañana. Me quedaban unas cinco horas de sueño. Pero tenía una sed terrible y me tuve que levantar. Fui derecho al baño, abrí la canilla de agua fría y tomé un largo trago. Volví a la habitación y me senté unos minutos en el borde de la cama. Tenía que volver al cabaret para poder ponerle punto final a la historia que me torturaba.&lt;br /&gt;Así, con la decisión tomada, me pegué un duchazo para despabilarme un poco, me bañé en desodorante y me vestí. Salí encendido. Tanto como para esperar 45 minutos hasta que pasara un bondi que me dejara cerca del puterío. Llegué con la idea fija de sacarme las ganas y las fantasías de la azotea. La primera opción era Nerina. La segunda, claro, era Yoseline. Antes de subir la escalera, me interceptó un pelado que tenía una cara de terrible hijo de puta. Me pidió que le mostrara mi documento y me dijo que los miércoles había un show de lesbianas "fetén, fetén" y que debía pagarle una consumición antes de entrar. Le di un billete todo arrugado con el rostro de Sarmiento y él peló un talonario verde con números, de esos que se usaban en las rifas de barrios. Me había tocado el 72, la sorpresa según la numerología de los sueños.&lt;br /&gt;Subí y llegué al salón. Habría unas cuatro mesas ocupadas y en una estaba el Tano Fanucci con una chica. Me acerqué, los saludé y me senté junto a ellos. Enseguida, pedí un whisky con hielo y le pregunté al mozo si estaban Nerina o Yoseline. El tipo me miró y se rió con una fuerte carcajada. Me dijo que era el quinto que le preguntaba por las mismas minas y me contó al oído, como si se tratara de un secreto de estado, que se las había llevado un amigo del dueño para una fiesta privada. Mientras empinaba el trago, no paraba de maldecir mi mala fortuna. A los cinco minutos, el Tano se fue con la petisa que se llamaba Bettina y que era bastante fulera. Otra vez me había quedado solo. Al menos, tenía un consuelo: Fanucci, esta vez, no había dejado pertenencia alguna sobre la mesa.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando llegó Selva. A esta altura todos saben lo que sucede en el momento que se te acerca una chica en este tipo de boliches. Como les conté, era morocha como Sheny, aunque bastante más agraciada que la dominicana. La negra, sin pedir permiso, hizo lo que quiso conmigo. Se me sentó arriba de las gambas y puso en marcha un violento ritual de seducción. Aterrizó con una mano en la bragueta, me encajó un beso en el cuello y con un movimiento magistral me hundió la nariz en sus tetas carnosas y oscuras. Recién entonces me dijo su nombre y yo le correspondí con el mío. Le pregunté de dónde era y ella me contestó que primero le tenía que comprar una cerveza. Le dije que sí y me contó que era cubana. Apenas se terminó la birra, en menos de un minuto y medio, me invitó generosamente a pasar un rato "solitos". Y le tuve que decir que sí. No vale la pena ahondar en detalles. Sólo que pagué por 40 minutos y que sólo necesité cinco para terminar con mi faena. Selva se quería ir, sobre todo porque yo la llamaba Nerina. A la negra no le gustó ni un poquito que me confundiera de nombre. Y no hay nada peor que una puta con cara de orto. Uno se siente estafado y, a la vez, con temor a que lo caguen a palos. Pero como tenía media hora a mi favor, casi que le rogué para que me aguantara un poquito. Necesitaba un poco más de cariño. A cambio, le ofrecí unos billetes más. Me sentía un poco incómodo en esa cama de una plaza y media, con el colchón envuelto en un nailon, enclavada en una piecita de dos por dos, separada por paredes de cartulina que servían para lotear las veinte habitaciones del boliche. Pero era lo que había. En pleno masajeo de resurrección, Selva acusó tener 21 años. Creo que se le había quedado una década en el camino. Igual estaba buenísima. Era pura fibra. Me explicó que había llegado acá, a la Argentina, hacía tres años, pero no le entendí muy bien cómo se había escapado de la isla. Eso sí, me miró como si fuese el diablo en persona cuando le pregunté por Fidel. También me contó que vivía en Wilde con otra de las chicas de Oasis, pero que su sueño era conseguir un departamento en Buenos Aires para trabajar sin depender de nadie.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahí, cuando nada parecía pasar, llegó el momento de la revelación, de la gran sorpresa, como si el 72 hubiese sido premonitorio. Me dijo, tal vez molesta por mi confusión en los nombres, que Nerina era la estrellita del boliche y que había llegado hacía un mes y medio con otra "modelito" que se llamaba Iris. Enseguida, se me apareció la imagen del Flaco Torres y su desesperada búsqueda e intenté hacerme el investigador privado para sacarle algún dato más a la morocha, que seguía trabajando en mi parte baja con mucho empeño y pocos resultados. Sólo me dijo que Iris apenas estuvo un par de semanas, ya que el patrón se la había llevado a otro local que funcionaba en Caballito. Al final, gracias a la buena voluntad de Selva, pude tener mi revancha en la catrera. Estaba agotado, pero también feliz por el gran descubrimiento. Cuando salía de la zona de cuartos lo busqué a Fanucci, pero no estaba. Eso sí, había dos terribles perras caminando en bolas sobre la barra. El show de lesbianas había comenzado. Y daba ganas de quedarse un rato. Pero primero tenía que buscar un teléfono público para contarle todo al Flaco Torres. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-258494755103281437?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/258494755103281437/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=258494755103281437&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/258494755103281437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/258494755103281437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-selva.html' title='Putas: Selva (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5560602958691747719</id><published>2009-02-09T01:42:00.011-02:00</published><updated>2009-02-09T17:18:33.392-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Nerina (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Como no podía dar con el paradero de Iris, el Flaco Torres, obsesionado y enceguecido, comenzó a hacer una búsqueda casi policial para encontrarla. Insistía con que era un bombón y con que no había ninguna que la pudiera igualar. Rompía un poco las pelotas, es cierto, pero todos sabíamos que el metejón se le iba a pasar apenas conociera a otra. Era cuestión de tiempo. Sin embargo, el Flaco estaba enroscado y se tomó el trabajo de rastrearla. Había decidido abandonar por un tiempo a Macao, el boliche de la también desaparecida Sheny, para probar fortuna en otros tugurios de la zona. Esa noche, luego de unas cuantas cervezas en el bar del Bingo, me convenció a mí y al Tano Fanucci sin demasiado esfuerzo para que lo acompañáramos a Oasis, al que yo nunca había entrado. En ese tiempo, el Flaco ya había visitado varios cabarets diferentes para encontrar a Iris. Pese a fallar en sus intentos, él jamás se volvía a su departamento con la billetera intacta. Al fernet con Coca Cola reglamentario, siempre le agregaba una fichita. "No hay que ser ingrato con las chicas. No hay que hacerlas ilusionar con que se van a ganar un mango", rezaba para excusarse de sus impublicables revolcones con las obesas Jacqueline y Marilyn...&lt;br /&gt;Esa noche en Oasis todo había empezado mal. No había noticias de Iris, obvio. Y tampoco había whisky. Por lo tanto, decidí imitar al Flaco y al Tano y clavarme un fernecito. Torres, con el corazón despedazado, se bajó el trago en menos de un minuto y se llevó a una morocha que no estaba nada mal. Creo que se llamaba Bárbara. Fanucci, otro al que le apasionaba el sexo rentado, le siguió los pasos. Y se encamó con una que acusó el nombre de Paula y que tenía unas tetas extraordinarias. Yo, como de costumbre, me quedé de garpe y las muchachas empezaron a desfilar por mi entrepierna como si estuvieran jugando al juego de la silla. Venían, se presentaban, yo les decía mi nombre y me manoseaban un poco por ahí abajo prometiéndome los mejores 40 minutos de mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La verdad es que las trolas de Oasis estaban diez veces mejor que las de Macao. Casi me enamoro de Yoseline, una morocha de ojos claros y labios carnosos, que tenía un corpiño de red y una tanga hilo dental que te sacaba el aliento. Me mató cuando le pregunté cómo se escribía su nombre y me lo deletreó al oído mordiéndome suavemente el lóbulo de la oreja. Estaba por explotar, pero preferí esperar un ratito. Es que el Flaco y el Tano habían dejado sus camperas en las sillas y el pasacasete sobre la mesa. Me sentí un pelotudo importante, sobre todo porque sabía Yoseline iba a encontrar compañía enseguida. Y así sucedió. En menos de tres minutos, se levantó un flaquito que tenía una camisa blanca con los botones abrochados hasta el cuello. Me había dejado por un gil... Sin embargo, las malditas camperas y el puto pasacasete, ése que se sacaba entero y se podía llevar como una valijita, me permitieron conocer a Nerina. Yo sé que no me van a creer. No parecía puta. No olía como puta. Y, lo mejor, no te hablaba como puta. Sería una estrategia de marketing. O simplemente sería así. Podía pasar, tranquilamente, como si fuera una compañera de trabajo o de la facultad. Tenía un lomo bárbaro, envuelto en un top negro sin breteles que era medio transparente y un culotte que le dibujaba una cola casi perfecta. La mina ni siquiera se sentó sobre mis piernas. Agarró la silla en la que estaba la campera de Fanucci y se me puso a hablar. Obviamente, me pidió que le comprara un trago. Quería un vodka con naranja. Yo, encantado, se lo compré. Ahí, rápido, aproveché para que me contara su historia. Aunque no los pareciera, tenía 28 años. Y una nena de seis, Camila, que vivía con la abuela por “obvios motivos”. El padre de la pequeña se había ido apenas se enteró del embarazo. Ella, que hasta entonces era ama de casa, tuvo que salir a trabajar. Empezó con promociones hasta que se dio cuenta de que los hombres no dejaban de hacerle propuestas indecentes, casi siempre hipnotizados con sus tetas. Ahí nomás, como si hicieran falta evidencias visuales, se bajó el top y me las mostró. Increíbles, casi me tiro encima. Me habría gustado tener un espejo para ver la cara que puse...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Enseguida, Nerina dejó su silla y se sentó en mi falda. Jugó un poco con sus manos y me consultó si quería pasar, pero le expliqué que no pretendía que mis amigos se quedaran sin abrigo ni música para el regreso a casa. Soné muy convincente. Y también como un tarado. Ella pareció entenderme y me dijo que me hacía el aguante si le compraba otro trago. Yo, totalmente encendido, acepté. Le pedí otro destornillador e hice marchar mi tercer fernet. Mientras esperábamos al mozo, me preguntó si tenía merca. Le dije que no y me puso cara de ojete. Se levantó y se fue a otra mesa. Encaró a un gordo de pelo largo y rubio, le apoyó una mano en la bragueta y con la otra sacó un papelito del bolsillo de la campera del fulano. Le dio un beso y encaró para la zona de los cuartitos. El gordo se incorporó y la siguió. Adiós a Nerina. Como consuelo, mientras esperaba al Flaco y al Tano, ahogué mis penas en alcohol y me clavé los dos tragos, el de ella y el mío. Me pareció, de lejos, ver a Sheny. Pero era otra morocha. Ah, se llamaba Selva.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5560602958691747719?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5560602958691747719/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5560602958691747719&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5560602958691747719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5560602958691747719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-nerina.html' title='Putas: Nerina (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3731283652153631461</id><published>2009-02-07T10:45:00.005-02:00</published><updated>2009-02-09T00:38:13.478-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Iris (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Se llamaba Marilyn. Como les dije era una rubia rellenita que impresionaba, sobre todas las cosas, por su tanga mínima. Sus curvas, excesivamente pronunciadas, desbordaban la ropa interior. Cuando le pregunté por Sheny, se sentó sobre mis piernas y comenzó con el ya conocido ritual de frotamiento. Pero rápidamente la espanté. Insisto: no había ido para descargarme, sino para ver si podía reconstruir el puzzle de la vida de la dominicana.&lt;br /&gt;Era una noche complicada. Verano, mucho calor, demasiada clientela. Apenas Marilyn y Jacqueline -si fuera JFK, me habría asustado por la increíble coincidencia- habían quedado a la deriva. Y no era para menos. Si Marilyn había tenido poca fortuna en el reparto de belleza, se hacía difícil entender cómo habían aceptado a la otra, que era aún más gorda y kilométricamente más fea. Por suerte, Jacqueline apenas me saludó con un beso. Enseguida, salí al cruce y le dije que sólo había ido para acompañar a mi amigo, el Flaco Torres. Ese sí que entraba en la categoría de putañero empedernido. Se conocía todos los cabarulos de la zona Sur y me había quemado la cabeza durante la noche con ir a ese boliche, porque ahí se había topado con Iris, a quien describió como "la puta más puta y hermosa" con la que había compartido un turno. Cuando estábamos en el bar tomando una cerveza, el Flaco me estuvo contando que dos días antes se había dado una vuelta por aquel piringundín y que apenas había dos mesas ocupadas. Es decir, había chicas libres como nunca antes había visto en sus frecuentes excursiones por los lupanares de la ciudad. De repente, envuelta en un aura de luces ultravioletas, se le apareció una flaquita que rajaba la tierra. Y Torres, como casi siempre le sucede, se enamoró. Era, obviamente, Iris. Me dijo que apenas superaba el metro sesenta, pero que tenía unas tetas increíbles y un culo que era una roca. "Era un petardo, boludo", sintetizó con su prosa llana y barrial. Y agregó: "En la cama, no sabés, me dejó hacer lo que quisiera". Encantado, como le había sucedido cientos de veces, el Flaco me arrastró al cabaret, aquél donde había conocido a Sheny. Yo, con apenas 20 pesos en el bolsillo, había ido con la ilusión de reencontrarme con la morocha para que me siguiera contando su vida. Y él lo hizo con la idea fija y heroica de "rescatar a Iris del puterío para convertirla en la señora de Torres". Pero la dominicana se había fugado y me tuve que consolar bajándome un maldito farol de whisky que no podía terminar de pasar. Y mi compañero, despechado por Iris, terminó bajándose a la desagradable Jacqueline.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando volvíamos en el Renault 12 verde aceituna, el Flaco seguía obsesionado con Iris. Me juraba que era un minón. Y que apenas denunciaba 22 años. Me dijo que la “muñequita” era de Temperley y que había estudiado en la Universidad de Lomas, como nosotros, hasta que sus padres murieron en un accidente de autos y debió salir a trabajar para sobrevivir. Entonces, procurando sacar provecho de su belleza, intentó ser modelo. Con los clasificados bajo el brazo, había recalado en una oficina de mala muerte de un edificio de Almagro, en donde tuvo que pagar 50 pesos para que le armaran un book. Obviamente, la habían engañado. Presa de la desesperación, terminó siendo reclutada en una casa de masajes de Flores. Así, luego de unas cuantas fugas, había llegado al cabaret del que acabábamos de salir. Después de un polvo, catalogado de “terrible e inolvidable”, Iris le confesó a Torres que seguía soñando con recibirse de abogada. Y que el año siguiente, si podía, se iba a reinscribir en la facultad. El Flaco volvió varias veces y nunca jamás la encontró. Eso sí, tuvo varias revanchas con la gorda Jacqueline. Y con Marilyn también.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3731283652153631461?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3731283652153631461/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3731283652153631461&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3731283652153631461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3731283652153631461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-iris.html' title='Putas: Iris (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-6323847599520894465</id><published>2009-02-06T22:11:00.004-02:00</published><updated>2009-02-08T18:37:35.017-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas: Sheny (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se llamaba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Jenny&lt;/span&gt;. Así, apenas se presentó, empezó a sonar en mi cabeza "Sube a mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;voiture&lt;/span&gt;", de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Pappo&lt;/span&gt;. También, no sé por qué, recordé a la novia de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Forrest&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Gump&lt;/span&gt; y a una chica que iba a la facultad que era una hermosa fotocopia de aquella actriz. Sin embargo, la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Jenny&lt;/span&gt; que estaba sentada sobre mis piernas en aquel &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;cabaret&lt;/span&gt; suburbano no se parecía en nada a la rubia que desparramaba belleza por los pasillos de Sociales. De hecho, cuando ella pronunció el dulce &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Jenny&lt;/span&gt;, a mí me llegó un grosero "&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Sheny&lt;/span&gt;". Además, era morocha por donde se la mirara.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con una aguardentosa tonada caribeña, ella averiguó rápidamente mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;nombre&lt;/span&gt;. Pero no paraba de decirme &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;papi&lt;/span&gt;. Casi me engaña cuando me susurró que era muy lindo y que tenía una sonrisa preciosa. Se lo decía a todos, seguro. Trabajaba de eso, claro. Su cuerpo, digamos, era generoso. Alta, pelo mota naturalmente &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;frizado&lt;/span&gt;, una cara seis puntos con muchas batallas encima, mucha teta, culo macizo y piernas interminables. Todo eso envuelto en una mínima ropa interior que "&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;fosforecía&lt;/span&gt;" con la luz ultravioleta. Ella, mientras yo tomaba un sorbo de un asqueroso &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;whisky&lt;/span&gt; nacional, empezó a mover sus manos con sensualidad hasta detenerse en mi contenida entrepierna. Me preguntó qué me pasaba, si le gustaba. Le contesté que sí, aunque creo que no soné demasiado convincente. Por eso, decidí contarle la verdad, que había ido con unos amigos y  con intención casi nula (nunca se sabe, no) de coger. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Jenny&lt;/span&gt; o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Sheny&lt;/span&gt;, como quieran, me miró con una terrible cara de orto. Y era obvio, no ganaba plata por hablar. Sólo perdía el tiempo conmigo. Enseguida se levantó enojada. Pero, con inusitada rapidez, le tomé la mano y le rogué que volviera en un rato.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A los 30 minutos, más o menos, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Jenny&lt;/span&gt; volvió a sentarse sobre mis piernas. Y se frotó vulgarmente sobre mi bragueta. Me preguntó si había cambiado de opinión, pero le advertí que no. Sólo la invité a tomar algo y le prometí unos pesos a cambio de que me contara su historia. Me aceptó el trago y me rechazó la segunda propuesta porque los dueños del lugar, según aseguró, la iban a matar. Aunque pudo hablar un poco mientras se bajaba algo que intentaba ser un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Gancia&lt;/span&gt; con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Seven&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Up&lt;/span&gt;. Ahí me dijo que tenía 32 años y que era de República Dominicana. Me contó que allá habían quedado un par de hijos y un marido que la golpeaba y la obligaba a trabajar de puta. Y que vino acá por consejo de una prima, porque no aguantaba más. Me confesó que extrañaba a los chicos, pero que ya eran grandes porque los había tenido de muy joven y que seguramente iban a ser tan hijos de puta como su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;ex&lt;/span&gt;. Y también juró que ya se había acostumbrado a trabajar de esto y que difícilmente ganara lo mismo haciendo otro tipo de labor. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Ah&lt;/span&gt;, también me dijo que unas horas atrás se tuvo que coger a un tipo que era muy desagradable, pero que eso ya nada le daba asco. Apenas se terminó el trago, volvió a frotarse contra mí e insistió con que pasara al cuarto con ella. Me negué, pero le puse un billete en la mano. Se sonrió  -le faltaban unos cuantos molares- y me pidió que volviera porque con clientes como yo daba gusto ganarse la plata.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al mes y medio regresé a ese tugurio que apestaba a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;pachuli&lt;/span&gt;. No quedaban rastros de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Jenny&lt;/span&gt;. Una de sus compañeras, una rubia gorda con una tanga minúscula, me dijo que hacía dos semanas que no aparecía, que seguro se había ido a trabajar a otro lado y que si quería ella me podía hacer un bucal por 30 pesos y un completo por 60. Le dije que no. Se llamaba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Marilyn&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-6323847599520894465?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/6323847599520894465/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=6323847599520894465&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6323847599520894465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6323847599520894465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/02/putas-sheny.html' title='Putas: Sheny (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-4167115884466126127</id><published>2009-02-06T16:58:00.003-02:00</published><updated>2009-02-06T17:08:42.141-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Putas (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Muchos no me creen cuando trato de explicarles por qué me gusta ir al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;cabaret&lt;/span&gt;. Intento argumentar que estoy muy lejos de ser de lo que algunos etiquetan como un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;putañero&lt;/span&gt; empedernido. Acepto que me gustan con locura las mujeres, sobre todo con poca ropa o desnudas, pero no tengo la necesidad de pagar por sexo. Por ahora, claro... Si logro &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;persuadirlos&lt;/span&gt; de ese prejuicio, inmediatamente y sin margen para ahondar en explicaciones, los santos inquisidores me rotulan de pajero. Y reconozco, nobleza obliga, que se me hace un poco más difícil esquivar el mote. Vale aclarar, sin embargo, que mis visitas a los lupanares rara vez terminan con un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;sacudón&lt;/span&gt; solitario en algún baño, con viejos azulejos como forzados testigos en peligro. Se preguntarán entonces para qué voy a cuanto &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;piringundín&lt;/span&gt; puedo y les responderé con la verdad, aunque les suene poco creíble. Voy porque me carcome la curiosidad. Y cuanto más &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;berreta&lt;/span&gt; sea el lugar, mejor.&lt;br /&gt;Mis &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;cabarulos&lt;/span&gt; preferidos son los que se quedaron en el tiempo. Aquellos que mantuvieron la esencia de sus épocas de fundación y esplendor, con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;lamparitas&lt;/span&gt; de todas formas y colores, mesas y sillas viejas, ventiladores que hacen más barullo que frescor, plantas asquerosamente artificiales, botellas de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;whisky&lt;/span&gt; Los Criadores y añejo Doble V rebajadas en forma poco prolija con agua de la canilla y clientes que parecen salidos de un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;casting&lt;/span&gt; hecho por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Ed&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Wood&lt;/span&gt;, los hermanos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Sofovich&lt;/span&gt; y Jorge Polaco.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Falta, obviamente, el ingrediente fundamental: las chicas. En esos lugares, aquellos que se parecen al boceto a trazo grueso que intenté dibujar en las líneas precedentes, la belleza se torna en un elemento azaroso. Son pocas las que superan los estándares mínimos que imponen los cánones estéticos de la sociedad &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;posmoderna&lt;/span&gt;. A cambio, ellas tienen una notoria ventaja respecto de las diosas que ofrecen con generosidad su cuerpo en los burdeles de la alta sociedad. Sus dificultosos pasados y sus obligaciones. Y también su libertad. A medida que las chicas son más bonitas y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;femeninamente&lt;/span&gt; apolíneas, las historias se pierden entre secretos bien guardados, debajo de entramados del poder y del dinero. Además, la fantasía de casi todos se resume en pasar una noche con una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;súper&lt;/span&gt; modelo, con un culo perfecto tan perfecto como su cara y tetas que desafían con hidalguía las teorías físicas de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Newton&lt;/span&gt;. Pero es simplemente una fantasía, ya que muy pocos elegidos disponen de una billetera capaz de solventar la tarifa &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;estratosférica&lt;/span&gt;. Por eso, la mayoría termina descargando su masculinidad contra una regordeta centroamericana, con perfume barato y pezones destrozados por su interminable prole.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aquí termina el prólogo de esta entrega. Aquí empiezan las historias del mágico &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;submundo&lt;/span&gt; de las putas. Bienvenidos...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-4167115884466126127?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/4167115884466126127/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=4167115884466126127&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4167115884466126127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4167115884466126127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/02/putas.html' title='Putas (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-4299558552396432028</id><published>2009-01-22T12:18:00.004-02:00</published><updated>2009-01-22T12:31:48.673-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Amor invisible (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;El es real. Ella también. Sin embargo, todo lo que sucede entre ellos es una dulce ficción. Besos virtuales. Abrazos y jugueteos por celular. Sus pieles rara vez se tocan. Apenas unas caricias esporádicas pero electrizantes que alcanzan para alimentar su romance imposible. Amor invisible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-4299558552396432028?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/4299558552396432028/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=4299558552396432028&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4299558552396432028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4299558552396432028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/01/amor-invisible.html' title='Amor invisible (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3745632755865726659</id><published>2009-01-13T13:59:00.006-02:00</published><updated>2009-01-13T17:16:39.990-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Caretas (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Su juego se basa en el engaño. Y está convencida de que nadie se da cuenta. Es patológico. También es aburrido. Porque se enreda en sus propias historias y siempre queda en evidencia. Yo prefiero que no mienta. Que diga la verdad. No quiero jugar a su juego. No es cómodo andar con caretas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3745632755865726659?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3745632755865726659/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3745632755865726659&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3745632755865726659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3745632755865726659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/01/caretas.html' title='Caretas (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5997418039577172046</id><published>2009-01-13T01:39:00.004-02:00</published><updated>2009-01-13T01:42:45.537-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Falsa contemporaneidad (...)</title><content type='html'>Después de pasar varias noches sin pegar un ojo, Gustavo creyó haber encontrado la respuesta a su gran problema. Y no se lo aguantó. Era tarde, pero igual buscó el teléfono y llamó a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Paula&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Pau&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién habla?&lt;br /&gt;-Gustavo. ¿Estás bien?&lt;br /&gt;-Sí. Me había quedado dormida, pero... ¿Qué te pasa?&lt;br /&gt;-Te quería contar algo, pero si estás durmiendo, no...&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Boludo&lt;/span&gt;, ya me despertaste. Ahora me lo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;contás&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Bueno... Después de mucho pensarlo llegué a la conclusión de que nuestro principal problema es la contemporaneidad tardía.&lt;br /&gt;-¿Qué me &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;querés&lt;/span&gt; decir con eso? ¿Estás borracho?&lt;br /&gt;-No, nena, estoy totalmente sobrio.&lt;br /&gt;-No te entiendo.&lt;br /&gt;-A ver. Es simple: vivimos al mismo tiempo, tenemos un montón de cosas en común, pero nos conocimos demasiado tarde.&lt;br /&gt;-Estás completamente loco. ¿Para eso me llamaste?&lt;br /&gt;-Sí, es una &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;teoría&lt;/span&gt; brillante. Explica todo.&lt;br /&gt;-A ver: ¿y los que dicen que nunca es demasiado tarde?&lt;br /&gt;-En este caso sí. Está claro. Lo nuestro sería algo así como construir una falsa contemporaneidad. ¿Para qué?&lt;br /&gt;-Me das un poco de miedo.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Tenés&lt;/span&gt; razón. No me hagas caso... &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Chau&lt;/span&gt;, nos vemos.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Chau&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5997418039577172046?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5997418039577172046/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5997418039577172046&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5997418039577172046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5997418039577172046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/01/falsa-contemporaneidad.html' title='Falsa contemporaneidad (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5789939355552095237</id><published>2009-01-09T18:39:00.002-02:00</published><updated>2009-01-09T18:57:23.870-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Receta (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Oculta, inventa, miente, manipula. Es evidente. Sin embargo, ella tiene la receta para hacer absolutamente creíble todo su arsenal de engaños. Le alcanza con una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5789939355552095237?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5789939355552095237/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5789939355552095237&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5789939355552095237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5789939355552095237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/01/receta.html' title='Receta (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1452116141782911859</id><published>2009-01-09T00:25:00.006-02:00</published><updated>2009-01-09T16:35:41.892-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Trampa (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;La memoria, a menudo, me traiciona. Pero hay cosas que no puedo olvidar aunque haga fuerza para no recordarlas. Y te lo juro por quien quieras que el otro día ella estaba igual de linda que la tarde en que me enamoré de ella y decidí nunca más desenamorarme. Capaz que tenía otra ropa, es posible, pero olía igual, increíblemente bien... Y brillaba. Sí, creeme, brillaba. Necesito que me creas. Tenía un aura, un no sé qué... Bah, parecía que tenía un imán que me obligaba a mirarla. Y se lo dije, claro. No me lo podía guardar, aunque sonara cursi, aunque quedara para la mierda. Hoy estás muy bonita, le susurré al oído. Ella me sonrió. Me guiñó un ojo. Me dio un beso. Y me respondió que sabía que a mí me iba a gustar y que había planeado todo para llamar mi atención. Me sonrojé, no pude evitarlo. Le pregunté qué iba a hacer esa noche. Me contestó que tenía planeado pasarla conmigo. Había caído en su trampa. Una hermosa trampa. Fue una madrugada que tampoco podré olvidar, como aquella tarde en que me enamoré de ella y decidí nunca más desenamorarme.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1452116141782911859?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1452116141782911859/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1452116141782911859&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1452116141782911859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1452116141782911859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/01/trampa.html' title='Trampa (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3396841294860746386</id><published>2009-01-06T11:22:00.002-02:00</published><updated>2009-01-06T11:37:00.519-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Otro lugar (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;La mira con atención, con ganas de entenderla. Se esfuerza por escucharla, por contenerla. Pero no puede. Su cabeza está en otro lugar. Ya no hay comunión posible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3396841294860746386?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3396841294860746386/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3396841294860746386&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3396841294860746386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3396841294860746386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2009/01/otro-lugar.html' title='Otro lugar (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-5252730059835585414</id><published>2008-12-30T01:01:00.005-02:00</published><updated>2008-12-30T01:10:32.186-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>La realidad (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Tenés&lt;/span&gt; dos minutos?&lt;br /&gt;-Ahora no... Estoy apurada.&lt;br /&gt;-Son sólo dos minutos... Nada más.&lt;br /&gt;-Te dije que no puedo.&lt;br /&gt;-Por favor...&lt;br /&gt;-No te pongas pesado. Mañana hablamos, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;dale&lt;/span&gt;. Ahora me tengo que ir.&lt;br /&gt;-Te llevo.&lt;br /&gt;-Voy para otro lado.&lt;br /&gt;-Te llevo a donde quieras, preciosa.&lt;br /&gt;-No, Marcos, me vienen a buscar.&lt;br /&gt;-¿Quién?&lt;br /&gt;-No te interesa.&lt;br /&gt;-¿Estás saliendo con alguien?&lt;br /&gt;-No.&lt;br /&gt;-No me mientas. A mí me lo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;podés&lt;/span&gt; decir.&lt;br /&gt;-A vos no te puedo decir nada. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Andate&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;dale&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-No, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;pará&lt;/span&gt;... ¿Por qué no me contaste que estás saliendo con alguien?&lt;br /&gt;-Porque te ibas a poner así. Porque nunca terminaste de entender que entre nosotros nunca va a pasar nada...&lt;br /&gt;-¿Con quién estás saliendo?&lt;br /&gt;-Marcos, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;dejalo&lt;/span&gt; ahí.&lt;br /&gt;-¿Estás saliendo con Juan?&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-¡&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Ah&lt;/span&gt;, no! ¡Con Juan! ¿No era un baboso? ¿Un pesado?&lt;br /&gt;-Pesado sos vos, Marcos.&lt;br /&gt;-No, loca, vos decías que Juan era un pesado. Y ahora estás saliendo con él.&lt;br /&gt;-No te entiendo. ¡Ves cómo te &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;ponés&lt;/span&gt;! ¿Por qué te &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;ponés&lt;/span&gt; celoso?&lt;br /&gt;-Porque no te entiendo. Porque vos no &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;entendés&lt;/span&gt; que estoy muerto con vos.&lt;br /&gt;-Otra vez con la misma historia. Me aburrís...&lt;br /&gt;-Y vos me &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;lastimás&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Pará&lt;/span&gt; un poquito. Estás exagerando.&lt;br /&gt;-No ves... Siempre terminamos de la misma manera.&lt;br /&gt;-¿Cómo?&lt;br /&gt;-Peleados. Vos siempre te &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;enojás&lt;/span&gt; conmigo.&lt;br /&gt;-Será que vos siempre me &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;hacés&lt;/span&gt; enojar.&lt;br /&gt;-Parece que Juan te dejó de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;garpe&lt;/span&gt;...&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Vení&lt;/span&gt; conmigo. Hablemos.&lt;br /&gt;-¿De qué?&lt;br /&gt;-De nada. De lo que surja. Yo la paso bien con vos.&lt;br /&gt;-Yo también.&lt;br /&gt;-¿Entonces?&lt;br /&gt;-Entonces, ¿qué?&lt;br /&gt;-Entonces por qué nunca llegamos a nada...&lt;br /&gt;-Porque no da... Te quiero como amigo. Nada más.&lt;br /&gt;-Suena feo eso.&lt;br /&gt;-Pero es la realidad.&lt;br /&gt;-Tan real como que yo te quiero besar, te quiero abrazar y te quiero llevar a la cama.&lt;br /&gt;-Suena feo eso.&lt;br /&gt;-Pero es la realidad...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-5252730059835585414?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/5252730059835585414/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=5252730059835585414&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5252730059835585414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/5252730059835585414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/12/la-realidad.html' title='La realidad (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7308896963303633406</id><published>2008-12-18T14:05:00.006-02:00</published><updated>2008-12-18T14:12:48.479-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Indeleble (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Un recuerdo se aferra en mi memoria. Un momento único, con gusto a aventura, se tornó indeleble. Cuando se fue, sentí tristeza. La seguí con la mirada. Deseé y hasta hice fuerza para que diera media vuelta y regresara. No quería que entrara por esa puerta. Estaba aceleradamente emocionado. Vi, a través de los vidrios, cómo su figura se convertía en sombra y se evaporaba en la oscuridad. No me podía ir. La esperé. Pensé en llamarla. Recién entonces, en pleno estado de desesperanza, entré en razón. Sus besos no me correspondían. Para mí sólo había sonrisas. El resto, lo mejor, era para otros. No entiendo por qué no olvido esa madrugada. No sé por qué no puedo dejar de pensar en ella. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7308896963303633406?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7308896963303633406/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7308896963303633406&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7308896963303633406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7308896963303633406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/12/indeleble.html' title='Indeleble (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8646058977072522510</id><published>2008-12-11T15:52:00.003-02:00</published><updated>2008-12-12T12:51:44.347-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Amor con prefijos (...)</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;Era omnipresente su belleza. Era imposible decirle que no. Así nació una relación extraordinaria. Lucíamos inseparables. Creíamos que nuestro amor era infinito. Intramuros todo estaba bien. Pero el paso del tiempo se encargó de alimentar el descontento. Casi siempre estaba disconforme. Le decía algo y se ponía &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;ultrasensible&lt;/span&gt;. Cuando podía, se retrotraía y aseguraba que yo me había transformado, que ya no era el mismo. Resultaba intolerable su carácter volátil y, por momentos, se tornaba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;infrahumano&lt;/span&gt; soportarla. Tal vez estaba un poco bipolar. El nivel de comprensión había caído al subsuelo. Y el clima estaba muy recargado. Fue cuestión de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;autoconvencerse&lt;/span&gt;. No había un punto intermedio. No había simbiosis. Así el amor mutó en desamor.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8646058977072522510?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8646058977072522510/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8646058977072522510&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8646058977072522510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8646058977072522510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/12/amor-con-prefijos.html' title='Amor con prefijos (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8030252097141995821</id><published>2008-11-29T16:12:00.002-02:00</published><updated>2008-11-29T16:14:51.811-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>VII (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Otra vez solo.&lt;br /&gt;Historia repetida,&lt;br /&gt;algo hago mal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8030252097141995821?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8030252097141995821/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8030252097141995821&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8030252097141995821'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8030252097141995821'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/vii.html' title='VII (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1679606355878490973</id><published>2008-11-29T16:11:00.000-02:00</published><updated>2008-11-29T16:12:05.385-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>VI (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Sólo jugaba,&lt;br /&gt;responde y se ríe.&lt;br /&gt;Se va, no vuelve.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1679606355878490973?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1679606355878490973/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1679606355878490973&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1679606355878490973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1679606355878490973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/vi.html' title='VI (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8818537439734706768</id><published>2008-11-29T16:08:00.001-02:00</published><updated>2008-11-29T16:08:38.511-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>V (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Le digo vamos&lt;br /&gt;no perdamos más tiempo.&lt;br /&gt;Me dice que no.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8818537439734706768?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8818537439734706768/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8818537439734706768&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8818537439734706768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8818537439734706768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/v.html' title='V (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7937534374342852628</id><published>2008-11-29T16:05:00.000-02:00</published><updated>2008-11-29T16:06:19.124-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>IV (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Toma mi mano,&lt;br /&gt;acaricia mi cuello,&lt;br /&gt;muerde mis labios.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7937534374342852628?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7937534374342852628/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7937534374342852628&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7937534374342852628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7937534374342852628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/iv.html' title='IV (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1054927184436708534</id><published>2008-11-29T15:58:00.002-02:00</published><updated>2008-11-29T15:59:18.103-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>III (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Desfila sola,&lt;br /&gt;exhibe su escote,&lt;br /&gt;deja una huella.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1054927184436708534?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1054927184436708534/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1054927184436708534&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1054927184436708534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1054927184436708534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/iii.html' title='III (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-35986528990364284</id><published>2008-11-29T11:04:00.002-02:00</published><updated>2008-11-29T11:05:49.045-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>II (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Me mira, se va,&lt;br /&gt;llora, se ríe, vuelve,&lt;br /&gt;juega conmigo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-35986528990364284?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/35986528990364284/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=35986528990364284&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/35986528990364284'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/35986528990364284'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/ii.html' title='II (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7256573576219032702</id><published>2008-11-28T21:47:00.002-02:00</published><updated>2008-11-29T11:03:25.207-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>I (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Increíble la&lt;br /&gt;manera de moverse&lt;br /&gt;de esa mujer.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7256573576219032702?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7256573576219032702/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7256573576219032702&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7256573576219032702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7256573576219032702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/manera.html' title='I (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7566211423583025620</id><published>2008-11-27T13:11:00.010-02:00</published><updated>2008-11-27T16:08:11.623-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Papi (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mañana complicada en los suburbios de los suburbios. Apenas pasado el mediodía, el mercurio de los termómetros sobrepasa la marca los 35 grados. El auto llega con lo justo a una estación de servicio atendida por chicas de siluetas generosas, atuendos diminutos, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;extra &lt;/span&gt;apretados, y caras poco amigables. El calor agobia bajo la estructura donde se cobijan los surtidores. Ella tiene ganas de hablar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¡Qué día, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;papi&lt;/span&gt;!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Qué le &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;ponés&lt;/span&gt;?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Súper&lt;/span&gt;, lleno, por favor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La muchacha, que tiene un tatuaje en su brazo, gira y toma la manguera para colocarla en la boca del tanque de nafta. Y sigue con ganas de hablar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Me voy a buscar un poco de jugo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Dale&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras el auto se alimenta de combustible, ella encara para la heladera donde se guarda el hielo. Habla con una de sus compañeras, se ríe. Y vuelve, sin quitarme la mirada de los ojos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Uy&lt;/span&gt;, ¡se me congeló! ¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Querés&lt;/span&gt; un poquito?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No, gracias.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Mirá&lt;/span&gt; que está &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;fresquito&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;papi&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No, en serio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Uy&lt;/span&gt;, esto ya está. Lo llevamos hasta 120.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Si llega...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-No, mejor lo dejamos en 117. Ya está &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;llenito&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;llenito&lt;/span&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ella se ríe y me guiña un ojo. Yo me hago el tonto, algo que me sale muy bien, casi sin esfuerzo. Le doy la tarjeta de débito y la cédula de identidad. Ella la mira. Y retoma el diálogo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Marcos, así te &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;llamás&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Sí.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Este jugo está congelado -insiste.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Bueno, mejor, con el calor que hace...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Lo que pasa es que yo no desayuné. Sólo tomé un poco de leche -y vuelve a guiñar el ojo-. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Firmá&lt;/span&gt; acá, Marcos. Poné la aclaración. Y el número de teléfono -¿hace falta decir que vino otro guiño?-.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Listo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Chau&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;papi&lt;/span&gt;. Espero que vuelvas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Chau&lt;/span&gt;...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No queda otra que seguir camino por los suburbios de los suburbios. La temperatura sigue en alza. Y no sólo en la estación de servicio. Rumbo a la ciudad, la cabeza va a más revoluciones que el motor del auto. ¿Será tan efusiva con todos? ¿O será una estrategia de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;marketing&lt;/span&gt; para conseguir una propina más generosa? Por las dudas, le puse cualquier número. Si llama, se pudre todo...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7566211423583025620?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7566211423583025620/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7566211423583025620&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7566211423583025620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7566211423583025620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/papi.html' title='Papi (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3228253634986400448</id><published>2008-11-26T23:45:00.005-02:00</published><updated>2008-11-27T10:08:28.371-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Una noche (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Le dije que quería pasar una noche con ella. También una tarde. O una mañana. Me daba lo mismo. Sólo quería besarla. Mirarla. Disfrutarla. Ella se sonrojó. Dio a entender que todo estaba bien. Me dijo que la esperara. Que enseguida regresaba. Ella nunca volvió.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3228253634986400448?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3228253634986400448/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3228253634986400448&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3228253634986400448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3228253634986400448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/una-noche.html' title='Una noche (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-4092611704360586855</id><published>2008-11-26T11:28:00.002-02:00</published><updated>2008-11-26T11:36:39.064-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Ataduras (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Empecinado en vivir historias que no son propias, el hombre es totalmente ajeno a su realidad. Está convencido de que cualquier aventura es posible. Sin embargo, olvidó que está atado. Y que no se puede soltar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-4092611704360586855?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/4092611704360586855/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=4092611704360586855&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4092611704360586855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4092611704360586855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/ataduras.html' title='Ataduras (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-2209746804859566931</id><published>2008-11-21T10:15:00.002-02:00</published><updated>2008-11-21T10:21:41.043-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Si ella lo supiera (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SSamqhBCVRI/AAAAAAAAAtA/yL-UUFI6TIo/s1600-h/patas.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SSamqhBCVRI/AAAAAAAAAtA/yL-UUFI6TIo/s320/patas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271083663231178002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Ella ejerce un dominio silencioso. Si ella lo supiera... Tal vez lo sabe. Y lo disfruta. A tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-2209746804859566931?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/2209746804859566931/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=2209746804859566931&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2209746804859566931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2209746804859566931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/si-ella-lo-supiera.html' title='Si ella lo supiera (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SSamqhBCVRI/AAAAAAAAAtA/yL-UUFI6TIo/s72-c/patas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3846142406936942906</id><published>2008-11-16T00:20:00.003-02:00</published><updated>2008-11-16T00:30:42.230-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Imprescindible (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Una mirada. Una sonrisa. Una caricia. Con eso, sólo eso, ella me hace sentir imprescindible. Si ella lo supiera...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3846142406936942906?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3846142406936942906/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3846142406936942906&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3846142406936942906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3846142406936942906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/imprescindible.html' title='Imprescindible (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-2236543518553433170</id><published>2008-11-03T11:04:00.003-02:00</published><updated>2008-11-03T14:33:57.648-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Cobardía (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;El hombre persigue amores imposibles. ¿Lo hace por romántico? ¿O simplemente porque tiene la convicción de que son imposibles? Seguramente, si creyera que fueran posibles, él elegiría no perseguirlos. Porque es cobarde. Apenas los miraría y los dejaría pasar. Como hace, al fin y al cabo, con los imposibles, pero sin ningún tipo de esfuerzo y sufrimiento.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-2236543518553433170?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/2236543518553433170/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=2236543518553433170&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2236543518553433170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/2236543518553433170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/11/cobarda.html' title='Cobardía (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-4463456138576292051</id><published>2008-10-28T00:56:00.004-02:00</published><updated>2008-10-28T01:18:32.969-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Entrelíneas (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Una línea, sinuosa, asoma. Llama la atención. Dan ganas de hundirse. Perderse. Otra línea, peligrosa, asoma. No debería ser vista. Dan ganas de perderse. Hundirse. Dos líneas. Dos caras. Entrelíneas. Un mismo enredo dentro del gran laberinto. Ese maldito y hermoso pasatiempo que parece imposible de resolver. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-4463456138576292051?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/4463456138576292051/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=4463456138576292051&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4463456138576292051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4463456138576292051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/10/entrelneas.html' title='Entrelíneas (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-4938885927215027019</id><published>2008-10-21T20:42:00.003-02:00</published><updated>2008-10-21T20:59:46.385-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Contacto (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Lloraba. Intenté consolarla. Pero las palabras, apresuradas, sin demasiado sentido, resultaban inocuas. No alcanzaban para contenerla. Su creciente angustia no encontraba techo. Por eso, sin saber qué hacer o qué decir, me acerqué. Y ella, sin dudar, sin dejarme hablar, me abrazó. Fuerte, con ganas de no soltarme jamás. El contacto, efusivo y sincero, apaciguó sus penas. Era mucho más sencillo que lo que imaginaba. Apenas un contacto. Nada más.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-4938885927215027019?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/4938885927215027019/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=4938885927215027019&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4938885927215027019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/4938885927215027019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/10/contacto.html' title='Contacto (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1947292465888475119</id><published>2008-10-16T11:15:00.003-03:00</published><updated>2008-10-16T11:36:40.428-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exabruptos'/><title type='text'>Número redondo VII (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Con el fin de cumplir con el rito pseudo onanista y cuasi cabulero de celebrar cada 5.000 ingresos, el escriba de los puntos suspensivos se alegra de informar que al día de la fecha ya llegaron poco más de 30.000 visitantes al ajado &lt;a href="http://esees.blogspot.com/"&gt;Ese es el tema...&lt;/a&gt;&lt;br /&gt; Para no perder la costumbre, aquí va el agradecimiento para los pocos que permanecen más de cinco segundos en el blog y el sincero ofrecimiento de disculpas para los muchos que llegan a este sitio por error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, aquí va el top cinco de búsquedas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Porongas grandes*&lt;br /&gt;2. qué es el tema&lt;br /&gt;3. ladrón de sábado gabriel garcía márquez&lt;br /&gt;4. capitanes de la arena&lt;br /&gt;5. cíclico&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;*También ranquean las siguientes variaciones: "grandes porongas", "fotos de porongas grandes", "site:esees.blogspot.com porongas grandes", "fotos porongas grandes", "porongas grande", "fotos porongas", "porongas grandes fotos" y el desesperado ruego "quiero porongas grandes".&lt;br /&gt;El autor de este blog jamás imaginó que los buscadores de miembros viriles de dimensiones generosas fuesen sus principales admiradores.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Es algo así como un contrasentido entre la semántica y la anatomía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1947292465888475119?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1947292465888475119/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1947292465888475119&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1947292465888475119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1947292465888475119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/10/nmero-redondo-vii.html' title='Número redondo VII (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8672688107880512274</id><published>2008-10-09T12:27:00.004-03:00</published><updated>2008-10-09T12:41:32.117-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Atracón (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Una mirada se correspondió con otra mirada. Ella se sonrió. Una caricia fue la consecuencia de otra caricia. Él no pudo evitar sonrojarse. Un beso llevó a otro beso. Y enseguida llegó un abrazo intenso y reparador. La felicidad en plenitud. Fue un atracón de amor. Auténtico, sin histerias, sin dobles intenciones. &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Único&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8672688107880512274?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8672688107880512274/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8672688107880512274&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8672688107880512274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8672688107880512274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/10/atracn.html' title='Atracón (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-6923406355283260921</id><published>2008-09-29T10:39:00.004-03:00</published><updated>2008-09-29T11:21:40.764-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Encanto (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Hacía tiempo que no se veían. Por eso, más allá de la lejanía, el hombre sintió la necesidad de observarla con atención. Deseaba revisar cada detalle. Quería volver a explorarla. Y lo notó enseguida. Ella estaba igual que siempre, pero no era la misma que antes. Ya no tenía el aura que la hacía única. Había perdido la capacidad de engañarlo con un guiño. Tampoco podía hechizarlo con una sonrisa. El hombre, un poco confundido, suspiró. La saludó. Le preguntó cómo estaba. Y no mucho más. El encanto, como&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt; todos los encantos, había llegado a su final.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-6923406355283260921?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/6923406355283260921/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=6923406355283260921&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6923406355283260921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6923406355283260921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/09/encanto.html' title='Encanto (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3351290743324824538</id><published>2008-09-25T10:53:00.006-03:00</published><updated>2008-09-25T11:49:14.241-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>¿Cómo estás? (...)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;-Y vos, ¿cómo estás?&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre sintió un pequeño ahogo. Le costó un instante retomar el ritmo normal de su respiración. Jamás imaginó que una pregunta tan sencilla le despertara semejante confusión. Se dio cuenta de que llevaba tiempo sin conocer el paradero de sus sensaciones y sentimientos. Se angustió. Le dieron ganas de llorar. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;-¿Te pasa algo, Juan? ¿Estás bien?&lt;br /&gt;-Sí. Bah, un poco confundido. Pero quedate tranquilo. Voy a estar bien.&lt;br /&gt;-¿Querés ir a tomar algo?&lt;br /&gt;-Dale...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3351290743324824538?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3351290743324824538/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3351290743324824538&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3351290743324824538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3351290743324824538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/09/cmo-ests.html' title='¿Cómo estás? (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-982129238372524010</id><published>2008-09-19T10:16:00.005-03:00</published><updated>2008-09-19T10:50:05.497-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Mara (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Se me hace difícil. Cada vez me cuesta más...&lt;br /&gt;-¿De qué estás hablando?&lt;br /&gt;-De ella, de Mara, ¿de quién va a ser?&lt;br /&gt;-¡Ah! Porque el tema salió de la nada...&lt;br /&gt;-Es que ése es el tema. En vez de estar concentrado en lo que estoy haciendo, me pongo a pensar en ella.&lt;br /&gt;-Uy, boludo... Entonces, dejame manejar a mí...&lt;br /&gt;-No seas infeliz. No me cambies el tema. Esto es muy importante para mí.&lt;br /&gt;-Bueno, a ver... ¿Qué es lo que te pasa con esa chica? ¿Qué es lo que se te hace tan complicado?&lt;br /&gt;-Olvidarla.&lt;br /&gt;-Pero si no pasó nada. Apenas fue un coqueteo, digamos, amistoso.&lt;br /&gt;-Por eso, no puedo dejar de pensar en lo que habría pasado si, justamente, pasaba algo.&lt;br /&gt;-¡No te puedo creer! ¿Desde cuándo estás así de pelotudo?&lt;br /&gt;-Desde el día que me dejó. Se enojó y parece que bastante. De hecho, casi que no la veo.&lt;br /&gt;-Mirá, esto es muy sencillo. Lo que tenemos que hacer es salir esta noche, levantarnos un par de minuzas y listo. Así, te dejás de romper las bolas con Mara...&lt;br /&gt;-Vos me estás jodiendo...&lt;br /&gt;-No, gil, te conozco demasiado. Vos te enamorás cada media hora...&lt;br /&gt;-No es así. Yo cambié desde que conocí a Mara. No habrá otra como ella. De eso, estoy seguro.&lt;br /&gt;-Bueno, entonces quedate en tu departamento pensando en ella. O llamala por teléfono y pedile perdón.&lt;br /&gt;-Ya lo hice. Y la muy guacha no me atiende. La lejanía es lo que me mata.&lt;br /&gt;-Ves, otro motivo para hacerme caso. Olvidate de ella, es lo mejor que te puede pasar...&lt;br /&gt;-Sí, sería lo mejor... Pero no sé cómo olvidarla. No sé qué hacer...&lt;br /&gt;-Haceme caso y...&lt;br /&gt;-Uh, pará, pará, mirá qué buena está esa mina... Mirá las gomas que tiene... Ah, no, es una bestia...&lt;br /&gt;-¿Cómo era lo que me decías recién?&lt;br /&gt;-Sí, papá, pero es igualita a Mara... No la ves...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-982129238372524010?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/982129238372524010/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=982129238372524010&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/982129238372524010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/982129238372524010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/09/mara.html' title='Mara (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-6230140131856494768</id><published>2008-09-11T01:51:00.004-03:00</published><updated>2008-09-11T02:07:02.330-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Mal recuerdo (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Ella me miró enojada y se rió con bronca. Sin vacilar, dio media vuelta y encaró a paso firme hacia la puerta. Sabía que me había equivocado, aunque no imaginaba que había echado todo a perder. La llamé. Le pedí que se quedara. Le rogué que me escuchara. Ella regresó. Se rió con ganas. Tomó su saco y su morral que había dejado olvidados en la barra. Volvió a mirarme, aunque esta vez con desprecio. Y me dio una cachetada. Dolorosa e indeleble. Acababa de convertirme en un mal recuerdo. Acababa de convertirme en pasado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-6230140131856494768?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/6230140131856494768/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=6230140131856494768&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6230140131856494768'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6230140131856494768'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/09/mal-recuerdo.html' title='Mal recuerdo (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3147960751344095203</id><published>2008-09-04T10:56:00.002-03:00</published><updated>2008-09-04T11:00:15.514-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Ella (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Aunque esté, aunque la vea, ella ya no está. Tampoco están sus guiños, sus estallidos, sus laberintos, sus vaivenes, sus salidas. Ella se fue, así lo decidió, de repente, sin avisar. La indiferencia, provocada y forzada, generó asombro, dolor y replanteos. También, curiosamente, causó indiferencia. Aunque esté, aunque la vea, ella ya no está.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3147960751344095203?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3147960751344095203/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3147960751344095203&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3147960751344095203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3147960751344095203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/09/ella.html' title='Ella (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3342400121975077163</id><published>2008-08-27T11:52:00.002-03:00</published><updated>2008-08-27T11:58:54.293-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exabruptos'/><title type='text'>Banfield, según Cortázar</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;"Era un meta suburbio, un suburbio más allá de los suburbios... Las calles no estaban pavimentadas... Había pequeños faroles en las esquinas que tenían una pésima iluminación y que favorecían al amor y a la delincuencia en iguales proporciones".&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3342400121975077163?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3342400121975077163/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3342400121975077163&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3342400121975077163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3342400121975077163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/08/banfield-segn-cortzar.html' title='Banfield, según Cortázar'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8610554094793112633</id><published>2008-08-25T10:30:00.005-03:00</published><updated>2008-08-25T11:16:29.878-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Una cuestión física (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Ella fue lo mejor que nunca me pasó...&lt;br /&gt;-No te entiendo. ¿De qué me estás hablando?&lt;br /&gt;-De la flaca que acabo de saludar. ¿La viste? Es hermosa. Fue la mejor, sin dudas. Pero nunca pasó nada entre nosotros.&lt;br /&gt;-¿Y por qué la dejaste ir?&lt;br /&gt;-Yo no la dejé ir. Ella se fue. Solita.&lt;br /&gt;-Y andá a buscarla. No seas gil, no te quedes con las ganas.&lt;br /&gt;-No se trata de quedarse con las ganas. Es una cuestión física. Los dos llegamos tarde a nuestras vidas. Ahora, por más que lo deseemos, ya no se puede hacer nada. Sólo lamentarnos por no habernos cruzado antes. Y eso que siempre estuvimos cerca...&lt;br /&gt;-Estás completamente loco.&lt;br /&gt;-Puede ser...&lt;br /&gt;-Y además estás hecho un boludo importante...&lt;br /&gt;-Dale, seguí... Burlate de mi falta de fortuna con las mujeres.&lt;br /&gt;-No seas tarado. ¿Querés que vaya y le diga algo?&lt;br /&gt;-Dejate de joder. Además, no va a servir de nada. Yo ya lo intenté todo. Hasta le propuse casamiento, sin haberle dado siquiera un beso...&lt;br /&gt;-¿Pero vos ya te habías casado con Mariana?&lt;br /&gt;-Sí, boludo, fue hace dos años.&lt;br /&gt;-¿Y qué te dijo?&lt;br /&gt;-Se rió, me preguntó si le estaba hablando en serio, se sonrojó, me dio un beso en la mejilla y me dijo que me quería mucho.&lt;br /&gt;-¿Y?&lt;br /&gt;-Y se fue.&lt;br /&gt;-¿Y después?&lt;br /&gt;-Nada, no pasó nada. Sólo pasó el tiempo y dejamos de vernos tan seguido.&lt;br /&gt;-¡Qué loco! A vos solo te pasan esas cosas...&lt;br /&gt;-¿Pido otra cerveza?&lt;br /&gt;-Sí, claro...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8610554094793112633?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8610554094793112633/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8610554094793112633&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8610554094793112633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8610554094793112633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/08/una-cuestin-fsica.html' title='Una cuestión física (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7264507628969373511</id><published>2008-08-19T21:54:00.006-03:00</published><updated>2008-08-19T22:09:33.602-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Casi todo, casi nada (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt; Casi todo sucedió en ese maravilloso y fútil instante.&lt;br /&gt;----------------------------------------&lt;br /&gt;Los estados de ánimo, volátiles y cambiantes, derrumbaron con furia todas las estructuras e intentaron edificar sobre las flamantes ruinas. Sin embargo, apresurados, olvidaron destruir los cimientos. Y ahí estuvo la gran falla: la construcción de una realidad alternativa se tornó imposible. Las aparentes semejanzas eran, en realidad, incongruentes diferencias. Cada una de las situaciones encontró inequívocamente su propio antónimo. Entre histerias y cobardías, el nuevo escenario se desdibujó mágicamente. Ya era demasiado tarde. Las horas se habían convertido en días y los días se habían transformado en meses.&lt;br /&gt;----------------------------------------&lt;br /&gt;Casi nada sucedió en ese maravilloso y fútil instante.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7264507628969373511?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7264507628969373511/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7264507628969373511&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7264507628969373511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7264507628969373511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/08/diferencias.html' title='Casi todo, casi nada (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8284903067497244147</id><published>2008-07-30T16:03:00.004-03:00</published><updated>2008-07-30T16:40:08.831-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Espera (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Ella estaba apoyada sobre una ochava de una de las tantas esquinas de Barracas. Estaba peinada y sutilmente maquillada. Desde lejos se sentía su suave perfume. Jugaba nerviosamente con sus manos. Sus dedos se entremezclaban con velocidad hasta que se trababan con los anillos. Entonces, resignada, volvía a empezar con su rudimentario juego digital. Apuntaba su mirada hacia uno de los dos puntos de fuga. Parecía perdida. Sólo alzaba la vista cuando escuchaba un bocinazo o algún grito. Era evidente que esperaba a alguien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8284903067497244147?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8284903067497244147/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8284903067497244147&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8284903067497244147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8284903067497244147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/07/espera.html' title='Espera (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-6375536523150785668</id><published>2008-07-21T10:57:00.004-03:00</published><updated>2008-07-21T11:12:46.402-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Espejismo (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Atiborrado entre curiosos beneficios e inéditos perjuicios, el cambio repentino despierta confusión. La rutina aún no se convirtió en hábito gracias a la dulce sensación que produce lo que se supone &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;erróneamente&lt;/span&gt; excepcional. La mente, con sus interminables laberintos, construyó su propio espejismo. Una vez más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-6375536523150785668?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/6375536523150785668/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=6375536523150785668&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6375536523150785668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6375536523150785668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/07/espejismo.html' title='Espejismo (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-8391359889586273899</id><published>2008-07-18T22:51:00.003-03:00</published><updated>2008-07-18T23:06:27.622-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Desgano (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;De repente, mientras repasaba unos viejos escritos, empecé a llorar. Enseguida&lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;&lt;/span&gt;, sentí la necesidad de contarlo. Supuse que una acertada combinación de palabras podría ayudarme a canalizar la pena. Pensé que el dolor redundaría en inspiración. Pero estaba equivocado. No tenía energías para seguir llorando. Las ganas se habían convertido en desgano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-8391359889586273899?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/8391359889586273899/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=8391359889586273899&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8391359889586273899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/8391359889586273899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/07/desgano.html' title='Desgano (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-325452553042542182</id><published>2008-07-09T00:54:00.005-03:00</published><updated>2008-07-09T01:08:11.100-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Circo (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Dícese de un conjunto de artistas, animales y objetos que forman parte de un espectáculo. Dícese también para ilustrar &lt;span class="eAcep"&gt;confusión, desorden o caos&lt;/span&gt; en forma coloquial&lt;span class="eAcep"&gt;. Una paradoja semántica que toma significado por la propia dicotomía entre la denotación y la connotación. Una casualidad impura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="eAcep"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-325452553042542182?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/325452553042542182/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=325452553042542182&amp;isPopup=true' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/325452553042542182'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/325452553042542182'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/07/circo.html' title='Circo (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-1252886155996622425</id><published>2008-07-07T22:16:00.007-03:00</published><updated>2008-07-07T22:53:43.516-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Otra chance (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Nos cruzamos de casualidad. Yo iba por la calle. Ella venía caminando en dirección contraria. La miré sin darme cuenta de quién se trataba. Lo mío había sido una respuesta instintiva ante un estímulo visual con forma de mujer bonita. Ella fue quien me reconoció y me frenó de un tirón en una de las mangas de la campera. Yo habría seguido de largo... Hacía mucho tiempo que no nos veíamos. Algo así como 15 años. Sin dudarlo, me saludó con un beso efusivo en plena Lavalle. Enseguida me preguntó si tenía tiempo para aceptar una charla en un café. No me dio opción. Me recordó que se lo debía. Que esta vez no le podía fallar. Entonces, frente a frente, en una mesa del bar más cercano, me hizo un exhaustivo cuestionario sobre mi vida. Me dijo que me imaginaba más gordo, sin barba y con anteojos de marco grueso. También me contó que suponía que había estudiado genética o algo parecido. De hecho, estaba convencida de que me había ido a vivir a los Estados Unidos. Me miraba fijo, me tomaba de las manos. Me contó también que se había casado y que se había divorciado. Que tenía una hija y que trabajaba en una biblioteca. Habían pasado tres horas de conversación y ninguno de los dos se había dado cuenta. Seguía siendo hermosa, aunque poco quedaba de aquella adolescente de la que me había enamorado. Era otra persona. Yo también, obvio. Le dije que tenía que irme. Que llegaba tardísimo al trabajo. Intercambiamos los números de nuestros teléfonos y volvió a darme un beso efusivo, esta vez acompañado por un abrazo. Quedamos en vernos... Y me dio otro beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una pregunta más, Juan.&lt;br /&gt;-Sí, linda, decime.&lt;br /&gt;&lt;span style="display: block;" id="formatbar_Buttons"&gt;&lt;span class="on down" style="display: block;" id="formatbar_JustifyCenter" title="Alineación al centro" onmouseover="ButtonHoverOn(this);" onmouseout="ButtonHoverOff(this);" onmouseup="" onmousedown="CheckFormatting(event);FormatbarButton('richeditorframe', this, 11);ButtonMouseDown(this);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;-¿Vamos a volver a vernos?&lt;br /&gt;-Sí, claro. ¿Por qué no?&lt;br /&gt;-Porque la otra vez, hace 15 años, me dijiste lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-1252886155996622425?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/1252886155996622425/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=1252886155996622425&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1252886155996622425'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/1252886155996622425'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/07/otra-chance.html' title='Otra chance (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-3244102197307584545</id><published>2008-06-30T18:46:00.006-03:00</published><updated>2008-06-30T20:12:52.503-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Repeticiones (...)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt; Se había enamorado. De vuelta. Estaba convencido de que aquella morocha de rasgos delicados y curvas abundantes era la chica indicada. Creía haber encontrado el amor de su vida encarnado en la mujer de sus sueños. Su instinto no podía traicionarlo por enésima vez... Estaba equivocado. De vuelta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-3244102197307584545?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/3244102197307584545/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=3244102197307584545&amp;isPopup=true' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3244102197307584545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/3244102197307584545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/06/repeticin.html' title='Repeticiones (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-6317223278980523622</id><published>2008-06-28T18:08:00.004-03:00</published><updated>2008-06-28T18:37:17.803-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Infidelidad (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Advino en tu mirada ganas de decirme algo. ¿Estoy equivocado?&lt;br /&gt;-No. No estás equivocado... -respondió ella y no pudo evitar sonreír- Vos me &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;conocés&lt;/span&gt; demasiado...&lt;br /&gt;-Entonces, ¿por qué te &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;quedás&lt;/span&gt; callada?&lt;br /&gt;-Porque prefiero que las cosas sigan así como están, -la muchacha volvió a ponerse seria- ¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;entendés&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;-Pero yo quiero que me lo digas.&lt;br /&gt;-Me importa un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;carajo&lt;/span&gt; lo que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;querés&lt;/span&gt; vos. Acá tampoco importa lo que quiero yo. ¿Qué es lo que no podés decodificar? Todo esto es imposible...&lt;br /&gt;-No... ¡&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Dame&lt;/span&gt; un beso!&lt;br /&gt;-No. ¿Qué te pasa?&lt;br /&gt;-Esto no es imposible. Es inevitable. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Dale&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;dame&lt;/span&gt; un beso...&lt;br /&gt;-Vos a mí no me &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;podés&lt;/span&gt; dar órdenes. ¿Qué te crees? ¿Acaso soy tu mujer?&lt;br /&gt;-A mi mujer tampoco le puedo dar órdenes.&lt;br /&gt;-Mejor terminemos. Me bajo acá...&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Pará&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;pará&lt;/span&gt;... ¿No íbamos a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Belgrano&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;-No. Y por favor no me sigas que empiezo a gritar...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Las puertas del tren subterráneo se abrieron y ella se bajó. El ruido de los tacos se escuchó hasta que la máquina volvió a moverse. El se quedó sentado y sólo se atrevió a seguirla con la mirada. Luego, en el &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;túnel&lt;/span&gt;, puso la cabeza entre sus manos, con los codos apoyados en las piernas. Se bajó una estación después. Apenas pisó el andén, marcó un número en el celular y comenzó a hablar. Sonrió, guardó el teléfono en un bolsillo y empezó a correr. Iba en dirección contraria, como si quisiera retroceder...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-6317223278980523622?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/6317223278980523622/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=6317223278980523622&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6317223278980523622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/6317223278980523622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/06/infidelidad.html' title='Infidelidad (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-9099739830037250556</id><published>2008-06-09T22:18:00.011-03:00</published><updated>2008-06-09T23:13:57.709-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exabruptos'/><title type='text'>Número redondo VI (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Bicho de costumbre, atrapado por la maldita rutina, vale la pena repetir el ritual de celebrar cada cinco mil visitas. Bueno, el número es 25.000 y todo gracias a la encomiable insistencia de unos cuantos amigos y otros tantos conocidos de venir seguido por acá. Cada vez encuentran menos y peor oferta, es cierto, pero es lo que hay por ahora: poca inspiración, demasiado síndrome de la hoja en blanco y una terrible autocensura, todo matizado por un interesante grado de pereza. Lo grato es que siguen pasando a diario para buscar una nueva entrega del poco lúcido escriba de los puntos suspensivos. Ojo, también vale reiterar otro concepto: hay muchos que llegan por error o impericia en el uso de los buscadores. Y a ellos también el agradecimiento... De ahí, la idea de reflejar las palabras que llevan a los intrépidos navegantes de la red a visitar &lt;a href="http://esees.blogspot.com/"&gt;Ese es el tema...&lt;/a&gt; sin tener la más mínima intención.&lt;br /&gt;¡Salud!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Top ten de búsquedas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;1. Estrofa&lt;br /&gt;2. qué es un tema&lt;br /&gt;3. qué es el tema&lt;br /&gt;4. cazuza&lt;br /&gt;5. porongas grandes&lt;br /&gt;6. inquietud&lt;br /&gt;7. silencios&lt;br /&gt;8. imperativo&lt;br /&gt;9. unilateral&lt;br /&gt;10. cursi&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Top 25 de&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;curiosidades&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;porongas grandes/demasiado tarde/no te voy a dejar/cómo hacer guiños/fotos de porongas grandes/esta historia no puede terminar puntos suspensivos sin un final/qué es un bollo de/letra de gestito de idea/migraña y cuerina/reconcubitedio/que es un número redondo?/qué es el delivery/rotisería cómo poner/hombres de grandes porongas desnudos/te quiere dejar sola/cómo combatir el síndrome de abstinencia/psicología de la venganza/lo más sobresaliente y reciente de magnetismo/bocetos de tarjetas de podólogos/qué es el bollo/ejemplos de que nada es imposible/garchando en la playa/el magnetismo en agencia de viajes/erebus s.a./ marcas en el cuerpo maleficio/qué es el delivery&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;PD1: Gracias una vez más a &lt;a href="http://cinematofilos.com.ar/"&gt;Lord Henry&lt;/a&gt; por introducirme al mundo de &lt;a href="http://www.statcounter.com/"&gt;Statcounter.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;PD2: reconcubitedio es un término usado por Oliverio Girondo en "&lt;a href="http://esees.blogspot.com/2007/01/y-de-los-replanteos-oliverio-girondo.html"&gt;Y de los replanteos...&lt;/a&gt;"&lt;br /&gt;PD3: Sí, siguen buscando porongas grandes.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-9099739830037250556?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/9099739830037250556/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=9099739830037250556&amp;isPopup=true' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/9099739830037250556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/9099739830037250556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/06/nmero-redondo-vi.html' title='Número redondo VI (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37639319.post-7147723890387821668</id><published>2008-05-31T18:07:00.005-03:00</published><updated>2008-05-31T18:32:37.379-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='txts propios'/><title type='text'>Lágrimas (...)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;-Así no puedo vivir, mi amor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lavalle, esquina Suipacha. Eran las tres y cuarto de la tarde de un sábado demasiado frío. Celular en mano, el hombre tenía una camiseta de mangas largas de la selección de fútbol de Francia. También tenía una gorra con la visera cubriendo la nuca. Y un par de lágrimas negras prolijamente dibujadas en sus mejillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Escuchame, por favor, escuchame... No me cortes, no me cortes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El semáforo cambió y no tuve otra alternativa que seguir camino. No pude escuchar más. Al alejarme, mientras cruzaba la calle, giré en forma disimulada para poder observarlo. Vi que el hombre se sacaba el teléfono de la oreja, miraba con bronca la pantalla y guardaba el aparato en uno de los bolsillos traseros del pantalón. La historia acababa de terminar para mí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37639319-7147723890387821668?l=esees.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://esees.blogspot.com/feeds/7147723890387821668/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37639319&amp;postID=7147723890387821668&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7147723890387821668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37639319/posts/default/7147723890387821668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://esees.blogspot.com/2008/05/lgrimas.html' title='Lágrimas (...)'/><author><name>...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03917776126163767172</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_wzONoJINOIU/SvXXrkTQ2OI/AAAAAAAABBQ/DYWyzloeIbA/S220/noviembre+005.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
